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martes, 11 de julio de 2017

La fragua de Furil en ileon. Abel Aparicio

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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Abel Aparicio: "San Román de la Vega es mi lugar y en él disfruto de la vida, que es de lo que se trata"

Manuel Cuenya | 11/07/2017 - 10:27h.

El poeta, narrador y viajero Abel Aparicio, autor de 'La ruta del Tuerto', entre otros libros, está pensando en escribir una pequeña novela ambientada en la zona del río Tremor, mezclando minería y memoria histórica.

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Abel Aparicio. Foto: Manuel Cuenya.
"Una noche de primavera, dando un placentero paseo mientras observaba imperturbable el firmamento, rebobiné la película de mis recuerdos, concretamente, quería ir al fotograma  en el que aparecía en verano bañándome en el río que pasa por mi pueblo, San Román de la Vega. Estando en ese río, aparte de disfrutar del agua y de amigos y amigas, me solía hacer una pregunta, esta agua, ¿de dónde vendrá? ¿En qué lugar nacerá el Tuerto? Aquella pregunta que me hacía, volvió a proyectarse en mi cabeza durante un par de semanas más y, o encontraba la respuesta o aquello no iba a detenerse..."
(Abel Aparicio, prólogo de verano de 'La ruta del Tuerto')
Conozco al poeta y narrador Abel Aparicio desde hace años. Y con él he compartido algunos encuentros, recitales y algún magosto/filandón, tanto en Noceda del Bierzo como en el valle de Bubín (Igüeña). O bien, en Ponferrada y Bembibre, entre otros sitios.
Siempre comprometido con las nobles causas ha participado en diversos recitales poéticos en varias ciudades de la geografía española, entre ellas, en Madrid, donde residiera durante años, en León, o en la provincia de Toledo, donde también ha vivido durante un tiempo.
Inquieto y dinámico, Abel es coautor y coordinador de una antología de poesía social, 'Esto no rima', en la que colaboraron grandes autores, entre ellos el genial poeta y músico Ángel Petisme.
Ha colaborado, asimismo, con algunas revistas literarias como 'Es hora de embriagarse con poesía', 'Furmientu' o 'La Curuja', aparte de sus participaciones en libros de poesía: 'Versos para derribar muros', 'Versos a Oliegos', 'En-clave de Orión' (de Carlos Huerta, El Solito trovador) o 'Poesía de guerrilla', y aun en libros de fotografía, véase 'La luz de mi noche', de Presa (premiado como libro Leonés del Año 2013)
Originario de San Román de la Vega, confiesa que es en su pueblo donde se siente feliz y seguro, "donde pasean mis recuerdos y nacen cada día nuevas experiencias", matiza. "Un pueblo vivo, que fue y por suerte seguirá siendo. Como todos los sitios, también tiene sus dificultades, problemas y enfrentamientos".
Cuenta el autor de 'Tintero de tierra' –recordando lo que escribe Sergio del Molino en 'La España vacía'– que muchas veces se habla de los pueblos como lugares mágicos e idílicos. "Se escribe desde la distancia, la altanería del emigrante erudito, el recuerdo e incluso desde la imaginación, pero la realidad suele ser otra. En definitiva, San Román de la Vega tiene sus cosas buenas y malas, pero es mi lugar y en él disfruto de la vida, que es de lo que se trata", sintetiza este poeta y narrador, cuya escritura se asienta sobre todo en la memoria (la recuperación de la Memoria Histórica), de todas aquellas personas que quedaran sepultadas en las cunetas y fosas comunes a resultas de la sangrienta Guerra Incivil, incluso de la inmediata posguerra.
"Se escribe desde la distancia, la altanería del emigrante erudito, el recuerdo e incluso desde la imaginación, pero la realidad suele ser otra"
A este respecto, sostiene que somos herederos del franquismo en muchos aspectos y, "hasta que no rompamos esa barrera, no seremos un país digno". Recuerda que, hace pocos años, el director de un periódico digital de Astorga (a quien no merece la pena nombrar, aclara él), empleó el título de 'Zombis en Astorga' para referirse a un homenaje que le hiciera el Ateneo Republicano de Astorga a las víctimas de la Guerra Civil (provocada por un golpe de estado) y de la represión franquista. O bien cuando "un diputado del Partido Popular llegó a decir que los familiares de las víctimas del franquismo se acuerdan de desenterrar a su padre sólo cuando hay subvenciones".

Ilegales en León

Son varias las veces que veo en concierto a los Ilegales. Y siempre me entusiasman. "Tiempos nuevos, tiempos salvajes...toma tu parte, nadie regala nada/no hay nada sin lucha, ni aire que respirar". 
Vivimos tiempos salvajes, es obvio. Vivimos en medio de la jungla. Sálvese quien pueda. Nunca los tiempos han sido fáciles ni de color rosa, al menos para quienes tienen que luchar cada día por subsistir, que no es poco. Y de este modo vive la mayor parte de la población mundial, aquí y allá. Qué no nos vendan la moto.
El tiempo de bonanza nunca existió, al menos para los pobres, que tienen que sobrevivir a como dé lugar. España siempre ha estado en crisis. Y antes en guerra... El eterno cantar de siempre. El resto del orbe tira como puede. África, Asia, América (incluidos los Estados Re-Unidos...) sobreviven. Europa ha muerto, como diría Jorge Ilegal.
¿Qué nos queda? Toda la Tierra está bajo control, teledirigida, manipulada... Nos queda acaso el arte, la música, las palabras... la poesía cantada, tocada, la vibración, el ritmo... 


Ilegales en la plaza Mayor de León
Ilegales, gracias a su líder Jorgito Martínez, me insuflan energía. Buen rollito. Y por supuesto me devuelven a mis tiempos mozos, a aquella época loca y hermosa en Oviedo, donde por cierto pude verlos en los ochenta. 
"Delincuente habitual... soy un chico formal... córtate las venas, maldita sea la ley".  
Recientemente, he tenido la ocasión de escucharlos en la Plaza Mayor de León, un lugar con mucha solera, donde Tina, la de Álvaro Furil, tenía una pensión. Álvaro, aparte de rezar blasfemias increíbles, pura versificación, era el mítico herrero de Noceda del Bierzo. 
A pesar del paso del tiempo, Jorgito, a quien veía a menudo en aquel bar ovetense llamado La Santa Sebe, rodeado de chicas, con su vaso en la mano, se mantiene joven, delgado, fuerte, pelado, si bien tengo la impresión de que ha dejado de ser un macarra, al menos se mostró educadito, y hasta diría que algo frío, en una fría noche sanjuanera, en la que tampoco había tanto público. Una vez más, sólo lo mediático, lo que aparece habitualmente en los medios de comunicación es lo que atrae  a las masas. Habrá que volver a releer al sabio Ortega.
No obstante, me hizo ilusión volver a escuchar a esta banda legendaria, a la que llegara a ver también en la sala La Vaca de Ponferrada, y hasta en unas fiestas de San Juan de Toreno, hace ya algunos añitos. 
Recuerdo que, después de aquel concierto, me dio por escribir algo al respecto en 'Diario de León': 
También recuerdo cómo el macarra y Nosferatu Jorgito, tan provocador otrora, llegó a decir que aquel concierto de La Vaca sería el último que diera en la provincia de León, al menos con el grupo Ilegales. 

Pero por fortuna el vampírico jefecito de la banda -a quien le gusta coleccionar guitarras tanto como chicas- tocó con su banda algunos clásicos como Europa ha muerto, esa Europa cementerial, luego de dos guerras mundiales, con muchos holocaustos y campos de concentración, o bien Enamorados de Varsovia. 
Lástima que no tocara Ángel Exterminador, que tanto me hace recordar a Luis Buñuel (lo digo por su peli). Es probable que esta sea su mejor canción.   


Sin duda, lo más granado de estas fiestas de León. Un gran acierto: Ilegales. 



lunes, 10 de julio de 2017

A Mario Pérez Antolín, De Nadie

Aunque ya ha pasado tiempo desde que Mario Pérez Antolín presentara su obra, 'De Nadie', en la sala Ármaga de León, me apetece sacar ahora esta carta, que le enviara a Mario, habida cuenta de que en esa fecha no podía estar para acompañarlo, como me hubiera gustado, en su presentación. 

Querido Mario:

Te deseo lo mejor en la presentación de tu nuevo libro en León, adonde me habías invitado para acompañarte, pero que, por razones de trabajo, no me será posible estar contigo ahí, al menos de un modo físico, porque sí lo haré en espíritu. Y eso quiero transmitirte.
Mario Pérez Antolín


Para quienes hayan podido acompañarte, quiero decirles que tú, Mario Pérez Antolín, eres un maestro de la narrativa breve, que nos has cautivado con libros como ‘La más cruel de las certezas’ o bien ‘Oscura lucidez’, que tuvimos la ocasión de presentar, también en León, hace ya algún  tiempo. Ahí sí pude arroparte en cuerpo y alma.

Mario, eres en verdad un filósofo, que nos ayudas a reflexionar acerca del mundo loco y deshumanizado en que vivimos, e incluso nos invitas a adentrarnos en los subterráneos de lo humano-animal, donde “se valoriza lo trivial y se banaliza lo primordial”, como a ti te gusta decir.

Con tu precisión y brevedad, con tu capacidad analítica y tu sutil ironía, nos emocionas a la vez que nos haces pensar. Literatura y filosofía en estado puro nos ofreces en tus obras, construidas a través de poemas, microrrelatos, aforismos, sentencias, greguerías, diálogos esenciales y toda una suerte de reflexiones críticas sobre los grandes temas de la humanidad: la muerte, el sexo, el amor, la libertad, entre otros.

Y ahora nos obsequias con este regalo en forma de poemario cuyo título es ‘De Nadie’, que ha ilustrado Nuria Cadierno; y cuyo prólogo corresponde al gran poeta, amigo y paisano Juan Carlos Mestre, quien dice de ti que eres “uno de los nuestros en la irrefutable apuesta por la repoblación espiritual del canto y su humana interlocución con lo sagrado”.

Qué las musas te sigan sonriendo, Mario, amigo.



Un fuerte abrazo. Y un saludo afectuoso para todo el público asistente, en especial para Marga, para la ilustradora Nuria Cadierno y por supuesto para nuestro común amigo el poeta Felipe Piñeiro.