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lunes, 20 de junio de 2022

La fragua literaria leonesa: Nicolás Puente

 

LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Nicolás Puente: “Hay una nueva hornada de autores del Bierzo que a mi entender darán que hablar”

El poeta y narrador berciano Nicolás Puente, afincado en Alemania, autor del poemario 'De amor, desamor y otros demonios', acaba de escribir una novela y un nuevo poemario. 

Nicolás Puente.

Manuel Cuenya | 09/06/2022 - 14:25h.

Cuando vuelvas, si vuelves,
estaremos en otoño...
Los últimos rayos del verano
habrán agostado lentos

las ramas de los chopos

desvistiendo sus copas

de sombras y sueños.

La liebre, con lágrimas en los ojos,

estará despidiendo a sus lebratos.

Las primeras nieves vestirán de armiño
el aire límpido de los Aquilianos

y darán al Oza su cantiga de agua.

Los asnos, con los serones al lomo,

recorrerán las laderas de los sotos

y las umbrías de los castaños
trasportando abúlicos la paña.

Un cazador flanqueado por su perro
atisba el sueño de un jabalí en la lejanía.

Dos tiros secos paralizan el monte
y lo visten de un silencio roto
por los latidos de un galgo

buscando entre las urces y los piornos.

Cuando vuelvas —si vuelves—,
estaremos en otoño...

Todo se estará yendo
tratando de despertar la primavera.
Volverán a vestirse las laderas de verde
en el Valle del Silencio.
Un millón de ausentes peregrinos
rondarán la cueva de San Genadio
y escucharán la misma música de agua
que siglos atrás acompasó terca

los rezos del ermitaño.
Solo, solos, tú y yo
estaremos en otoño.

Estaremos poblados de ausencias,

de rostros que perdieron el camino.
Algunos ojos nuevos vendrán a nuestro encuentro

y se colgarán de nuestras manos
recordándonos el fluir del tiempo.

Y tú, y yo, con nuestros ojos de cataratas
no alcanzaremos a ver el horizonte.

No llegaremos a sentir la primavera
vistiendo de nuevo los chopos de sueños,
ni veremos sus ramas mirar al cielo.
Seguirá caminando el tiempo
arrastrándose a sí mismo, en un círculo infinito
en el que nosotros solo somos ausencias.

(Nicolás Puente, 'Recuerdos')

Comenzó a tomarse en serio la escritura hace una década, aunque ya le entusiasmaba escribir de un modo creativo con once años. Eso cuenta este autor berciano, Nicolás Puente, para quien el Bierzo es, además de su lugar de nacimiento, el espacio que ha marcado su forma de ver el mundo, sobre todo en los años de su niñez.

"Nací en Dehesas, un pueblo donde la gente mezcla el gallego, el castellano y algunas palabras propias de la zona. Eso, por ejemplo, me ha dado la oportunidad de aprender el gallego sin ningún esfuerzo. Pero no solo eso, Dehesas es un pueblo fundamentalmente agrícola, lo que me ha permitido conocer y vivir los trabajos del campo. Y esa experiencia ha impregnado mi vida de mil formas: respeto por los campesinos, conocimiento de las tareas agrícolas, plantar un huerto aquí donde vivo", explica él, que lleva el Bierzo en el alma, "muchas veces como añoranza", porque desde hace años vive en Alemania, país que quiere y siente como suyo.

Cursó estudios en La Bañeza, Astorga y Madrid, donde se licenció en Teología. Durante cinco años se dedicó a la enseñanza. Se fue a Alemania para hacer el doctorado en Filosofía en la ciudad de Mainz, donde acabaría haciendo un curso de informática, que le sirvió para encontrar trabajo de forma rápida, "primero en Nintendo y luego donde estoy ahora", apostilla él, que se siente muy contento de vivir en el país germano, si bien conserva intactos el olor de los campos cuando se recoge el trigo, la cebada... El olor de la hierba recién segada... Y en su escritura brota el Bierzo, la forma de ser de la gente, que inspira algunos de sus personajes...

"Cuando empecé a trabajar en el Ministerio de Geología y Minas, en el departamento de informática, un compañero vino y me pidió fotos de las Médulas. Estaba escribiendo un artículo sobre el oro del Rhein/Rin comparándolo con la geología de otros lugares. Lo primero que pensé fue: ¿Cómo conoce este las Médulas? Con el paso del tiempo me he ido convenciendo de que tenemos un patrimonio enorme al que no hemos sabido dar visibilidad. Esta es una tarea pendiente", se lamenta el autor de 'Cuentos encontrados por el camino', para el que las políticas que han marcado el destino del Bierzo son, a su juicio, muy deficientes, porque se sabía, desde hace décadas, que las minas tenían fecha de caducidad.

"¿Qué previsiones se han puesto en marcha? Varios países en Europa están volviendo al uso del carbón mejorando mucho el tema de las emisiones ¿Por qué se dinamitan nuestras centrales? Yo veo el esfuerzo que hace el gobierno alemán para poner a los campesinos al día en el tema de la producción agrícola, sobre todo en cursos de formación. Donde trabajo, analizan los suelos y se recomienda qué deben añadirle al campo, así como el tipo de cepa más apta para su zona, para que puedan conseguir la denominación de origen ¿Qué hacen nuestra zona?", se pregunta apenado el creador del poemario 'De amor, desamor y otros demonios', que es, en su opinión, un viaje íntimo, una reflexión sobre las personas que se cruzaron y se cruzan en su camino, con el tema del amor como entrega total y como paz, la que produce el estar rodeado de las personas a las que uno ama, y también con el tema del dolor que provoca la ausencia de amor, el dolor que surge de la contemplación de la injusticia, porque su escritura es una reflexión sobre la realidad en la que vive. Y sus poemas están marcados por esa realidad, de ahí que muchas veces explote en protesta, desengaño o denuncia, aclara él.

(Puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace de ileon: https://ileon.eldiario.es/cultura/la_fragua_literaria_leonesa/129787/nicolas-puente-hay-una-nueva-hornada-de-autores-del-bierzo-que-a-mi-entender-daran-que-hablar)

jueves, 2 de junio de 2022

A Tope en Canedo

 Hablar de Canedo, en el Bierzo, es hablar del intrépido Prada. A Tope, como él acostumbra a decir con enorme vitalidad. 

El esplendor del Bierzo, con viñedos de Prada

Y que recientemente estuvo en el campus de Ponferrada para conversar con nuestros estudiantes acerca de lo divino y lo humano, en realidad sobre su propia experiencia vital, como emprendedor, como empresario, capaz como ha sido de poner en valor su tierra, nuestra tierra berciana, dándole una gran proyección más allá de nuestras fronteras. Un fenómeno, José Luis Prada. Y un pionero en turismo rural y sostenible. Que ha viajado por el mundo (fascinante su viaje a Londres atravesando Francia en su singular coche) para darse cuenta de la importancia de su comarca.

“Un soñador con los pies en la tierra”, acostumbra a decir él de sí mismo. Todo un personaje, que llegó a ser legionario y viajó por Europa en un coche tuneado, con cuernos en el parachoques, pintado cual si fuera un objeto Pop Art. 

Un hombre despierto, con amplia visión para los negocios, un berciano internacional, que cree en la buena materia prima, convencido de que si se ofrece algo bueno a la clientela, ésta acabará subyugada. Como cuando un perfume excitante nos cautiva, nos embriaga. Y nos deja hipnotizados. Como ocurre en la novela titulada El Perfume de Süskind, que posteriormente fuera llevada a la gran pantalla, en una adaptación que tiene gran interés. 

Palacio de Canedo

La aventura empresarial de Prada A Tope comenzó como zapatero, negocio que heredara de su padre. Cuentan, quienes lo conocieran en esa época, que iba por los pueblos del Bierzo, incluso del Bierzo Alto (como Noceda, el útero de Gistredo) vendiendo sus zapatos. La zapatería ambulante pasó a convertirse en un zoco, rastro o abarrotes en el que vendía todo tipo novedades, que encontraba, según él, en las ferias de Londres o Barcelona, adonde gustaba viajar, pues uno hace patria/matria descubriendo lo que existe más allá del horizonte. Y en esto Prada es un hombre instruido, viajado, un auténtico lince.

Pronto daría un giro a su negocio. Y se iniciaría con la marca Prada A Tope (en la que vemos su autorretrato), metiendo los productos del Bierzo, el Bierzo gastronómico, en botes, desde cerezas en orujo hasta los singulares pimientos asados o castañas en almíbar, entre otros. Incluso –ha llegado a decir él mismo en alguna ocasión- puso una pequeña barrica de vino con una zueca para que quienes pasaban por allí, entre ellos peregrinos, pudieran echar un trago de vino (otro producto que tanto éxito y proyección le ha dado. Y le sigue dando. Como ocurre con su famoso vino de  maceración). Y de esta manera fue metiéndose en el bote a la gente, a los turistas y peregrinos, pero también a los oriundos.

Flor y Ossorio hechizando al grupo

Ayer mismo, de la mano de la Asociación de alumnos/as de la Universidad de la Experiencia en el campus de Ponferrada, cuya responsable es María Jesús Méndez (también Nacho y Manoli como miembros del staff asociación), nos fuimos derechitos a Canedo para hacerle una visita a Prada y de paso una cata de vinos.

Una visita magnífica por sus viñedos, con las explicaciones de un guía fabuloso como es Ángel Ossorio, patrono de la Fundación Prada A Tope y buen conocedor de los vinos.

Recordemos que desde 2008 Prada cuenta con una Fundación, cuyo objetivo primordial es la defensa del patrimonio natural y arquitectónico rural de la comarca del Bierzo, premiando a las mejores iniciativas.

Parda y María Jesús charlando distendidamente

La visita en compañía Ossorio fue instructiva amén de divertida. Nos reímos mucho. Uno al menos se divirtió de lo lindo.

Ángel Ossorio es historiador, periodista y además imparte clases en nuestro programa interuniversitario de la Experiencia. Un lujo. Mis felicitaciones para él.

Cortesía de Luz. Nacho y un servidor y Manoli en retaguardia

Ya en el palacio, que es una preciosidad en medio de un entorno maravilloso, nos acompañó también Flor, la compañera de Prada. Y el propio José Luis, A Tope, nos saludó, como suele ser habitual en él. Y también nos obsequió con unas palabras de bienvenida.

El Palacio de Canedo, cuyo origen se remonta al siglo XVIII, es en manos de Prada un templo de la gastronomía berciana, con vinos extraordinarios, que ayer mismo pudimos catar en compañía de suculentos pinchos. Todo un festín sensorial.

Grandes los ángeles

El Palacio de Canedo, como alguna vez he escrito, es una belleza comestible, como quisieran los surrealistas, porque la belleza será comestible (y bebible) o no será nada. Situado en el municipio de Arganza, es un paraje con mucho encanto, es nuestro Falcon Crest, con sus viñedos, como a alguien se le ocurriera decir. 

Mi reconocimiento a este hombre que se conserva como un mozo, a pesar de sus achaques, como él mismo señala, con sus cerca de ochenta año (setenta y siete, para ser precisos). ¡Quién lo diría!

Un todoterreno que ha sido reconocido como berciano predilecto y en unos meses también estará lista su biografía, de mil páginas, según él.
Enhorabuena
, estimado Prada.
Eres un ejemplo a seguir.
Con ganas de regresar al Palacio de Canedo.

La fragua literaria leonesa: Gregorio Esteban Lobato

 

LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Gregorio Esteban Lobato: “¿Cómo es posible que no haya mecanismos para evitar que se ponga en peligro la paz?”

Al poeta y narrador Gregorio Esteban Lobato (Goyo), autor de 'Lago Sumido', entre otros, le gustaría reunir (en un volumen) sus colaboraciones más importantes que se han publicado en los medios de comunicación, como una docena de poemas surgidos del proceso de duelo por su hijo Sergio.




Gregorio Esteban Lobato.


Manuel Cuenya | 02/06/2022 - 10:57h.

Entusiasta de las poetas bercianas Manuela López (Manolita) y Felisa Rodríguez, Gregorio Esteban Lobato (Goyo) es un poeta y narrador ponferradino que, además, ha sido actor de teatro con la compañía Conde Gatón y dinamizador de la cultura en el Bierzo. No en vano le dedicó el poemario 'Lago Sumido' a la poeta nocedense Felisa Rodríguez. Asimismo, colabora con un texto y un poema en honor a la poeta nacida en el Noceda del Bierzo, que se recogen en el pasado número de invierno de la revista cultural 'La Curuja'.

"Manolita y Felisa, dos maestras jubiladas incomparables, que rezumaban generosidad, bondad, libertad y compromiso, a pesar de haber vivido los sinsabores de una posguerra civil, eran la personificación de dos manantiales de agua fresca. Dos octogenarias maravillosas que no dejaban de enseñar tolerancia, respeto, amor por lo bello, por la naturaleza, por los derechos humanos, la paz y la concordia", recuerda Goyo, que fue finalista del primer premio que convocara el Diario de León, lo que, según él, le subió la autoestima y le animó a seguir escribiendo.

Cree que los premios literarios te ayudan a ver que llevas algo dentro de ti que merece ser expresado, además de reconocerte que tienes un don, como otro cualquiera, que has de ejercer y compartir.

Ideó, con el poeta Emilio Vega, los talleres de poesía y teatro del Instituto de Estudios Bercianos en "los fantásticos años ochenta", lo que fue para él una experiencia interesante. "Entonces triunfaba la ilusión de la Transición. Las iniciativas que alegraban y enriquecían la vida cultural de la ciudad tenían una excelente acogida. Recuerdo que en poesía tuvimos, por ejemplo, la participación de Luis Antonio de Villena. En teatro se organizaron los Primeros Encuentros Teatrales Escolares del Bierzo, en el año 1984", rememora Goyo, que también en los "benditos años ochenta", en aquellas fenomenales rondas de vinos por las bodegas del casco antiguo de Ponferrada, conoció a Fernando R. Blanco, con quien congenió y se embarcó en la aventura de escribir un libro de poesía, en el que cada uno compuso la mitad del poemario.

"La tipografía era la de mi máquina de escribir Olivetti. La impresión fue obra de la imprenta Roan de Ponferrada. "El poemario 'Espacio Mortal' es la primera parte de una tetralogía de la cual sólo queda el nombre: 'Egometría'. La anécdota importante es que 'Espacio Mortal' se compuso en Villafranca del Bierzo gracias al fallecido actor ponferradino José Antonio Correa, cuya impresión se hizo en Gráficas Nisan de Ponferrada", señala Goyo, que también por aquella época descubrió, en los Primeros Encuentros Teatrales Escolares del Bierzo, al narrador y poeta Manuel Ángel Morales.

(Puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace de ileon: https://ileon.eldiario.es/cultura/la_fragua_literaria_leonesa/129561/gregorio-esteban-lobato-como-es-posible-que-no-haya-mecanismos-para-evitar-que-se-ponga-en-peligro-la-paz)