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martes, 30 de junio de 2015

La fragua literaria leonesa: Pablo L. Ferreiro

La Fragua Literaria Leonesa

Pablo L. Ferreiro: "Berlín es la ciudad con más vida de Europa"

Manuel Cuenya | 30/06/2015

El narrador ponferradino Pablo L. Ferreiro, autor de '67 delirios de un hombre ignorante', ha comenzado a trabajar en su siguiente proyecto: una novela que tendrá mucho que ver con el Bierzo y con Berlín.

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El ponferradino Pablo L. Ferreiro es uno de tantos jóvenes que, en esta época de crisis que ya va para largo, decidiera salir fuera de su tierra, en un principio de vacaciones para visitar precisamente a una amiga berciana, y luego para mudarse hace aproximadamente año y medio a Berlín, "la ciudad con más vida de Europa... en la que el arte y la cultura se respiran en cada rincón y en la que el artista encuentra los medios, apoyos y los espacios adecuados para realizar sus proyectos", aclara el autor de '67 delirios de un hombre ignorante', un curioso título para un libro de microrrelatos escrito con sangre autobiográfica, y por supuesto con pasión e ilusión, las que espera contagiar a sus lectores y lectoras para que disfruten con esta obra hecha con esfuerzo, que él logró sacar adelante a través del 'crowdfunding', una excelente manera de  publicar, que aconseja a quienes deseen emprender una aventura literaria.
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Asimismo, Herr Ferreiro (léase su blog La Buhardilla) recomienda paciencia, trabajo y determinación: premisas que, acompañadas de talento, pueden dar buenos resultados. "Antes la única opción era intentar enviar los escritos a concursos y editoriales con la suerte de que a alguien le gustase. En los últimos años se han abierto nuevas vías como sitios web en los que puedes publicar y promocionar tu trabajo. Vías que incluso aclamados escritores han comenzado a usar. Estos sitios web te ayudan a publicar tu libro, pudiendo elegir formato físico o digital, y venderlo a través de diferentes puntos de venta", recuerda este joven creador, orgulloso de su matria chica, "una tierra tan rica en recursos como hermosa... Ponferrada y el Bierzo significan familia, amigos, gastronomía, naturaleza, reencuentro", reconoce Pablo, convencido de que la forma en la que se está produciendo ahora la emigración es un drama, porque podría ser muy enriquecedor para la juventud española salir del país y conocer nuevas culturas pero siempre que fuera "por voluntad propia y no por la falta de oportunidades o de la caótica situación que atraviesa España, y el Bierzo con más virulencia, a causa de la ineptitud de unos pocos privilegiados que trabajan para los poderes económicos en lugar de hacerlo para la ciudadanía".
"Lo principal es intentar contar con agudeza e ingenio toda una historia, pero de la manera más breve posible"
Y esto es lo que produce malestar, que jóvenes con talento tengan que irse a otros países en busca de posibilidades y futuro, que en su país no encuentran. Algo que ocurre, desde hace tiempo, quizá desde siempre, con los escritores y escritoras de León, que, aunque buenos y numerosos, han tenido que salir de la provincia -en opinión de Pablo-, para revindicar con su presencia que no sólo se hace buena literatura en las grandes ciudades. "Desde nuestro ilustre Gil y Carrasco, pasando por las múltiples veces premiados Ramón Carnicer, Antonio Pereira, Juan Pedro Aparicio, Elena Santiago, Julio Llamazares, etc., hasta las plumas más jóvenes de la provincia como David Calzado o la ponferradina Sara R. Gallardo hacen ver que la literatura leonesa ha gozado, goza y gozará de muy buena salud", manifiesta optimista Pablo, que contribuirá, a buen seguro,  a que así sea con su escritura en general, y sobre todo con sus microrrelatos, porque "lo principal es intentar contar con agudeza e ingenio toda una historia, pero de la manera más breve posible".
En este sentido, cree que los ingredientes principales de la narrativa breve son la ironía, agilidad, precisión, melancolía, capacidad paródica y sentido de la paradoja, "además hay que mezclarlos muy bien para lograr como resultado platos literarios sabrosos, que no repitan e inviten a la reflexión", precisa este berciano, cuya pasión por la literatura se la inculcaron sus padres desde muy pequeño, lo que le llevaría, en un inicio, a plasmar en un papel todo tipo de ocurrencias y vivencias. Buen lector, está convencido de que la lectura y la escritura son procesos que tienen que ir de la mano; la lectura como una manera imprescindible "para conseguir ideas, palabras y vocabulario que te puedan ayudar en el momento de escribir... Antes de ser escritor se debe ser un excelente lector", sintetiza este apasionado de autores como Poe ("el precursor del surrealismo", y uno de los escritores que más le han influido), además de Bukowski y "su literatura gamberra plagada de falta de valores", puntualiza el autor berciano, que también siente predilección por  Dickens, Lovecraft, Julio Cortázar, Borges, Boris Vian, Burroughs, Kafka, Raymond Carver o Eduardo Mendoza.

Puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace de ileon.com

martes, 23 de junio de 2015

La fragua literaria leonesa: José Luis Gavilanes Laso

La Fragua Literaria Leonesa

José Luis Gavilanes: "La facultad creativa es algo interno difícil de explicar"

Manuel Cuenya | 23/06/2015

El profesor y narrador José Luis Gavilanes Laso, autor de 'El pacto de Perpignan y otras rimas socarronas', tiene prevista, para este otoño, la publicación de un libro titulado 'Del alba a las cenizas. Entre cuentos, relatos y vivencias'.


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José Luis Gavilanes Laso
Profesor de Lengua y Literatura Portuguesa en la Universidad de Salamanca, José Luis Gavilanes Laso ha publicado diversos estudios sobre el país luso y la 'Historia de la Literatura Portuguesa' (Cátedra, 2000), entre ellos su tesis doctoral, 'Vergílio Ferreira, o espaço simbólico e metafísico' (Publicações Dom Quixote, 1989), que dedica a este escritor portugués, de tendencia existencialista y metafísica, cuya influencia ha sido harto importante en su obra como escritor, reconociendo también, a resultas de su tarea didáctica, su deuda con las cantigas de escarnio y maldecir de la escuela trovadoresca medieval gallego portuguesa, así como su tendencia satírica, manifestada en distintos artículos de opinión y en 'El pacto de Perpignan y otras rimas socarronas', un libro escrito bajo el seudónimo de Gavilaso de León.
"Hijo de urbanos sin casa', fruto de los  amores de una zamorana (de Villamor de los Escuderos) y un salmantino de origen berciano (de Columbrianos, para más señas), Gavilanes Laso es uno de los pocos leoneses, según él, que puede presumir de concentrar en sí todas las esencias del Reino de León. Un enamorado de su tierra, sobre todo de su paisaje (paisajes) antes que de su paisanaje, aclara. "Y aunque no puedo decir tan categóricamente aquello de 'que amo a León a pesar de los leoneses', no rara vez circula por mi mente. Y que me perdonen mis coterráneos, pero digo lo que siento aunque me cause desaliento", añade este veterano de las letras, que se puede permitir el lujo de decir lo que piensa sin tapujos en la actualidad, habida cuenta de que otrora, en 1968 en concreto, fuera detenido e internado en un inmundo calabozo de la comisaría de la calle Villa Benavente por oponerse de un modo activo al régimen franquista.
"Aunque no puedo decir tan categóricamente aquello de 'que amo a León a pesar de los leoneses', no rara vez circula por mi mente. Y que me perdonen mis coterráneos, pero digo lo que siento aunque me cause desaliento"
Recuerda que en aquella celda lo vejaron y golpearon bajo la batuta del  famoso Claudio Ramos Tejedor, "otra 'joya' del ajuar zamorano de Arrabalde, jefe de la Brigada Político Social del Noroeste de España, especialmente 'amado' por los bolcheviques mineros asturianos".
Allí, en la actual y desvencijada cárcel del El Parque, entonces Centro Nacional de Débiles Mentales y Analfabetos,  cuenta que pasó mucho frío durante los meses de invierno. Y todo esto le ocurrió nomás por reunirse con otros insurgentes en la orilla derecha del río Bernesga.
Un Consejo de Guerra, en el cuartel de Almansa, lo condenó a doce años de prisión, aunque al final, después de año y medio en prisión atenuada, fue sentenciado a seis meses y un día, pero con el baldón encima y la prohibición de salir de España durante un tiempo. "¡Ni qué decir tiene lo que hubiera pedido si el conciliábulo hubiera sido en la orilla izquierda!", señala con humor este investigador y articulista, devoto de la obra de Quevedo, convencido de que, al contrario de lo que ocurre con otras profesiones, al cabo de cuyas carreras universitarias se hace uno médico, ingeniero, físico, químico, farmacéutico, etc., licenciarse en letras no le hace a uno ser literato, "aunque es obvio que ayuda", porque lo esencial, además de una buena formación en el aprendizaje, es tener instinto o cualidad innata para saber juntar letras con estilo y elegancia, según José Luis, "y eso depende de otros factores como la psicología, voluntad, etc.".
La influencia de la lectura en la escritura
En todo caso, es consciente de que haber leído mucho supone una buena base para escribir, "pero la facultad creativa es algo interno difícil de explicar porque para el espíritu no dos más dos son cuatro. Otra cosa es la tendencia literaria donde las influencias y las inclinaciones pueden ser más o menos evidentes. Ocurre como con el suicidio, hay individuos que superan la peor de las desgracias, dolores y sufrimientos sin atentar contra sí mismo; sin embargo otros con menores contratiempos se quitan la vida porque tienen un peor aguante y predisposición natural para deprimirse acabando por pegarse un tiro, tirarse a un río o lanzarse al vacío desde un balcón". Así de filosófico se expresa José Luis, que no concibe, en definitiva, a ningún escritor que no sea o haya sido aficionado a la lectura. "Por lo general, los grandes escritores han sido consumados lectores, lo que no quiere decir lo contrario, que los grandes lectores sean importantes escritores". No en vano, él ha sido y es un gran lector que, con los años y dependiendo de la edad, ha ido cambiando de preferencias. Siendo un niño, leía muchos "tebeos" de la época: 'Roberto Alcázar y Pedrín', 'El espadachín enmascarado', 'Hazañas bélicas'..., "pero, sobre todos, 'El guerrero del antifaz', héroe cristiano que no se hartaba de matar moros. Lo cual me causaba cierta confusión, pues aquella plausible escabechina de la morisma ficcional no cuadraba con la bondad de otros moros elegantemente ataviados a la grupa  de briosos caballos que escoltaban a Su Excelencia superlativa en sus salidas de El Pardo".
"Has de procurar que lo que escribes resulte comprensible y que la forma de captarlo congratule; o sea, no sólo procurar la fácil asimilación de lo que se dice, sino que resulte placentera por quien lo percibe.  Que no sólo importe el 'qué', sino también el 'cómo'"
Asimismo, recuerda que el libro que más le impresionó en su infancia fue un 'Robinson Crusoe' con magníficas ilustraciones. Y que en su juventud leía muchas novelas del Oeste y del FBI. Aunque se trataba de una literatura llena de estereotipos –matiza– le ayudaba mucho a adquirir vocabulario. Su siguiente etapa fue el abordaje de novelas de más empaque literario, como  las de Pío Baroja, que cree haber leído todas, pues su padre compró los  once tomos de las obras completas del autor de 'El árbol de la ciencia'. Con tanto libro, su abuela le decía que "se le iban a hacer los sesos agua".
Ya en su etapa adulta,  han sido muchos los autores que han influido en su escritura, desde poetas como Antonio Machado, Lorca, Miguel Hernández, o clásicos como Cervantes, Camões, Shakespeare y el propio Quevedo (antes mencionado) hasta hispanoamericanos como Rulfo, Carpentier, Vargas Llosa o García Márquez, franceses como Saint-Exupéry o Céline, y portugueses como Torga y Ferreira (el autor al que dedicara su tesis doctoral), entre otros. "Los ejemplos se podrían multiplicar. Pero, además de la poesía y de la novela, también el ensayo ha ocupado una buena parte de mi tiempo de lectura: Ortega, Unamuno, Garaudy, Camus, etc.", agrega José Luis, convencido de que en León hemos tenido buenos literatos a lo largo de la Historia. "Si bien, de unos lustros a esta parte, han proliferado un buen número de escritores leoneses reconocidos nacional e internacionalmente", como son los casos de Antonio Pereira, Julio Llamazares o Mateo Díez,  por los que siente admiración. El hecho de que haya buenos narradores y poetas, más allá de distintas razones que pudieran justificarlo: el clima, la geografía, la buena instrucción primaria, entre otras, se debe a algo circunstancial, asegura el ganador del premio literario Ibercaja en la modalidad relato en 2007. "Pongo como ejemplo el caso del fútbol húngaro. Descolló fuertemente en futbolistas y en triunfos de selección por los años cincuenta del pasado siglo, para poco tiempo después caer en una decadencia que hoy mismo continúa. Y han pasado muchos años. ¡Ojalá! no nos ocurra lo mismo que a los magiares", reflexiona este investigador, que ha dado forma a un libro, 'Mi vida en los campos de la muerte nazis' (Edilesa 2005), en el que esclarece toda la nómina de personajes reales citados por el leonés Prisciliano García Gaitero (quien lograra escribir un diario sobrecogedor, después de su paso tormentoso por tres campos de concentración), así como la labor de contextualizar las situaciones por él vividas. "Lo fundamental de mi labor en ese libro, además de una extensa introducción, es el haber dado al texto una estructura estilística a lo que era una simple componente autobiográfico... revestir de tejido muscular a algo que sólo estaba abocetado como esqueleto, pero sin tergiversar los sentires y situaciones descritas por el propio memorialista. A todo esto se añade un trabajo suplementario, también de investigación propia, que aparece como anexo, sobre el resto de los leoneses deportados en Mauthausen, Gusen y Dachau", precisa este articulista, cuyos escritos le han ayudado a reflexionar y a conocer, "pues de no haberlo hecho nunca hubiera sabido muchas cosas que ahora sé". Por otra parte, esa labor, ese esfuerzo reflexivo –reconoce–, le ha ayudado a ponerse siempre en cada palabra, en cada frase, en cada párrafo, en el lugar del destinatario, "porque en estos casos uno no escribe para sí, sino para los otros. Has de procurar que lo que escribes resulte comprensible y que la forma de captarlo congratule; o sea, no sólo procurar la fácil asimilación de lo que se dice, sino que resulte placentera por quien lo percibe.  Que no sólo importe el 'qué', sino también el 'cómo'", sintetiza este narrador, que, desde que se jubilara como docente en Salamanca, dedica su tiempo, aparte de escribir, a  la Asociación Promonumenta, que a él, como socio, le resulta muy meritoria y ejemplar en su género. "Sin prácticamente medios, tan sólo con los propios recursos generados por las cuotas de sus socios, ha llegado a ser respetada (incluso yo diría que temida) por todas las instituciones que tienen que ver con el patrimonio".
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"Promonumenta me ha permitido alternar con muy buena gente y, por lo general, en fraternal convivencia con personas de muy distinta profesión e ideología. Es tremendamente satisfactorio confraternizar con todos aquellas personas guiadas tan solo por el ánimo de hacer el bien a algo que por ser piedra o material mostrenco no tiene sensibilidad, pero es capaz de generarla entrañablemente en lo más profundo del ser humano"
Se lamenta José Luis que la labor defensiva y crítica de esta Asociación no sea reconocida como se merece, como son las hacenderas de limpieza de enclaves artísticos, monumentales o de interés social. "Es tremendamente satisfactorio confraternizar con todos aquellas personas guiadas tan solo por el ánimo de hacer el bien a algo que por ser piedra o material mostrenco no tiene sensibilidad, pero es capaz de generarla entrañablemente en lo más profundo del ser humano", declara Gavilanes Laso, que se siente muy satisfecho con la reciente publicación y presentación de un nuevo número de la revista que edita anualmente esta Asociación, "otro motivo de orgullo sano, por ser reconocida como una de las mejores en el ámbito nacional...". A este respecto, Promonumenta le ha permitido alternar con muy buena gente y, por lo general, en fraternal convivencia con personas de muy distinta profesión e ideología, según él.
Para septiembre u octubre de este año  tiene prevista la publicación de un libro titulado 'Del alba a las cenizas. Entre cuentos, relatos y vivencias', "que, como su nombre indica, se trata de una miscelánea de textos que responden a esos registros de narración y que se han ido gestando paulatinamente a lo largo de mi vida", concluye.

martes, 16 de junio de 2015

La fragua literaria leonesa: Marta Muñiz Rueda



La Fragua Literaria Leonesa

Marta Muñiz: "Gabriel García Márquez es el autor más genial de toda la historia de la literatura en habla hispana"

Manuel Cuenya | 16/06/2015

La poeta y narradora Marta Muñiz Rueda, autora de 'El otoño es nuestro', está a la espera de publicar su novela 'Tiempo de cerezas' mientras continúa con otros proyectos de poesía y narrativa.

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Marta Muñiz. Foto Manuel Cuenya

Licenciada en Filología Hispánica-Literatura y profesora de música, especializada en piano, Marta lleva el ritmo en las venas, tal por eso también es poeta. Recientemente ha publicado 'El otoño es nuestro', con prólogo de Juan Campal, quien la eligiera para participar en el segundo libro de la colección 'Tres voces, tres mundos II', editado por Csed-Poesía.
Dice Marta Muñiz que Juan Campal es "un maestro, un enorme escritor, pero sobre todo un ser humano de excepcional grandeza... Un amico per la vita, alguien con quien uno caminaría a ciegas hasta el infinito y más allá. Por todo ello considero un privilegio haber podido publicar mi primer libro de su mano", cuyo prólogo "es en sí  mismo una pequeña joya".
'El otoño es nuestro' se nos muestra como un paseo y un homenaje por y para la estación que siempre ha sido la favorita de su autora. Un poemario melancólico teñido por el amor y desamor, las decepciones y los desengaños, los balances, en definitiva, "porque el otoño invita a la nostalgia" que recrea las hojas secas, las castañas, el membrillo, los amantes, la lluvia... Se trata de un recorrido poético, realizado mes a mes a través de las palabras, que supone la síntesis de toda trayectoria vital, "un viaje del esplendor al ocaso". No obstante, este libro también es un canto a la esperanza y al amor por la vida, "nuestro único bien innegociable", añade Marta, que estudió Literatura porque estaba enamorada de la poesía más allá de lo imaginable. Bien precoz, con tan sólo seis años, ya escribía sus primeros poemas. Y un tiempo después llegó a escribir algún cuento, porque es también una narradora de aliento largo, con una imaginación arrolladora, que acaba de terminar la revisión definitiva de un proyecto ambicioso en el que ha invertido muchas horas y mucho esfuerzo, una novela extensa, "compleja y poética", titulada 'Tiempo de cerezas', que en algún momento verá la luz, a la espera de que alguna editorial decida publicarla. "No me importa esperar con tal de que nazca al mundo en una edición que de verdad me guste y agrade al público. Me gusta mimar a mis criaturas, supongo que a todos los escritores les ocurre".
'Tiempo de cerezas' es una historia de amor romántico, que hunde sus raíces en el "Realismo mágico", inspirada en los autores del 'boom' hispanoamericano. En este sentido, Gabriel García Márquez, uno de los escritores que más han influido en su manera de escribir, es, en su opinión, el autor más genial de toda la historia de la literatura en habla hispana, "alguien a quien siempre deberíamos regresar", agrega Marta, que decidió ambientar, al menos una parte de su novela, en México, país por el que siente devoción, aunque también sea consciente de sus graves problemas: la violencia, el narcotráfico, la corrupción, la sobre explotación por parte de Estados Unidos, entre otros. "México es mi segunda patria... uno de los más bellos lugares del mundo, un país de singular riqueza, lleno de luz y color, con un legado histórico, artístico y cultural impresionante. Tengo en México a mi familia política, primos y un montón de amigos y me encanta su alegría de vivir.  Los mexicanos no tienen miedo a la muerte, se ríen de ella. Son apasionados, no conciben la vida sin amor. Me encanta su forma de entender el mundo. México tiene a sus pies mi corazón". Así se expresa esta poeta y narradora, cuya poesía se revela luminosa, humana y sensitiva, porque a Marta le gusta jugar con imágenes que buscan la belleza pero también con aquellas que nos llegan a tocar el corazón hasta el desgarro más profundo. Una poeta que habla como prosista o una narradora que habla como poeta, con un estilo "cuidado y personal", que siempre tiene muy presente "lo eterno femenino", el punto de vista de las mujeres.
"Los mexicanos no tienen miedo a la muerte, se ríen de ella. Son apasionados, no conciben la vida sin amor. Me encanta su forma de entender el mundo. México tiene a sus pies mi corazón".
"Yo fui una de esas niñas que creció soñando con amigos invisibles, con historias fabulosas. Tal vez el hecho de ser hija única te regala una soledad de la que como niña quieres huir; yo lo hice creando mis propios mundos, los que yo elegía. Pero en esa etapa no escribía de un modo maduro y disciplinado", reconoce ella, que agradece a su marido que la haya animado a escribir en serio, de un modo profesional, para dedicarse a la escritura creativa con entrega absoluta. "Él creyó en mí desde el principio, y nunca se lo agradeceré lo suficiente". Asimismo dice que sus hijos, que son constante estímulo e inspiración, también la han vuelto más creativa, "la maternidad me ha regalado una pasión frenética y una capacidad de trabajo, entrega y energía que antes no tenía", aclara esta poeta y narradora asturleonesa, porque Asturias es la tierra en que nació, la de su infancia y juventud, pero León es su casa, donde lleva viviendo algo más de dos décadas. León es la tierra de su madre y de sus hijos, "una ciudad que lee mucho... por tradición", porque, a pesar de la crisis –apostilla–, las librerías componen un sector que  afortunadamente sigue en pie. Que León sea una ciudad lectora se debe, según ella, al legado que dejara la revista 'Espadaña' en la posguerra con autores como Victoriano Crémer, Eugenio de Nora o González de Lama, que ha servido de germen a buen seguro para que, con el tiempo, otros grandes autores, como Luis Mateo Díez, Gamoneda o Julio Llamazares, recogiesen el testigo. Por otro lado, Marta cree que el paisaje leonés (sus montañas, sus ríos, La Omaña, la comarca del Curueño, El Bierzo...) es muy inspirador y literario. "Ahora León se está convirtiendo en una ciudad 'cuna de la poesía', es impresionante el movimiento poético que vive esta población para ser una pequeña capital de provincias". Además de la poeta Raquel Lanseros o el poeta y narrador Julio Llamazares, siente admiración por todos sus compañeros de León, "pero siendo todos amigos prefiero no dar ningún nombre entre ellos, sería injusto e incómodo". Asimismo, muestra su simpatía por poetas como Sara Castelar Lorca, Domingo Acosta y Miguel Cobo Rosa. O bien por prosistas como Antonio Muñoz Molina, Almudena Grandes o Javier Marías, entre los autores españoles.

 (puedes continuar leyendo esta fragua en este enlace):
http://www.ileon.com/cultura/052505/marta-muniz-gabriel-garcia-marquez-es-el-autor-mas-genial-de-toda-la-historia-de-la-literatura-en-habla-hispana