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domingo, 9 de agosto de 2020

César Rodríguez, el divino calvo del fútbol español


Agradezco al amigo Fulgencio Fernández, el tío Ful, que es veterano periodista y escritor, el hecho de que se haya tomado la molestia de hacer esta bella reseña acerca de uno de los mejores futbolistas españoles de todos los tiempos, el mítico César Rodríguez, apodado el divino calvo o el Pelucas. Al que hemos querido homenajear en un reciente número de la revista cultural La Curuja gracias a las colaboraciones de los hermanos Álvarez de Paz, Benjamín Arias, que puso todo su empeño y buen hacer en que este monográfico saliera adelante (lástima que la situación vírica no nos permita celebrarlo por todo lo alto con un torneo de fútbol y algunas charlas, pero quizá el próximo año podamos retomar el tema y hacerlo como se merece tan legendario futbolista, que era descendiente de Noceda del Bierzo). Y con la colaboración y el impulso, por supuesto, de este humilde servidor vuestro. 

No es la primera vez que el tío Ful, tan amable y profesional, nos obsequia con palabras de cariño a nuestra revista. Así que, desde aquí, le reitero mi agradecimiento. Una agradable sorpresa la que he recibido al encontrarme con este artículo. 

https://www.lanuevacronica.com/el-divino-calvo-de-noceda 

Fulgencio Fernández | 08/08/2020AA

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El 'divino calvo' de Noceda
LITERATURA La Curuja, ya histórica revista de Noceda del Bierzo y dedicada a ‘las cosas’ de este pueblo, ha sacado un número monográfico dedicado a uno de los personajes más relevantes del mundo del deporte en España y con raíces en Noceda, el histórico delantero centro del FC Barcelona César Rodríguez, una leyenda en tierras catalanas
Hasta la irrupción de Messi el dios del barcelonismo era un leonés, llamado César Rodríguez y apodado El divino calvo. Sólo un dato para recordar quién es César en la ciudad condal, el máximo goleador de la historia del Club... hasta que le batió el récord Messi, como tantos otros existentes en la entidad.

De César siempre recordaba que era leonés, que estuvo en la plantilla de Primera División pero ya en la recta final de su carrera, que fichó por el Barça antes que por el Madrid pues «de salir de León me apetecía ir a una ciudad que tuviera mar»; que jugó en el Barça con su hermano Calo...
Kubala, Quini y César

Ahora, desde Noceda del Bierzo y su veterana revista La Curuja nos recuerdan en un monográfico que lleva el número 23 y acaba de ver la luz que el llamado ‘Divino calvo’ tiene raíces en esta localidad, que quieren reivindicar y lo hacen en este número especial que cuenta con las colaboraciones de Benjamín Arias, Pepe Álvarez de Paz, Venancio Álvarez de Paz, Julia Ischerland Rodríguez (la nieta de César) y Manuel Cuenya, que es además el coordinador de La Curuja.

Recuerdan que con motivo de la publicación de este número estaba previsto dedicarle un homenaje al gran futbolista César en Noceda, el domingo 16 de agosto, con la celebración de un torneo de fútbol y algunas charlas centradas en la figura del futbolista y sus raíces bercianas, pero la situación vírica no permite las aglomeraciones y ha quedado pospuesto para mejor ocasión. Unos recuerdos necesarios pues la mayoría de las biografías de César —y sus hermanos Calo y Severino, también fiutbolistas— comienzan recordando que sus padres tenían una recordada fundición en la carretera de Asturias de León. Curiosamente César fue al Barça ‘casi por casualidad’, pues jugó con el Frente de Juventudes (su equipo en León) un encuentro frente a la Cultural Leonesa y tuvo la suerte de que Font, ex jugador azulgrana, estuviese en la ciudad por motivos personales y acudió al encuentro como espectador. A su regreso recomendó el fichaje del leonés y éste hizo historia allí, donde es una leyenda.


sábado, 8 de agosto de 2020

Undécimo Encuentro Literario en el útero de Gistredo y revista La Curuja

Nos preparamos para afrontar el Úndécimo encuentro Literario en el útero de Gistredo, que así es como bauticé hace tiempo a mi pueblo, Noceda del Bierzo. Lo de afrontar me quedó algo épico, pero bueno, lo pasaremos por alto. Me hace feliz, he de confesarlo cual buen feligrés de parroquia, haber llegado hasta aquí. Y esperamos seguir llegando. Que la senda no se trunque. Me hace feliz poder seguir en el camino. Porque lo importante no es el destino, sino el recorrido. El disfrute del camino en todo su trayecto. Mas no nos pongamos estupendos. Y sigamos laborando y sintiendo cada vivencia, con emoción y entrega. 

Este año, atípico y vírico, hemos decidido que también se hará el Encuentro poético/narrativo en Noceda del Bierzo. Conviene no romper la tradición. Y, como apuntaba, seguir en la senda. La senda de la que brota la poesía, las palabras, las letras, como si se tratara del agua medicinal de las fuentes del río Noceda. Las fuentes del Nilo-Noceda. 

La felicidad, en este caso, es por partida doble, porque podremos hacer este Encuentro (ojalá nada lo impida) y además tenemos ya en la mano la revista cultural La Curuja/Coruja/Curuxa, que ya ha alcanzado su número 23, de una segunda época, en la que he tenido la satisfacción de coordinar, de editar, a través, por supuesto, del Colectivo Cultural La Iguiada y el apoyo de sus socios/as, que mantienen encendida la llama sagrada de su espíritu. Todo un placer.

Respecto al Encuentro Literario, que tendrá lugar el viernes 14 de agosto en la casa de la cultura (ubicada en el barrio de San Pedro, al lado de la iglesia parroquial del pueblo), contaremos con la presencia de varias poetas y narradoras (en este caso todas mujeres) como Lidia Fos (entrañable amiga que acaba de editar su ópera prima, Céfiro, impregnado de belleza emocional), Reyes Liébana (poeta y arquitecto/a que asistiera el pasado encuentro como espectadora, a quien he tenido el gusto de entrevistar recientemente para la fragua literaria leonesa), Manuela R. Gallego (poeta gallega afincada en León, a quien también he podido entrevistar, que está escribiendo poemas con gran ímpetu sensual), Inocencia Montes (poeta bañezana, que escribe una poesía rompedora, ella, Rocío, que este es su nombre de pila, también figura en la fragua literaria), Violeta Serrano (poeta y periodista de altos vuelos, maragata arriera y pampera, que lleva la Argentina en sus venas, a quien he visto recientemente en Poesía para Vencejos, sobre ella también he escrito en más de una ocasión) y Ana Griott (narradora y editora leonesa con proyección internacional, que lleva sus cuentos por todo el mundo. Ana también forma parte de la nómina de escritores incluidos en la fragua literaria. Y estuvo hace unos años en Tardes literarias en Bembibre. Ahora tiene intenciones de investigar el mundo literario de los caboverdianos (cabobercianos) asentados en el Bierzo). 

Con este plantel de lujo esperamos que el Encuentro Literario sea del agrado de los asistentes, que este año, por normas de seguridad, no podrá exceder los límites permitidos de aforo. Conviene tomárselo en serio, ya el el corona sigue ahí, entre nosotros. 

La cita será a las 19h30, en la casa de la cultura de Noceda (como ya había adelantado). Con la colaboración del Ayuntamiento de Noceda. Mi gratitud expresa al alcalde Manuel Gómez, que además es mi tocayo. 

En cuanto a la revista cultural La Curuja (sobre la que haremos una breve presentación el viernes 14, con motivo del Encuentro literario) decir que en esta ocasión se trata de un monográfico dedicado al mítico futbolista César Rodríguez, quien fuera descendiente del pueblo de Noceda.

Cabe reseñar que César fue estrella del Barça, conformando la legendaria delantera de las Cinco Copas, en la que también estuvieron Basora, Kubala, Moreno, Manchón y el propio César. Este número cuenta con las colaboraciones de Benjamín Arias, Pepe Álvarez de Paz, Venancio Álvarez de Paz, Julia Ischerland Rodríguez (la nieta de César) y uno mismo como coordinador/editor de esta revista.

Mi agradecimiento a los colaboradores (y en especial a Benjamín Arias por su gran dedicación y recogida de fotos acerca del gran futbolista César, y su idea de rendirle homenaje). No en vano, estaba previsto dedicarle un homenaje a César en Noceda el domingo 16 de agosto con un torneo de fútbol y algunas charlas (tal y como se cuenta en este reciente número de la Curuja), pero la situación vírica no nos permite las aglomeraciones. Y es imprescindible respetar esta normativa. 

Mi gratitud también para La Nueva Crónica (en particular para Diana Martínez y por supuesto para su director David Rubio) por hacerse eco de nuestro evento y de la publicación de nuestra revista. Vaya aquí este enlace: https://www.lanuevacronica.com/poesia-con-medidas-de-seguridad-en-noceda 

viernes, 7 de agosto de 2020

La Valduerna

 La Valduerna, como su propio nombre indica, es el valle del Duerna, el río que fluye por esta comarca leonesa. Me encanta el verbo fluir, conjugado en todas sus dimensiones, incluso temporales. Pues eso, seguiremos fluyendo, porque aquello que fluye es síntoma de vida. Y la vida es lo único que tenemos. De repente, me ha entrado la vena trascendente. 

La Valduerna, que engloba varios pueblos, es tal vez una tierra poco conocida, a pesar de que La Bañeza, que ya podríamos incluirla en la comarca Tierra de la Bañeza, está al ladito de Palacios de la Valduerna, población conocida por su castillo y su poesía para vencejos (que es en verdad de lo que me apetecía hablaros en el día de hoy). 

Este año también tocó acercarse al certamen de poesía para vencejos. Dicho así, pareciera que todos los años asisto al mismo. En realidad, no soy un habitual, aunque sí he estado en algunas ocasiones, incluso como invitado para recitar versos a los vencejos, gracias a la generosidad de su organizador Felipe Pérez Pollán, al cual he tenido la ocasión de entrevistar con motivo de su poemario Donde estarán los vencejos. Os dejo este enlace: https://www.ileon.com/cultura/la_fragua_literaria_leonesa/108729/felipe-perez-pollan-poesia-para-vencejos-representa-todo-para-mi

Marina Díez
"Después de 35 años te diré que Poesía para Vencejos representa todo para mí. He conocido y tratado a tantos poetas que casi no podría elegir", concluye Felipe, quien, con ochenta y cuatro años, se mantiene con la energía y firmeza suficientes para continuar deleitándonos con su Poesía para Vencejos.

El pasado domingo 2 de agosto presentó su libro en su castillo de Palacios de la Valduerna, que es donde se viene celebrando este certamen desde hace más de treinta años. Tal vez por esto a Felipe se le conoce como el señor del castillo.

La edición de Dónde estarán los vencejos, realizada por Mariposa ediciones, con la poeta Marina Díez al frente, está prologada por Antonio Colinas, el poeta de la luz (como en alguna ocasión he llegado a escribir: https://www.diariodeleon.es/articulo/filandon/colinas-poeta-de-la-luz/201106050400001182033.html).


Ambos, tanto Marina Díez como el maestro Colinas estuvieron presentes en el evento de este año, Marina en calidad de editora. Y el poeta Colinas como recitador. 

Una vez más pude comprobar que es un poeta enorme, que con la música de sus palabras, de sus versos, nos lleva de un modo magistral hasta el fondo de nuestras entrañas. Palabras sencillas articuladas con hondura de pensamiento.

Colinas lució en el castillo como estrella que es. Asimismo, estuvieron presentes como recitadores Adolfo Ares (un habitual en este certamen), una tal Emilia, cuya poética me resultó harto artificial, y Violeta Serrano (Vio), que nos obsequió con sus poemas rebosantes de sabrosura argentina (por ahí se nos coló también el recuerdo de la poeta Alfonsina Storni). No en vano, Vio es una maragata tocada por la magia de la pampa, que ha tenido la ocasión de vivir durante algún tiempo en Buenos Aires, "tan eterna como el agua y el aire", según Borges.  

Por cierto, la poeta Violeta Serrano estará en el Encuentro Literario que celebraremos (dios mediante, como diría el cura de mi pueblo) el viernes 14 de agosto en Noceda del Bierzo (el útero de Gistredo). Te esperamos, Vio. 

Violeta Serrano

Os dejo esto que escribiera sobre ella: 

cuenya.blogspot.com/2016/05/desde-astorga-buenos-aires-violeta.html

https://cuenya.blogspot.com/2016/06/la-fragua-literaria-leonesa-violeta.html

El recital  poético estuvo acompañado, como suele ser habitual, por la música de los cantautores bañezanos Tista y Sara, además de la intervención estelar de la cantante Ana Sarmiento, que nos erizó las entrañas con su voz portentosa. La música siempre resulta balsámica, amansadora. Y pone un punto de alegría a cualquier acto. 

A pesar del calor, en el castillo de Felipe se siente uno a gusto, casi en sombra, aunque el encuentro se celebrara a las cinco y media de la tarde, una hora que invita a la siesta. 

Pensábamos llegar con más tiempo de antelación para darnos un voltión por el pueblo, pero al final se nos echó el tiempo encima. No obstante, sí tuvimos la ocasión de echarles un ojo a los campos floridos de girasoles cual si estuviéramos en éxtasis místico. Y sentir la belleza del mundo en medio de la naturaleza, con un rebaño de ovejas en las inmediaciones (pastor incluido). Dejarse fluir es, una vez más, un modo de hacer el amor con el Verbo, que se hizo carne, en un bíblico gesto por degustar la fruta ansiada. O algo tal que así. 

Saludamos a alguna gente que estaba en el encuentro, entre ellos a la propia Vio, a Marina, a Felipe (por supuesto, que para eso era el anfitrión, el cual hasta nos leyó un poema que le dedicara a una de sus sobrinas en su libro), a la poeta Manuela Vidal, a la narradora y periodista Marta del Riego (que me dijo que tenía nueva novela), y también a su hermana Eugenia (a quien no veía desde hace años), al joven poeta Juan Álvarez (que estaba con sus padres) y al gran poeta salmantino Vicente Rodríguez Manchado (a quien había saludado ya el viernes de ese mismo finde en el Ágora de León). 

Olvidaba decir que también se hizo entrega del Premio Conrado Blanco a un poeta, de cuyo nombre no me acuerdo, pero que me llegó su poema ganador, al parecer dedicado a su madre. 

Y como no podía faltar en estos casos, que no sólo el ser humano vive de espiritualidades, sino de corporeidades, nos fuimos derechitos a tomarnos algo (este servidor, su amiga Lidia, Vicente y Mara), en un principio a La Bañeza, que luce espléndida (allí iba todas las semanas hace añares a impartir un curso a la Uned). Y luego nos encaminamos a Santa María del Páramo, a un lugar muy chulo, que conocía la buena de Mara. Allí la echamos larga entre charleta va y vine, aderezada con cervezas, vinos y viandas. Una velada inolvidable. Para repetir. Con un Vicente hipersensible poetizando el mundo. Y nosotros escuchando sus versos con emoción. 

La Bañeza

De repente, me estoy dando cuenta de que esto se ha convertido en un diario íntimo (no en vano, uno ha escrito muchas páginas diarísticas. Y confieso que me entusiasma el género). Memorables se me antojan desde los diarios de Anaïs Nin (la musa de Henry Miller), pasando por el Oficio de vivir, de Pavese, o El cuaderno gris, de Pla. En realidad, todo Umbral es un inmenso y colosal diario. Con Mortal y rosa a la cabeza. 

La Valduerna -y en concreto el castillo de Palacios, que regenta Felipe Pérez Pollán- nos ha devuelto las palabras que nos hablan de la belleza de la poesía en el mundo.