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jueves, 22 de enero de 2026

León fiero, León de la bohemia



"Cuna del parlamentarismo" a través de los Decreta o Decretos de 1188, reconocidos por la UNESCO como el testimonio más antiguo del sistema parlamentario europeo, donde por primera vez participó la plebe con voz y voto junto a la nobleza y el clero
, León, en tiempos conocida como la bella desconocida, se está desmelenando últimamente, o eso nos cuenta. No sabemos cómo se desmelena, en todo caso. Incluso algunos historiadores han querido hacer pasar el cáliz medieval de Doña Urraca, expuesto en la colegiata de San Isidoro, por el Santo Grial (la copa usada por Cristo en la última cena). Por cierto, hace poco volvía a ver La última tentación de Cristo, de Scorsese, con una visión humana auténtica de este personaje, que quizá reseñe en algún momento. Si es que cualquiera día tenemos a Spielberg rodando alguna película en la capital leonesa. O bien a Scorsese. Por su parte, el investigador Luis Molina nos habla de la falsa historia del Santo Grial en León. Qué lástima.
Doña Urraca en Plaza de San Marcelo


Sea como fuere, a uno le gusta su capital, que considero como mi propia ciudad, habida cuenta de que soy de pueblo. Al parecer, los de pueblo queremos capital (al menos por algún tiempo) y los de capital suelen gustar de pueblo. Así que todos contentos.
León, con más de dos mil años de historia que comenzó siendo un campamento militar romano, es una ciudad que conozco desde que era bien pequeño. Nunca olvidaré a Mercedes y a Amador, que eran buenos amigos de mis padres y vivían en la capital de la provincia (los recuerdo con cariño, además de su casa en el Divino Obrero, el barrio del Ejido), tampoco me olvido de sus hijos, Carlos y Alfonso, los cuales también solían venir a Noceda del Bierzo, mi útero de Gistredo. En León también estaban Avelina (que era familia de mi madre) y Lorenzo, su marido, además de sus hijos Luismi y Juanjo. Por ahí andarán, supongo. Y Molinete, su mujer Luisa y su hija Marisa, que tenían, hace años, bastantes, el bar Noceda en el barrio Húmedo, que ya no existe. En el Ejido sigue viviendo Lina, la hija de Álvaro Furil, que es vecina de Noceda y familiar de mi madre.
Con lo cual León, a lo largo de la vida, me ha dejado grandes momentos. Por supuesto, de mi pueblo hay mucha gente viviendo en León, que no es cuestión que mencione a todo el mundo, porque, entre otras razones, me olvidaría a buen seguro de muchas personas. En todo caso, en León viven dos de mis hermanas. Así que la considero mi ciudad, como ya había adelantado a riesgo de repetirme. https://cuenya.blogspot.com/2012/10/leon-una-ciudad-senorial.html


León fiero

Eres símbolo de piedra e historia, guardián de honor, escudo de siglos, alma de una ciudad, que me embriaga, con su barrio Húmedo, con su monumentalidad y su paisaje emocional.
Eres el rey de un reino fantástico, huella de un pasado rugiente, corazón de hogar, sentir de oro y plata, sangre y escudo de memoria, la dignidad de un pueblo, emblema del tiempo presente.
Tú eres León, yo también soy león.

La plaza del grano

Esta plaza, por la que siento fascinación, es el alma de una ciudad que palpita bajo un tiempo empedrado y una atmósfera de pueblo medieval, bajo una memoria de cantos rodados y de mies, con su iglesia románica de Santa María del Camino, que mira a la fuente central, encañada y fluvial, con la escultura de dos niños que simbolizan la confluencia amorosa de dos ríos, el Bernesga y el Torío, con sus soportales de madera, testigos feriales, alma de peregrinos y viajeros, paseantes y enamorados de la belleza.

Plaza Mayor

Con sabor a morcilla y olor a manzana y a tierra, la Plaza Mayor leonesa se erige como testigo de mercados, pregones, fiestas y conciertos, entre ellos, uno que diera el gaitero gallego Budiño en las pasadas fiestas de San Froilán https://cuenya.blogspot.com/2025/10/lugo-sanfroilanero.html o bien el de Ilegales, inolvidable, ahora que Jorge Ilegal nos ha dicho adiós. https://cuenya.blogspot.com/2017/07/ilegales-en-leon.html
Bajo los soportales de arco sobre pilares de piedra se escucha una voz afrutada que es tiempo de delicias.
Desde esta hermosa plaza, donde en tiempos estuviera una pensión regentada por Tina la de Álvaro Furil, paisana y familiar de mi madre, el visitante puede adentrarse en la calle Matasiete, estrecha y antigua, famosa por su historia medieval sangrienta, donde murieron siete personas, con vestigios de su pasado judío, que lo conduce directamente a la plaza de San Martín.  
Plaza Mayor


Plaza de San Martín

En el corazón Húmedo de León se alza la histórica plaza de San Martín, libro abierto donde los oriundos y los visitantes pueden descifrar códigos secretos. Una plaza medieval que late al compás de los vinos y las tapas, un espacio de encuentros y risas platerescas.
La plaza de San Martín queda a unos pasos de la Calle Ancha y de la catedral gótica, con sus impresionantes vidrieras policromadas.
En el entorno de esta singular plaza se hallan las calles de Zapaterías y Carnicerías, donde cada bar y taberna ofrece su mejor versión de tapas, desde sopas de ajo a oreja guisada, cecina o morcilla. El curioso nombre de barrio Húmedo se debe a buen seguro a la tradición de vender y beber vino, de humedecerse con esta bebida.
Plaza de San Martín


León de la bohemia

Me gusta este León de la bohemia y la mística del orujo, que tuvo en Genarín a un personaje inolvidable, pellejero de oficio, verso suelto, caminante al final de la noche en busca de tascas y acaso el vino de la hostia consagrada en un jueves de pasión, trepado a la muralla, con el queso y la naranja de la amargura. Santo de las pieles y los orujos, con tu corona de laurel y tu mendrugo de pan en un León bohemio, brillante y absurdo, como un Max Estrella en su odisea nocherniega.
Uno se imagina a Genarín caminando por la Avenida de los Cubos, uno de los tramos mejor conservados de la antigua muralla romana, que se extiende desde la parte norte de la catedral hasta la plaza del Espolón, donde se halla el Arco de la Cárcel o Puerta Castillo, por el que puede accederse al casco viejo de León. El nombre del Arco de la Cárcel y Puerta Castillo, erigido sobre la muralla romana, proviene de su proximidad al antiguo castillo de León, que en otras épocas sirvió como prisión de la ciudad.
Calle Matasiete


Uno se imagina, decía, al santo bebedor (La leyenda del santo bebedor es una obra de Joseph Roth, adaptada al cine por el genio Olmi) dando tumbos por la Avenida de los Cubos una fría noche de invierno cuando fue atropellado por el camión de la basura en 1929, lo que ha dado lugar a la archiconocida procesión pagana, satírica, que conmemora cada Jueves Santo la muerte de Genaro Blanco (El entierro de Genarín, como el título del libro de Julio Llamazares, que da cuenta de este evangelio apócrifo del último heterodoxo español en el que relata, con estilo picaresco y esperpéntico, la vida y milagros del célebre pellejero, que se ha convertido con el paso del tiempo en santo de la bohemia).
Arco de la Cárcel


En la actualidad, Genarín atrae a miles de visitantes cada año a León por Semana Santa. Y curiosamente el recorrido de esta procesión incluye la plaza del Grano, la plaza de San Martín... la catedral... y la Avenida de los Cubos.



Esta es sólo una parte del León que me entusiasma.

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