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miércoles, 4 de junio de 2025

El vino en la historia de la literatura española y universal

 


Rescato esta charla grabada que impartí en el campus de Ponferrada (ULE) acerca de El vino en la historia de la literatura española y universal en 2018. Una charla que también pude impartir en León (ULE). Gracias a Santiago Asenjo, que entonces era director de la Biblioteca de la Universidad de León (ULE) y a Ana R. Otero, del Club de lectura de esta universidad. 


(Un repaso por el bíblico Cantar de los cantares, la Ilíada, El Arte de amar, de Ovidio, El Libro del Buen amor, La Celestina, El Lazarillo, Erasmo de Rotterdam, Quevedo y Góngora, Lope, Tirso de Molina, Raúl Guerra Garrido...)

 

Breve introducción

A lo largo de la historia el vino ha sido motivo de disputa entre los cristianos, que reivindicaban la figura de Noé como viticultor que plantó la primera vid a través del Dios monoteísta, y la tradición grecolatina, que atribuye su invención al dios Baco —Dioniso para los griegos— hijo de Júpiter/Zeus, que regaló a los mortales la vid y su afición al vino. 

Os dejo esta grabación: 

https://videos.unileon.es/video/5c76de998f42085f0c8b464f


León al pie de la letra, de David Rubio

 León al pie de la letra es un libro del periodista y escritor David Rubio, quien es además el director del periódico La Nueva Crónica.


 

https://cuenya.blogspot.com/2013/11/la-fragua-literaria-leonesa-david-rubio.html

Gracias, David, por obsequiarme con este libro dedicado. Un placer leerte, porque he leído encantado, incluso he releído esta obra tuya, que nos adentra en doce rutas literarias por la ciudad de León, con la Catedral como protagonista. "Fuera, León es la Catedral y sus escritores", recoge David Rubio en su libro, cita que corresponde, según él, al pintor José Menchero. "Ni siquiera las otras joyas del patrimonio leonés, como San Isidoro y San Marcos, le restan un ápice de protagonismo", señala el autor de León al pie de la letra, que, como bien dice en la introducción, no se trata de rutas detalladas al milímetro... ni recorridos enlatados... "Aquí lo que se proponen son paseos por las atmósferas que han creado a lo largo de los años los mejores autores a través de su imaginación, una forma de leer la ciudad con los pies... autores reconocidos en todo el mundo que han hecho de León un territorio imaginario, una ciudad inventada". https://cuenya.blogspot.com/2012/10/leon-una-ciudad-senorial.html

Una ciudad, León, que es a la vez real y de ficción, "una ciudad inventada", como la bautizara el catedrático de Literatura José Enrique Martínez https://cuenya.blogspot.com/2014/11/la-fragua-literaria-leonesa-jose.html, tal y como recoge David Rubio en su libro, que por lo demás resulta instructivo, porque uno puede descubrir o redescubrir a escritores, a escritoras, que nos hablan de nuestra tierra, de nuestra capital, como es el caso del médico y escritor toledano López de Úbeda con La pícara Justina, una novela picaresca que recuerdo con agrado cuando la leí hace años; "La Píjara, así le llaman los adolescentes a la plaza de la Pícara Justina", apostilla David Rubio. 

En las páginas de León al pie de la letra también encontramos a otros autores como el académico y flamante Premio Cervantes lacianiego Luis Mateo Díez https://cuenya.blogspot.com/2023/11/luis-mateo-diez-flamante-ganador-del.html, el inventor de Celama https://cuenya.blogspot.com/2013/11/los-muertos-de-celama.html, con resonancias rulfianas, con Las estaciones provincialesLa fuente de la edad (adaptada al cine por Julio Sánchez Valdés, el camarada https://cuenya.blogspot.com/2010/01/julio-sanchez-valdes.html) o el relato Los grajos del Sochantre (adaptado al cine por Chema Sarmiento en la mítica El filandón https://cuenya.blogspot.com/2018/08/filandon-en-turienzo-castanero.html, cuyo comienzo tiene lugar en el bellísimo Campo de Santiago, entre Fasgar-Omaña y Colinas-El Bierzo, donde nace el río Boeza https://cuenya.blogspot.com/2022/05/de-colinas-del-campo-al-campo-de.html), o bien la escritora madrileña de ascendencia leonesa Nativel Preciado con Camino de hierro, ambientada en el barrio ferroviario del Crucero, entre otros lugares, como el hostal de San Marcos o Puente Castro

Plaza del Grano

Asimismo, David Rubio nos habla del gran cuentista y poeta Antonio Pereira https://cuenya.blogspot.com/2016/12/pereira-y-el-filandon.html, extraordinario viajero y viajante https://cuenya.blogspot.com/2012/03/con-el-maestro-pereira-cuenta-jose-luis.html, autor, entre otros, de Meteoros, y hacedor de la fiesta de la poesía de Villafranca del Bierzo, "consciente, como Miguel Torga, de que la creación del mundo puede empezar en cualquier parte", según David Rubio; el genio Umbral -al que también podríamos considerar escritor leonés porque su madre era de Valencia de Don Juan, como él mismo escribe en Las palabras de la tribu, que llegó a colaborar con el periódico Diario de León y La voz de León https://cuenya.blogspot.com/2015/03/umbral-leones.html- con Crónica de las tabernas leonesas (entre ellas, Casa Benito o El Besugo) y Días sin escuela; además de El hijo de Greta Garbo, que es un homenaje a su madre; el escritor y exdirector del Instituto Cervantes en Londres Juan Pedro Aparicio con El año del francés (llama la atención la referencia a los cines de la ciudad de León) y el viaje desde Bilbao hasta León que contó en El Transcantábrico; el Premio Cervantes Gamoneda, leonés nacido en Oviedo, creador de sobrecogedoras obras como el Libro del frío y Descripción de la mentira, que ha construido "la más poética de las miradas literarias... uno de los grandes poetas españoles del último siglo... un niño de extraordinaria sensibilidad, que nunca ha olvidado el frío", en opinión de David Rubio, con su Antología poética, León de la miradaLa pobreza, entre otros, que tuvo como mecenas a Florentino Pérez, el padre de Luis Mateo Díez, "y contribuyó a hacer de León un referente cultural en todos los sentidos" con su conciencia social y su compromiso; el todoterreno Crémer, otro leonés, en este caso nacido en Burgos, "con su singular prosa" y sus crónicas periodísticas  (Crémer contra Crémer en Diario de León) y sus comentarios radiofónicos, además del Libro de Caín y Historia secreta de una ciudad, entre otros; el escritor y académico Merino, leonés nacido en Coruña, con Cuentos del reino secreto (ahí figura El desertor, un relato magnífico adaptado por Chema Sarmiento en El filandón https://cuenya.blogspot.com/2012/02/el-filandon.html, que antes mencioné, o La noche más larga, ambientado en la ciudad de León) e Intramuros, "un viaje interior, un canto de amor a la ciudad de León"

En León al pie de la letra también está otros escritores como la periodista y narradora Noemí Sabugal https://cuenya.blogspot.com/2018/04/la-fragua-literaria-leonesa-noemi.html con su ópera prima, El asesinato de Sócrates, una novela policiaca ambientada en una pequeña ciudad de provincias, San Martín, que bien podría ser León con ese barrio del Ferro en la ficción o barrio del Crucero en la realidad https://cuenya.blogspot.com/2013/01/la-fragua-literaria-leonesa-noemi-g.html. Noemí Sabugal es autora entre otros de Una chica sin suerteHijos del carbón, "un libro fundamental para entender la historia de la provincia de León"; o el polifacético Avelino Fierro https://cuenya.blogspot.com/2015/07/la-fragua-literaria-leonesa-avelino.html con La belleza del caminar, Ciudad de sombra o Contra tiempo, "un paseante empedernido, barojiano, de banlieues, de extrarradio... Leer sus diarios es algo así como pasear junto a él", aclara David Rubio. Y para finalizar este recorrido literario por León al pie de la letra nos encontramos con los escritores Julio Llamazares y Pérez Herrero con El entierro de Genarín. 


"Llamazares... fue quien dio una visión global  a esta devoción  tan leonesa", asegura David Rubio, que también nos habla de que a lo largo de la obra del autor de La lluvia amarilla https://cuenya.blogspot.com/2009/07/llamazares-y-la-lluvia-amarilla.html, obra sublime, la ciudad de León no aparece demasiado (salvo en Escenas de cine mudo https://cuenya.blogspot.com/2010/07/escenas-de-cine-mudo-de-llamazares.html, cuando cuenta la impresión que le produjo, siendo un niño, su visita a la catedral de León en compañía de su padre, o Las rosas de piedra-un viaje por las catedrales de España, con su continuación en Las rosas del sur https://cuenya.blogspot.com/2018/11/las-rosas-del-sur.html), aunque sí está muy presente León como provincia en su obra, incluso llegué a escribir algo al respecto https://cuenya.blogspot.com/2021/04/leon-en-la-obra-de-julio-llamazares.html


https://cuenya.blogspot.com/2013/05/julio-llamazares-sublime.html

https://ileon.eldiario.es/cultura/julio-llamazares-la-lluvia-amarilla_1_9488931.html

Escribe David Rubio que El entierro de Genarín es un acto cultural, literario... una gran fiesta, de la que él mismo es un apasionado. https://cuenya.blogspot.com/2018/03/genarin-o-la-procesion-de-la-farra.html

Recomiendo León al pie de la letra, sobre todo para quienes amamos las letras, la buena literatura, y por supuesto la ciudad de León. 

Con mi agradecimiento, David Rubio, por tu complicidad. 

domingo, 11 de mayo de 2025

La juventud (Youth, La giovinezza), de Sorrentino


Confieso mi devoción por las películas de Sorrentino, aunque he de aclarar que sólo he visto tres de sus obras, las dos últimas Parthenope-2024 y La juventud-2015 (aparte, claro está, de La gran belleza, que he reseñado en este blog: https://cuenya.blogspot.com/2017/02/la-gran-belleza.html). 

Hoy, ahora, me apetece dedicarle unas palabras a La juventud, que acabo de ver o visionar después de la conversación que tuve ayer mismo con el amigo Javi, que es un gran cinéfilo y me la recomendó. Hace poco veía también Parthenope, de la que hablaba Azu, una exalumna brillante de los cursos de escritura que imparto en León. Curiosamente, Parthenope, que trata sobre una joven napolitana, cuyo nombre nos remite a la mitología de una sirena, también aborda el tema de la juventud (como lo hace en La juventud) en la sugerente ciudad de Nápoles, además de la belleza, la búsqueda de la belleza, una constante en las tres películas que he visto del genio Sorrentino, el Fellini de la época actual, aunque este singular director italiano tenga su propio sello cinematográfico. Si La gran belleza nos remitía a La dolce vitaLa juventud (que dedica al cineasta Francesco Rosi) nos hace rememorar Ocho y medio de Fellini. En otro momento me centraré en Parthenope. 


Sólo por la belleza, incluso la sensualidad y/o sensorialidad que nos muestra en cada uno de sus planos, algunos bien cercanos, como cuando se aproxima al rostro de sus personajes, sobre todo a sus protagonistas, ya merecerían ser vistas estas películas a las que me he referido al inicio. Sus imágenes, en fusión armónica con la música, me enhechizan. Me resultan hipnóticas, porque este director napolitano, con la ayuda de su director de fotografía y su montador, logra plasmar la belleza para que los espectadores la sintamos como una emoción intensa, también a través de los contrastes de lo superficial y lo trascendental. A menudo la belleza reside en la sencillez. Sobre emociones nos habla precisamente Sorrentino en La juventud, una película filmada desde las entrañas, que penetra en nuestros poros hasta hacernos reflexionar acerca de los grandes temas como paso del tiempo, de la juventud y la vejez, la creación artística, el amor, el sentido de la vida, la crisis existencial ante el duelo, el eros y el thánatos en definitiva (con un trasfondo poderoso, crudo como la vida misma) a través de unos personajes que encarnan los míticos actores Michael Caine (Fred Ballinger como músico melancólico) y Harvey Keitel (Mick Boyle como cineasta desconsolado), con sus historias yuxtapuestas pertenecientes a un mismo drama, además de la relación que mantiene la estupenda actriz Rachel Weisz (brutal el monólogo donde nos cuenta los fantasmas de su padre, interpretado por Michael Caine), o el futbolista que nos hace recordar a Maradona en su última etapa de vida (Sorrentino se ha declarado entusiasta de este fenómeno del fútbol mundial), o bien esa miss universo que se pasea desnuda, incluso el actor que interpreta a Hitler, o la diva encarnada por Jane Fonda, que nos hace rememorar a la Gloria Swanson en Sunset Boulevard, de Billy Wilder. 


La música (a través de Fred) y el cine (a través sobre todo de Mick, aunque también de Jane Fonda o el célebre actor interpretado por Paul Dano) como artes esenciales en La juventud, película ambientada en un bello balneario suizo donde se nos muestra a toda una galería de personajes célebres a la deriva, en su decadencia, tal vez en busca de autor, por decirlo a lo Pirandello, con escenas impactantes como cuando vemos a una pareja ya entrada en edad que goza de un modo casi animal (bueno, los seres humanos somos emocionales, animales, antes que racionales) practicando sexo en el bosque, o con escenas surrealistas, impregnadas de realismo mágico, oníricas (los sueños y/o pesadillas están bien presentes) como cuando vemos a las vacas en medio de un paisaje bucólico escuchando la música de Fred (un concierto extraordinario el de las vacas), o bien cuando se nos muestra a un monje levitando. 

Una obra de arte, La juventud, de Sorrentino, que nadie pude perderse porque es pura belleza, tras la que se esconden profundas reflexiones acerca de los grandes temas que tanto nos preocupan y ocupan a los seres humanos, entre ellos, la vejez.