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jueves, 23 de junio de 2016

Juanma G. Colinas, pregonero en Toreno

Se alegra uno mucho de que el periodista y animador cultural Juanma G. Colinas ejerza hoy mismo como pregonero en las fiestas de su pueblo. Que te reconozcan así en Toreno, Juanma, es algo que te debe de enorgullecer, porque bien sabes que uno no suele ser profeta en su tierra. Y tú, con todo el derecho, ya eres profeta en tu tierra toreniense, por la que siento gran afecto, porque ahí estáis varios amigos, entre ellos tú mismo, o bien el intrépido Paco Vuelta. 
Toreno es, además, un lugar al que solía ir ya en mis tiempos mozos, cómo vuela el tiempo, y qué rápido pasa uno de ser jovencito a adulto. Pero no quiero ponerme estupendo. Allí solía ir, con otros amigos de Noceda, a las fiestas de San Juan, cuando actuaban grupos como Burning o Los Ilegales. Qué tiempos aquellos. 


Allí iba también, en otra época, para impartir clases de teatro a rapacines y rapazinas. Y por supuesto siempre he sido bien acogido cuando he estado arropando a nuestro común amigo Américo Vázquez Vuelta, a quien no pude ver y saludar esta última vez a resultas del fallecimiento de mi padre, al que siempre estoy rememorando, porque sigue conmigo, alumbrándome, lo sé y lo siento, aunque no sea nada creyente ni devoto de santos y vírgenes. "Me... en un tren cargado de vírgenes", solía decir un vecino y paisano, casi familiar, cuando algo no le salía a derecho, o bien por el placer de soltar una juramenta. Creo que esto no venía muy al caso. Pero me he acordado y me apetece contarlo. 
Bueno, hoy les toca su turno a Aira da Pedra, que me parece un buen grupo de música folk, al que he visto en alguna ocasión (la última creo recordar que en la plaza Mayor de León), y encima esta banda es del Bierzo, lo que me late magnífico, habida cuenta de que es conveniente ayudar, impulsar lo que tenemos nosotros, sin hacer ombliguismo, sin despreciar lo otro, por supuesto, que uno desea, siempre, que estemos en contacto, en comunicación, unos y otras, otros y unas, más allá de ridículas y atroces fronteras, que sólo nos procuran quebraderos de cabeza, guerras y tantas otras puterías. Me asustan las alambradas, los muros, las zanjas que separan e intimidan a propios y extraños, sobre todo a los extraños, a los extranjeros. 
Tú, que también has vivido fuera de España, y aun fuera del Bierzo, sabes lo que eso significa. Así que, Juanma, deseo que te vaya muy bien hoy, siempre, con tu pregón, que de seguro harás muy bien, con todo. Y tu paisanaje te aplauda como te mereces. 
Esto imagino que te dará aun más fuerza para seguir impulsando el Bierzo, nuestra tierra, a través de tus ciberbotilladas, mediante tu blog, http://www.plumillaberciano.com/, y todo lo que se te ocurra. Mis mejores deseos para ti. Y que la vida te siga sonriendo como tú le sonríes. 

El sobrino del cura

Ayer, en el Museo de la Radio de Ponferrada (un sito estupendo para presentar libros), Alfredo E. Fuertes presentó su nueva novela, El sobrino del cura (título que recuerda a El hijo de la novia), la cual está embientada en los Ancares bercianos, en un espacio inventado, Villamor de Ancares, que bien podría ser la población de Candín. 
Si en su anterior novela, La piel del molino, una exótica caribeña de la República Dominicana llegaba a un pueblo de la Omaña revolucionando a la población, en esta última obra de Alfredo asistimos a cómo un maestro, de Abelgas, como su propio autor, convulsiona, con sus métodos pedagógicos, a las fuerzas vivas (represivas) de los Ancares leoneses. Algo que me hace recordar, de un modo inevitable, El club de los poetas muertos, aquella rompedora peli, en la que un profe de Literatura (interpretado magistralmente, nunca mejor dicho, por el actor Robin Williams) enseñaba a su alumnado un nuevo modo de aprendizaje, una manera original y transgresora de acercarse a la poesía, al pensamiento y la emoción. 
Huelga decir que también La piel del molino me lleva a la peli de Icíar Bollaín, Flores de otro mundo, cuyo guión lo firma la propia directora y Julio Llamazares, que a Alfredo le parece un grandísimo escritor, algo que suscribo, naturalmente.

Alfredo, que es un escritor de aliento largo, como queda de manifiesto en esta voluminosa novela, de 715 páginas, nos habló ayer de algunos de los entresijos de su segunda obra, en realidad, la primera, porque, entre medias (escribiendo con pasión y entrega en las esperas aereoportuarias), le dio tiempo a publicar La piel del molino. 
http://www.bierzotv.com/alfredo-fuertes-presenta-el-sobrino-del-cura-una-obra-que-homenajea-al-maestro-rural/ 
Fue un placer acompañarlo en la presentación como maestro de ceremonias, según Alfredo, que contó también con la presencia de la concejala de cultura de Ponferrada, María Antonia Gancedo. Quiero reseñar que el genuino maestro de ceremonias fue el mechendero Alfredo (mechendero, como oriundo de Abelgas). Y sobre todo me encantó la velada con él, su mujer Elia, y algunos amigos/as más, que se prolongó, gratamente, hasta altas horas, al amor de suculentas viandas y luego unos perejiles (como a Alfredo le gusta decir) para rematar la faena.
Ahora sólo nos queda leernos con detenimiento esta novela, pues, aunque esté escrita en un lenguaje asequible, incluso sencillo, en el buen sentido de la palabra, nos llevará su tiempo. Enhorabuena, Alfredo, por esta novela, que ya está pidiendo la tercera, que en realidad será una prolongación de El sobrino del cura, aunque ésta tenga un comienzo y un final cerrado, para que pueda leerse, si se quiere, con independencia de su próximo libro, que estará presto para el 2018.

martes, 21 de junio de 2016

La fragua literaria leonesa: Ángel Morales

La Fragua Literaria Leonesa

Ángel Morales: "Sin memoria no hay recuerdos, ni imaginación"

Manuel Cuenya | 21/06/2016 - 13:16h.

El narrador berciano Ángel Morales, autor de 'La Compañía', está ahora trabajando en dos proyectos literarios, por un lado, en una obra de carácter histórico, sobre un personaje berciano que, con su estudio y conocimiento, alcanzó altas esferas reales, y, por otro, en una nueva novela.
 Ángel Morales. Foto M. Cuenya

Narrador, cofundador de la Asociación de pintores del Bierzo y de la Asociación Amigos del Morredero, Ángel Morales publicó, a finales del paso año, una voluminosa novela titulada 'La compañía', bajo el sello editorial Punto Rojo Libros.
Ambientada en la ficticia ciudad de La vega del Lago, espacio mítico como Macondo, en 'La compañía', en todo caso, se llegan a reconocer los paisajes bercianos. Y el autor nos habla de lugares y pueblos conocidos como Priaranza,  Sancedo, Toral, Columbrianos o Compostilla, entre otros. Sus protagonistas, Florencio y Martina, sufren toda una serie de peripecias antes, durante y después de la Guerra Incivil. Sufren, en verdad, las consecuencias de la guerra, la recesión económica, el desempleo, el estraperlo, la carencia de alimentos... El nacimiento de su hijo, Alejandro, les da fuerza para continuar luchando hasta que el infortunio, en forma de enfermedad,  vuelve a darles un giro a sus vidas. Se trata de una obra en la que su autor aporta una buena información a los historiadores, "rememorando los diversos artículos y reglamentaciones que anularon o permitieron los movimientos de las personas durante la guerra de 1936", aclara Ángel, quien, asimismo, hace un análisis pormenorizado sobre la esclerosis múltiple que, a veces, resulta letal, una dolencia que se está estudiando de forma clínica en la actualidad,  lográndose grandes mejorías en los pacientes que la sufren.
Si bien esta es su primera novela, Ángel Morales ya había publicado, en el año de 2001, 'La casa cuna de Ponferrada', en este caso bajo la tutela del Instituto de Estudios Bercianos. Un libro que le supuso una ardua labor de investigación, llevándole a los archivos municipales de la capital berciana, León, y aun el archivo nacional. "En esta materia, no se había analizado nada al respecto de La Casa Cuna de Ponferrada. Logré investigar desde el momento de su creación, por el Rey Carlos III, hasta su injusta y decretada desaparición por parte de la Diputación de León", sostiene Ángel, que ha ejercido como articulista en algunos medios provinciales, entre otros 'Diario de León', o los ya desaparecidos 'Bierzo 7', 'La Crónica' o la revista 'Aquiana'. Su faceta como articulista le ha procurado experiencia para exponer anécdotas puntuales en diversos medios de comunicación, según él, haciendo que su literatura fuera mejorando en cada artículo. "Tengo el conocimiento de artículos que han marcado pauta en la literatura, haciendo un perfecto uso de la misma", señala este narrador berciano, cuya vocación por la literatura, tanto en prosa como en verso, parte desde su infancia, casi desde que comenzara a leer con soltura. Algo que se afianzó en su época adolescente, cuando estudiaba el bachillerato.
"El entorno natural del Bierzo marca a la hora de efectuar literatura. Conociendo bien el Bierzo, te enganchan sus gentes, su variado paisaje te hace rememorar lúcidos recuerdos literarios"
La memoria en la literatura
Ángel también es consciente de que la memoria, al menos en su caso, es primordial a la hora de abordar el mundo literario, porque "sin memoria no hay recuerdos, ni imaginación".
Siente que Ponferrada, su tierra natal, le ha marcado de un modo esencial a la hora de escribir creativamente. "El entorno natural del Bierzo marca a la hora de efectuar literatura. Conociendo bien el Bierzo, te enganchan sus gentes, su variado paisaje te hace rememorar lúcidos recuerdos literarios", precisa Ángel, convencido de que en la provincia leonesa existen buenos y grandes autores de calidad, tanto en prosa como en poesía, porque "León ha sido y sigue siendo cuna de grandes poetas y narradores por el entorno cultural de sus gentes, y la contemplación y vivencia de sus diversos y variados parajes de llano y montaña, lo que hace que, las musas, acudan con gran facilidad para narrar en el filandón o en el papel, bellos escritos en poesía o novela", agrega este devoto de la pintura y el dibujo, que reivindica a grandes profesionales de la pintura en el Bierzo como Luis Gómez Domingo, Solana, Lupicinio o Zorrilla, bajo cuya dirección (con su gran impulso, sin duda) surgió la Asociación de Pintores del Bierzo con el fin de formar y enseñar a nuevos pintores.

(Puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace de ileon.com)

http://www.ileon.com/cultura/063751/angel-morales-sin-memoria-no-hay-recuerdos-ni-imaginacion