Páginas vistas en total

sábado, 22 de abril de 2017

Toreno, tierra hermana

Toreno es una de esas localidades por las que siento afecto, desde que recuerde, siendo un guajín, tal vez porque por allí pasaba el tren, aquel tren de pasajeros (el tren como excelente medio de viaje), que nos llevaba hasta Ponferrada, acaso porque era tierra de minería, quizá porque allí vivía Amado, el hermano del señor Felipe, mi vecino de La Parada, ese hombre al que recuerdo con mucho cariño, que me trataba como a su hijo, al igual que recuerdo a su mujer, Josefa, quien era casi hermana de mi padre. Qué pena, ya se han ido los tres. Y uno los extraña mucho, mucho. 

En realidad, Toreno es tierra hermana, tierra berciana, claro, pero además nos une la Sierra de Gistredo, el útero. Noceda y Toreno se dan la mano y vuelan juntas. 
En este pueblo he presentado libros, he dado clases de teatro (qué tiempos aquellos), incluso he hecho algún cuentacuentos (¿verdad, Dani?). Y en Toreno (que siempre me suena a nombre aristocrático, por el conde) he visto y escuchado a buenas bandas de música, como los legendarios Burning y los Ilegales. O bien a los grandes Rodrigo y Diego, de Tarna, y al estupendo Mario, el rabelista de la Robla. 
Y de aquí son gentes amigas como Paco Vuelta, Américo Vázquez Vuelta, Juanma Colinas, Toño Campillo, Daniel Díez, Daniel Álvarez (editor de la obra del escritor Paco González, que ejerciera de presentador de 'Mapas afectivos' en Salamanca) y su mujer Encarna, los hermanos Dani y Manu Velasco, Pedro Muñoz o Venancio Lagar, entre otros, que no quiero olvidarme de nadie, aunque uno corre siempre el riesgo de olvidarse de gente cuando da nombres y apellidos. Y es que uno, que creía tener buena memoria, acaba olvidándose, como todo cristo. Será la edad, que no perdona. Con la edad se mueren neuronas (nos morimos todos y todas), ya sabemos, aunque si la ejercitamos podríamos llegar a generar nuevas conexiones sinápticas. O eso cuentan quienes conocen del tema.
 Bueno, lo que quería, aquí y ahora, es rememorar este pueblo, al que iré este domingo 23, día de la Comunidad de Castilla y León (aunque lo hayan pasado para el lunes 24) y día mundial del libro (ese Sant Jordi, que en Cataluña celebran por todo lo alto, qué listos son estos catalanes y catalanas). 
Toreno con su picota
A decir verdad, al libro, a los libros habría que rendirles culto todos los días de nuestro señor y de nuestra señora, ¿verdad? La lectura como algo esencial e insustituible. La lectura como un modo, siempre saludable, de adentrarse también en el mundo de la escritura. Ahí está el cascarrabias y genial Umbral (siempre recordado, no por sus salidas de tono, sino por su grandeza literaria, periodística...) con su 'Mortal y rosa' (libro de cabecera), en el que hace todo un canto a la lectura, y por supuesto a la escritura, a la literatura. 
Pues eso, que el domingo 23 de abril estaré (dios mediante, que decía el cura de mi pueblo) en la casa de la cultura de Toreno para hablar de viajes y literatura, para hablar, en definitiva, de literatura de viajes. Y aquellas referencias que en el fondo me han marcado, desde los libros de viaje de Julio Llamazares, Carnicer o Jesús Torbado (incluido el gran Valentín Carrera, que hizo el prólogo de mi libro 'Mapas afectivos') hasta los de Juan Goytisolo (este día veíamos en clase algún pasaje de 'Campos de Níjar' y 'Paisajes después de la batalla', sobre el París subterráneo, meteco, multiétnico), pasando por algunos emblemáticos como 'El coloso de Marusi' (sobre un viaje a Grecia) de Henry Miller o 'En el camino', de Kerouac, y 'El cielo protector', de Bowles, entre otros. Y por ende hablaré de 'Mapas afectivos', libro que está teniendo cierto recorrido. 
El propio Juanma Colinas ejerció de presentador, junto a Ángel Petisme y José Luis Moreno-Ruiz, en la casa leonesa de Madrid a finales del mes de marzo de este año. 
Ojalá pudieras estar, Juanma, este día en Toreno.
En todo caso, me acompañará la concejala de cultura, Klemen, y espero que toda esa gente amiga y conocida, a la que me gustaría ver y saludar. Y además el acto estará amenizado por el grupo de música tradicional Cantar de Crines.  
Será un placer volver a esa tierra hermana, familiar, a la que me unen los afectos y las amistades: el útero de Gistredo como símbolo. 

viernes, 21 de abril de 2017

Achicharrados en cuerpo y alma

Cuando se quema nuestra naturaleza, nos estamos quemando los seres humanos, estamos quemando nuestros pulmones, nuestra vegetación, que es fuente de salud, que es oxígeno, que es vida, en definitiva. 
Quienes queman, nos queman, y se queman a sí mismos. ¿No os dais cuenta, cabestros? ¿O es que vosotros estáis hechos de otra madera? 
No se puede permitir, bajo ningún concepto, que alguien, quien sea, queme de un modo impune nuestro patrimonio, natural, cultural, por ende, porque ese es nuestro paisaje, nuestra memoria afectiva, y nos pertenece a todos y todas, esa es nuestra Tebaida, nuestra espiritualidad, nuestra historia. Pero también nos atizan por Benuza (La Cabrera), Ferradillo, incluso por Balouta. Joder, qué poca madre tienen quienes meten cerilla a los bosques sagrados. 
Tebaida berciana

El Bierzo arde, arde Galicia y Asturias, arde nuestro Noroeste verde y hermoso. Y ardemos todos y todas. 
Tras tanto fuego nos quedamos huérfanos, desamparados, con rabia e impotencia, con desolación y las cenizas asfixiando nuestros pulmones. 
El verde, la vegetación, la naturaleza, tan esenciales, se nos mueren,  y eso también acabará también con nosotros. 
¿No os dais cuenta, cabrones?
A veces tengo la impresión de que en vez de evolucionar involucionamos. Y más que humanos parecemos monstruos. A veces creo que vivimos en un mundo de trastornados, que sólo aspiran a destruir. 
Por fortuna, aún queda gente sensata, sensible, que se da cuenta del mundo en que vivimos, cada día más atroz, a tenor de lo visto y vivido. Aunque el mundo nunca haya sido de color rosa.
Imagen tomada de una página de Patricia Fernández, aunque la foto quizá sea de
Sergio López


Siempre la misma cantinela. Cada primavera y verano, llegados a estas épocas, en las que se reseca todo, habida cuenta de la falta de lluvias, dale que te pego al fuego. Si es que ya lo sabemos, pero quién le pone el cascabel al gato, por qué no se ponen las medidas adecuadas para, al menos, impedir que se queme el monte, se queme nuestra flora y nuestra fauna, porque metiéndole fuego a la naturaleza sólo se consigue empobrecimiento, contaminación y muerte. 
No se pueden permitir tales atentados contra la Humanidad. No se pueden permitir estas aberraciones, estas locuras. 
El Bierzo es un bello paisaje y nos lo están destruyendo. Al final, qué nos quedará... nada. 
Me siento triste, muy triste, hoy no sólo por esta barbarie, sino también porque hoy mismo, hace un año, mi padre nos dejó. Y eso es algo que jamás olvidaré, mientras me quede una gota de sangre en las venas. Se me encoge el corazón, se me encoge el alma.

martes, 18 de abril de 2017

La fragua literaria leonesa: Marga Merino

 cultura
0 votos
 Disminuir fuente / Aumentar fuente
LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Margarita Merino: "España es un país tremendamente cruel en sus modos y más con sus propios hijos"

Manuel Cuenya | 18/04/2017 - 13:56h.

La poeta leonesa Margarita Merino, autora de varios poemarios, entre otros, 'Viaje al interior' y 'Viaje al exterior', vive en Estados Unidos desde hace años, donde sigue escribiendo.

Imprimir
Enviar por correo
FacebookTwitterGoogle +Menéame
Votar noticia Vota
Marga Merino (izda) con una amiga en EE.UU
He sido señorita pensante de provincias interiores
compartiendo la tristeza de las gentes disecadas
en rancios museos parroquiales con un rictus amargo...
(Margarita Merino, 'Viaje al interior')
Conozco a Margarita Merino desde hace años. Recuerdo, con afecto, una velada en su compañía en Bembibre, con motivo del Festival del Botillo. Ingeniosa, divertida, inteligente, buena conversadora, es una gran poeta leonesa, que, como tantos y tantas, decidió irse a Estados Unidos, donde vive en la actualidad, país que, con todos sus prejuicios, con todos sus defectos –véanse las últimas y desafortunadas elecciones– es un país democrático. "Por ejemplo el abuso a la mujer aquí tiene consecuencias", señala ella.
"Desde la lejanía lo que me toca más fundamentalmente es mi particular 'sentimiento de España'", precise, al tiempo que recomienda la lectura de 'Nuestro desamor a España: cuchillos cachicuernos contra puñales dorados', el "imprescindible y excelente" libro de Juan Pedro Aparicio, porque "vivimos con demasiadas lagunas y mentiras sedimentadas –en su opinión– una falta de conocimiento de la historia real que debe estudiarse y hacerse cotidiana para que a todos sirva, para entender sus consecuencias y sombrías lecciones y para que no se repita".
En este sentido, está convencida de que "España es un país tremendamente cruel en sus modos y más con sus propios hijos y entre sus propios vecinos. Con honrosas excepciones por supuesto, es parte de nuestra terrible herencia fratricida",  especifica esta "ciudadana vertiginosa y transparente".
Margarita, en un tono similar al de Valle-Inclán de 'Luces de bohemia' o bien el propio Forges, dice que "en España se prefiere que suba el torpe y se desdeña al valioso, se aparta al solitario, se pisa al caído. Se entierra al que eclipsa. Llegan los ágrafos y los iletrados a puestos cruciales, y la vulgaridad en que hemos reducido todos los niveles es impresentable. No son los líderes actuales ejemplo de nada. Debe leerse el libro de Juan Pedro Aparicio en las escuelas. Insisto", sostiene contundente esta autora leonesa, para la que León, "por bello que sea o por importante que a tantos nos parezca, no deja de ser un accidente que no se elige el nacer aquí, allá o acullá".
Recuerda que sus años infancia fueron rígidos en "una provincia aislada e interior y una pequeña ciudad ultraconservadora, aunque fuera habitable y su burguesía quisiera preservarla así, detenida en el tiempo...  Siempre añoré el contacto inmediato con la naturaleza que otros niños tuvieron en sus pueblos a diario, sin desconocer por supuesto sus dificultades allí y ciertos privilegios que yo tuve, como los disfrutar de una buena biblioteca familiar".
De su pasado remoto –rememora– echa de menos la presencia ahora de personas sencillas con verdaderos ideales, que puedan inspirar sentido de renovación, de autocrítica y humildad... con cultura universal y mirada abierta a ciertas situaciones...
Cree que en León, como en el resto de España, hacen falta filólogos, historiadores, politólogos, juristas, ingenieros, profesores, geógrafos, biólogos, veterinarios..., "serios especialistas independientes que traten con sabiduría problemas cotidianos que tenemos sin resolver: corrupción, pobreza, contaminación e incendios provocados, flora y fauna acosadas, mal uso del castellano, infraestructuras deficientes, autonomías lamentables, aguas y aires envenenados, convivencia deteriorada, paro sobrecogedor, y sobre todo la maltratada educación en la confusión de las prioridades. Me planteo seriamente si no seremos plaga los poetas y escritores de ficción.  Hacen falta lectores eclécticos y ensayistas que se formen con rigor y sin prisas.  Creo que hay que potenciar la investigación exigente, objetiva por su necesidad en nuestro país. No estaría mal que los ayuntamientos hicieran cursos y talleres de historia, de educación ciudadana, de personajes desaparecidos por ejemplo, y como norma, de investigación... E invitar a los viejos maestros que tienen tanto que decir y enseñar y de los que nadie se acuerda... Sobre todo creo que necesitamos personas buenas y generosas que eleven la sociedad... como aquellos humildes maestros de la República que tuvieron sueldos de hambre y pagaron con sus vidas su servicio a la comunidad".
"En España se prefiere que suba el torpe y se desdeña al valioso, se aparta al solitario, se pisa al caído. Se entierra al que eclipsa. Llegan los ágrafos y los iletrados a puestos cruciales, y la vulgaridad en que hemos reducido todos los niveles es impresentable. No son los líderes actuales ejemplo de nada"
Sus emociones, sus recuerdos infantiles aparecen plasmados en algunos de sus poemas como el titulado 'Pájaros negros junto a los ventanales', incluido en 'Viaje al exterior'. También los paisajes y retratos leoneses están presentes en su poemario 'Viaje al interior' (por el que recibiera el Premio Gonzalez de Lama, "un espejismo de alegría"), o en el poema 'Quien nunca he sido', perteneciente a 'Baladas del abismo' y aun en otros de 'Halcón herido' o 'Demonio contra arcángel'. Asimismo, también aparece la tierra leonesa en sus artículos.
León como recuerdo
León sigue siendo, para ella, el lugar en que vivían sus padres, el de sus amigos, el de sus vecinos Fernández-Llamazares Nieto, que fueron sus compañeros de infancia con los que cambiaba objetos maravillosos desde las ventanas con un calderín de playa que subía y bajaba... Ese León "del gran médico de huesos don José Mayo que me salvo la vida en una osteomielitis a los seis años, León de los patines y la bicicleta, el de los paseos tranquilos y los cielos resplandecientes. León de los afectos y las afables personas de todo tipo amigas de mi padre, un hombre bueno, abogado compasivo que trascendía las ideologías en el trato humano. El León de Paco Villagordo, de Tazón y de Luis Crespo, de Antonio Gavilanes o de Antonio González de Lama, de Cosme Rodríguez Mínguez, Ángel Marín o la Orquesta de Cámara, el León de Luis Saénz de la Calzada, de Severino, Morillo y Guillermo, de Paco, la Gestoría... El León de los guardicioneros, -todavía me acuerdo de la tienda de Elías en Padre Isla, del Maragato, de los mecánicos –Negral- y los chapistas, los carpinteros, los libreros, de las chicas de servicio que lloraban sus pueblos en pisos como nichos... El León de las niñas 'bien' vestidas de fantasía por impecables modistas: Sensia, Modas Vicanrro... De fotógrafos como Antonio Salazar. León de Andrés Viñuela y Jerónimo Norberto, de los coches de choque y las piscinas heladoras, de los señoritos del Casino, de los gitanos y los mendigos de la ciudad paralela que espiaban a las que tomábamos el sol en la hierba cercada por arbustos, ay... León de los castaños de Indias, del Garaje Norte y el Sanatorio Hurtado y sus árboles de lilas... Desde sus ventanas las monjitas nos tiraban baldes de agua a los patinadores intrusos... El León posterior, remoto y desaparecido también que salió en el borbotón del poema 'Manuel Jular en negro por un rato'. Ese León en que ya no viven (Santa) Manuela González Brasa, mis padres, ni están presencias como la de Chus de 'Casa Benito' ni los amigos asturianos con los que canté en mi juventud".
No se olvida, tampoco, de sus amigas de infancia, entre ellas, Covi Guisasola, Begoña y María Jesús Muñiz, Carmen Rosa y Beatriz Navarro, Pilar de Celis, Camino Fernández, Elenita ¿? la filipina, Cati Otero Hidalgo... "Tengo que exceptuar a los que eran prepotentes, machistas, y que vivían insultando y despreciando a los demás desde cargos públicos o políticos, algo muy triste y demasiado común todavía en León y nuestro país, donde quedan demasiadas herencias feudales y anticívicas de prepotencia y desprecio", aclara Margarita, quien cree que España debe normalizarse en su relación con la historia, con su pasado, y suavizarse en la convivencia diaria que arrastra tantas maneras anormales e incluso podridas.