Vistas de página en total

jueves, 6 de julio de 2017

La Curuja, un vuelo más

Acaba de salir el número 17 de la Curuja, segunda época. Una revista, editada por el colectivo Cultural La Iguiada de Noceda del Bierzo, que ahora cuenta con ISSN.
Portada
En este número han colaborado los siguientes autores y autoras. Abre la edición la poeta Marina Díez con un poema titulado ‘Viaje hacia Noceda’, al que le sigue el artículo de Rubén Cabezas sobre las atrocidades que se cometieron en Noceda antes, durante y después de la Guerra Civil, el tercer texto lo firma la nocedense Dori García Rodríguez acerca de las excursiones veraniegas que ella y sus paisanos y paisanas hacían a la Sierra de Gistredo. Por su parte, la poeta y narradora María José Montero nos muestra su visión lírica de Noceda.
Raquel Lanseros
El nocedense José Antonio González Rodríguez (nieto del último alcalde republicano de Noceda) nos cuenta, en formato de relato, su experiencia (o la de su alter ego) de cómo llegó siendo un niño a Argentina.
El escritor y aventurero Valentín Carrera nos adentra de lleno en el incendio devastador que recientemente calcinó la Tebaida berciana, preguntándose por qué no arden los montes en Suiza y sí los del Bierzo.
Marina Díez


El habitual colaborador de Noceda, Javier Arias Nogaledo, hace una semblanza emotiva del fútbol femenino en Noceda a finales de los 70.
Como editor de esta revista, le dedico una entrevista a nuestra paisana Virginia Marqués, que viviera en Suiza desde principios de los años ochenta hasta el 2004, abordando el tema de la emigración. Y como cierre, la poeta Raquel Lanseros estampa en las últimas páginas de la revista su magnífico poema titulado ‘2059’.

martes, 4 de julio de 2017

La fragua literaria leonesa: Alba Flores

Cultura cultura
0 votos
 Disminuir fuente / Aumentar fuente
LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Alba Flores: "Escribí el poemario 'Autorregalo' con los poemas que me gustaría que me hubieran escrito"

Manuel Cuenya | 04/07/2017 - 17:05h.

La joven poeta Alba Flores Robla, autora de 'Tu hueco supraesternal', está trabajando ahora en dos nuevos poemarios, además de la promoción de su reciente poemario 'Autorregalo'

Imprimir
Enviar por correo
FacebookTwitterGoogle +Menéame
Votar noticia Vota
Alba Flores. Foto: Manuel Cuenya
Me da miedo
que alguien me diga las cosas que tú ya me has dicho.
Me da miedo otra voz
llamándome por mi nombre.
Alba,
amor.
Me da miedo la misma caricia
repetida en mi cuerpo
por otra mano.
Me da miedo ver otro perfil
entre las mismas sombras.
Ver otra piel,
otra distribución de los lunares,
otra tristeza en otros ojos,
otro cansancio de vivir.
Me da miedo también
pensar
los mismos nombres
para distintos hijos,
y volver
a otros brazos
para el mismo consuelo.
(Alba Flores, 'J'ai peur de l'amour',  poema incluido en 'Tu hueco Supraesternal')
Entusiasta de León, Alba Flores Robla es una joven poeta, con talento, una buena formación y todo el futuro por delante, lo cual resulta alentador, estimulante.
León necesita gente como Alba, que se quede y trabaje en la provincia leonesa, porque a menudo los creadores leoneses y tantas otras personas, de diferentes profesiones, han tenido que abandonar, a lo largo de la historia, su tierra de origen para irse a otros lugares en busca de un porvenir.
Hay que apostar por los jóvenes, en un país, el nuestro, en el que a menudo se obstaculiza el paso a esta nueva generación, sin duda la más y mejor preparada de todos los tiempos, porque, entre otras razones, cuentan con más oportunidades que en épocas anteriores (no hay más que arrojar la vista cincuenta años atrás, cuando la mayor parte de la población española era analfabeta, a resultas, obvio es, de un sistema castrador y represivo), aunque desde el poder canibalesco actual se intente enmascarar la realidad, incluso decir lo contrario.
Hay que apostar sobre todo pòr aquella población que muestra ganas, que necesita salir adelante, que cuenta con lo esencial para emprender nuevas vías de conocimiento, nuevas vías artísticas, científicas, que es en definitiva nuestro futuro.
Conversar con esta Graduada en Filología Moderna por la Universidad de León se me antoja enriquecedor, pues tiene mucho que aportar. Y a buen seguro lo aportará, en realidad ya lo está haciendo a través de la poesía. Una poesía enraizada en la naturaleza, en la madre tierra, también reflexiva, porque a Alba le gusta lo rural, le encanta su pueblo, el pueblo de sus padres, Villarrodrigo de Ordás, donde suele pasar las vacaciones de verano. Una poesía, la suya, que nace del amor, como ella misma subraya, porque su ópera prima, 'Tu hueco supraesternal' la escribió como regalo a otra persona. Y ahora acaba de publicar 'Autorregalo', que, como su propio título indica, lo compuso como regalo para sí misma, con poemas acerca de cómo le gustaría ser y cómo le gustaría que la vieran, "con los poemas que me gustaría que me hubieran escrito", matiza con transparencia esta bloguera y filóloga, especializada en Inglés, que ha realizado un Máster en Formación del Profesorado y ahora se dedica a preparar las oposiciones de profesora de Inglés para Secundaria.
"Decidí estudiar Filología Moderna porque me gustaba mucho la literatura en lengua inglesa. Descubrí nuevas formas de hacer poesía. Descubrí a muchos autores en esa etapa. Más que la elección de la carrera, fueron mis compañeros los que más influyeron en mi forma de escribir poesía", afirma Alba, que nació circunstancialmente en Madrid, aunque se mudó a la ciudad de León cuando tan sólo tenía nueve años. "Incluso antes de esa edad, la mayoría de mis recuerdos tienen lugar en Villarrodrigo de Ordás... De Madrid conservo pocas cosas. No me gusta volver. A veces me cuesta creer que en realidad no haya nacido aquí. Y me molesta también el hecho de no poder decir que soy de León", aclara Alba, que en verdad es una auténtica leonesa porque ama como nadie su tierra. Y eso se nota cuando uno charla con ella, en cómo se expresa, en lo que dice: "León para mí, diría que es paz, hogar, felicidad e inspiración".

lunes, 3 de julio de 2017

Diez lugares en la provincia de León

Agradezco a Adrián del Campo, redactor de 'El Día de León', que me haya hecho esta entrevista acerca de los diez lugares que me gustan de la provincia de León, lo cual no resulta nada fácil, sobre todo si tienes que pensarlos y decirlos sobre la marcha, que así fue como ocurrió. Yo al menos lo hice de este modo. 
Nos dimos cita con él y la fotógrafa, Ana M. Díez, en la Plaza del Grano de la capital leonesa. Y ahí que hicimos fotos y la entrevista. 
Plaza del Grano

Si ahora tuviera que responder a las preguntas de Adrián sobre mis diez lugares preferidos, quizá pondría otros, o los mismos. La verdad es que me late complicado tener que elegir entre tantos mapas afectivos, porque la provincia de León entera está llena de espacios que a uno le procuran emociones intensas y me devuelven a tiempos felices, desde mi pueblo natal, el útero de Gistredo, y en especial mi calle, La Parada, que sí he mencionado en la entrevista (y todos esos sitios por los que paseara mi padre: las Torcas, por ejemplo, toda Noceda está y estará impregnada con su espíritu, para siempre), hasta otros sitios más remotos y no por ello menos emocionantes, como son los Ancares leoneses. 
Palloza en Balouta

Recuerdo con cariño aquel mi primer viaje a  Balouta, el pueblo de las pallozas, siendo aún un adolescente, en compañía de mi familia. Y tantos otros lugares de los Ancares, como Campo del Agua, un poblado con el encanto de otras épocas, en medio de una naturaleza privilegiada. Lástima que los descerebrados, que los hay a patadas, acaben  quemando o jodiendo nuestra belleza. 
Valle del silencio

El valle del silencio es otro de mis lugares mágicos, aunque no quede reflejado en la entrevista. Esa Tebaida que nos invita a soñar incluso despiertos, al que también han atizado estopa. Qué pena que la gente no sea consciente de que cuando se atenta contra la naturaleza, estamos destruyéndonos los propios seres humanos, la fauna y la flora al completo, nuestra propia vida. 
También ahora señalaría Pardamaza, ese pueblo enclavado en la sierra de Gistredo, al que solía ir, en compañía de mis cuates, cada verano, punto de partida para allegarse a Primout (este sí lo he señalado). 
Primout

En Pardamaza vivía Antón el Buey, que aparece como personaje en mi libro de relatos titulado 'Trasmundo' (otro espacio mítico). Antón era un tipo amable, simpático, amable, que regentaba el bar del pueblo y era padre de una recua de chavales y chavalas, entre ellas, Idalia. 
Otros pueblos con encanto, acaso porque quedaran deshabitados en su día, son Urdiales (adonde también he ido en varias ocasiones, vaya caminatas nos metíamos en tiempos adolescentes desde nuestro útero hasta ese pueblo enclavado en Gistredo), Los Montes, en el que el director de cine Chema Sarmiento rodara su magnífico mediometraje con su equipo técnico de la Femis de París y un elenco actoral de la tierra, incluidas su madre Emma y su tía Carolina. 
Paraje de Urdiales

En la actualidad, Urdiales, salvo en época de romería, precisamente por este tiempo de calores de julio, continúa deshabitado durante casi todo el año. En cambio, en Los Montes parece que hubiera más vida a lo largo del año. 
Siguiendo con lugares que no mencioné en la entrevista, me gustaría hablar ahora de Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, cuyo solo nombre me transporta a otro universo. Un pueblo que he visitado en diversas ocasiones, la última en compañía de la poeta y narradora de La Bañeza, Manuela Vidal. 
Manuela Vidal en Colinas

Y por supuesto ahora no quiero olvidarme de la mítica Campa de Santiago, adonde el cineasta de Albares de la Ribera (pueblo al que también me une lo familiar, lo afectivo, y en el que vive el amigo y cineasta Gabriel Folgado) filmara la primera secuencia de su entrañable peli 'Filandón'. 
Me doy cuenta de que son muchos los espacios que me han dejado huella emocional, entre ellos, quiero mencionar asimismo Salientes, con sus Mil madreñas rojas, que forma parte de mis Mapas afectivos. O bien Salentinos, como punto de partida para allegarse al Catoute (que sí figura en esta entrevista). Cabe aclarar que también desde Colinas se llega al emblemático pico Catoute (cuántos recuerdos de aquella primera subida a este pico). 
Y por esta zona del Alto Bierzo, siento cariño por el Valle de Bubín (Igüeña), por donde mi padre anduviera siendo un guajín. Una vida que daría para una novela. Algún día la escribiré, espero. En Bubín hicimos hace ya algunos años un encuentro literario para rendirle homenaje a 'El Tío Perruca'.
Castro de Chano (Fornela)
Cuántos espacios sugerentes, como es el caso de Fornela, con su castro de Chano, Vega de Espinareda con su monasterio cual si fuera la abadía de Melk, Folgoso de la Ribera, con su nacimiento artesanal, con su río Boeza y sus parajes.
 "
Amo el Boeza, con sus umbrías y puentecitos, y también con su dis-curso rápido y selvático por el Alto Bierzo, con su furia y ese punto gélido de sus aguas.
Amo este río de infancia, y de juventud, siempre, en todo momento, desde el principio hasta el fin", escribía hace tiempo. 

Es probable, casi seguro, que me queden aún muchos más por decir, pero sí me apetecía hablar de algunos de los que no figuran en esta entrevista. 
De León, aparte de la Plaza del Grano, donde mis padres, provistos con su carro engalanado, se alzaran con un premio a principios de los 70, destacaría el barrio del Divino Obrero, donde vivían Amador y Mercedes con sus hijos Carlos y Alfonsito. Bueno, Mercedes sigue viviendo allí, aunque hace añares que no la veo. Amador, en cambio, falleció hace tiempo. Ellos eran buenos amigos de mis padres y amigos nuestros, casi familiares. Hermosos recuerdos conservo de cuando era un rapacín. Y también de la Candamia. 
León es una ciudad muy bella, en la que cada día me encuentro más a gusto, la bella desconocida, que diría Julio Llamazares. 
San Miguel Escalada

Y sobre Mansilla quiero aclarar que en el fondo sí tiene encanto, todo o casi todo lo podría tener, dependiendo de cómo se arroje la mirada, de cómo se sienta. Allí vivió la madre de mi padre, Simona Cuenya (originaria, creo recordar de Vega de los Árboles, localidad cercana a san Miguel de Escalada, donde se acaba de celebrar un encuentro literario con grandes poetas), y en Mansilla de las Mulas siguen viviendo algunos familiares y amigos, como Mar y su compañero, el fenómeno Toño Morala, un escritor con mayúsculas, que siempre está enrolado en la guapa aventura de la escritura, de la creación, de la investigación.
Mansilla
Enhorabuena, amigo Toño, por tanto y tan buen trabajo como haces. Y mi gratitud a 'El día de León', comandado por el periodista Fernando Aller, otrora Director de Diario de León, y en el que colabora el también periodista y ex director de Diario de León, Paco Martínez Carrión.