Vistas de página en total

viernes, 4 de septiembre de 2026

Todo queda al otro lado, de Isabel Llanos

Ayer por la tarde volvimos a encontrarnos en El Libro Imposible de Ponferrada con la todoterreno Isabel Llanos https://cuenya.blogspot.com/2019/11/la-fragua-literaria-leonesa-isabel.html, a quien acompañaba la escritora de origen argentino Nidia Beltramo. autora de Una familia ejemplar. Ambas habían compartido recientemente el Encuentro Literario del Útero de Gistredo, una de esas citas que dejan en quien las organiza y participa la sensación de haber vivido algo más que un simple encuentro literario. https://cuenya.blogspot.com/2026/08/encuentro-literario-en-el-utero-de.html

Isabel y Nidia

Me apetecía reencontrarme con ellas y la ocasión no podía ser mejor: la presentación de Todo queda al otro lado (Eolas, 2025), el sugerente título del nuevo poemario de Isabel Llanos. Un libro en el que, según sus propias palabras, se desnuda, deja al descubierto las heridas y también ese territorio, siempre incierto, donde pasado y futuro parecen darse la mano. Poemas y textos poéticos concebidos, en palabras de la autora, como «dardos directos a ese lugar impreciso que conecta heridas, grietas, pasado y futuro».

Hay en la escritura de Isabel un cierto poso de escepticismo, acaso incluso de nihilismo, una mirada que no parece conformarse con las respuestas fáciles ni con las certezas de conveniencia. Y, sin embargo, ella se muestra alegre, vitalista, luminosa. Quizá porque conoce bien esa paradoja que nos acompaña: la vida no siempre discurre por donde quisiéramos y, a menudo, termina señalándonos caminos que jamás habíamos previsto. 


Creemos que somos nosotros quienes trazamos la senda, quienes decidimos el rumbo, pero el azar —ese compañero de viaje— suele tener mucho que decir. Caminamos así por un universo de senderos paralelos, convergentes y divergentes, por ese jardín a veces amable y otras veces espinoso en el que los caminos se bifurcan, como nos recordó para siempre el bueno de Jorge Luis Borges:

«A diferencia de Newton y de Schopenhauer, su antepasado no creía en un tiempo uniforme, absoluto. Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos».

Tal vez la poesía consista, en buena medida, en adentrarse en esos caminos inciertos, en explorar aquello que queda al otro lado de lo evidente. En mirar de frente las heridas, pero también en descubrir que incluso de las grietas puede brotar la palabra.

Sea como fuere, lo cierto es que pasamos un estupendo rato en compañía de Isabel, Nidia y otros amigos y amigas: Victoria, Mónica, Carmen, la madre de Isabel, Ed, Chente, Emilio y tantos otros que hicieron de la tarde un encuentro especialmente grato. Y una mención muy especial para Petia, alma y responsable de El Libro Imposible, por esa magnífica labor que realiza al frente de una librería que es, mucho más que un espacio para los libros, un auténtico lugar de encuentro para la cultura y para quienes amamos la palabra. 

Emilio, Nidia, Cuenya y Mónica, sentada en la mesa Isabel. Foto: Ed

Isabel Llanos es, además de poeta y narradora, actriz. Y siente una especial devoción por la poesía de Antonio Colinas, entre otros autores. Leonesa afincada en Barcelona, mantiene intacta su querencia por la tierra que la vio nacer, por ese territorio leonés que forma parte, de una manera u otra, de su imaginario vital y literario.

Lástima que nuestra tierra siga sin ofrecer a tantos de sus artistas las posibilidades culturales y artísticas que merecerían. Talento hay; sensibilidad, también. Lo que faltan son apoyos y más oportunidades para que quienes construyen arte puedan hacerlo sin tener que buscar lejos de aquí el lugar donde desarrollar sus inquietudes. 

Pero mientras tanto, seguiremos caminando. Por este mundo incierto, por estos senderos que a veces se bifurcan y otras veces vuelven a encontrarnos. Seguiremos buscando aquello que queda al otro lado, con la palabra como brújula y la ilusión como equipaje.

De momento, querida amiga Isabel, continuaremos caminando. Eso sí, con ilusión, con entusiasmo y, por qué no, con la esperanza de que algunos de esos caminos vuelvan a cruzarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario