Vistas de página en total

miércoles, 30 de junio de 2021

El fútbol como estado de ánimo y azar

 Mientras escucho a Manu Chao, cuya música tiene algo que me hipnotiza (sus letras también me resultan reveladoras: la vida es una tómbola), me da por rememorar el fútbol, ahora que estamos viviendo época de Eurocopa. Si bien el fútbol tiene mucho de opio (además, existe mucho tejemaneje en torno al negocio futbolero), se me antoja en verdad entretenido, sobre todo ver partidos internacionales, y por supuesto seguir los pasos de la Roja, que este año, sin ser pitoniso ni futurólogo de medio pelo (que nada creo en estos especímenes), me da la impresión de que puede ganar esta Euro. Creo que lo tiene en todo caso relativamente fácil, pues a Suiza se la meterá en el bote (luego si pierde, que a nadie se le ocurra arrojar mi cuerpo a los leones o a las calderas de Pedro Botero. Queda dicho). No será fácil, claro, pero confiamos en que la Roja se imponga a la selección helvética, que, curiosamente, dejó fuera de la Euro a la poderosa  selección gala con los Mbappe, Griezmann o Benzema. 

Equipo del Noceda de los 70

Me atrevo a decir, acaso desde mi incredulidad, que la selección española de fútbol llegará a semifinales, incluso a la final, y hasta puede que gane la copa, lo que nos daría mucha alegría. Estos rapaces tienen talento, como han demostrado en sus últimos partidos, aunque alguna gente ya quería defenestrarlos hace un tiempecito. Así somos por lo general los españolitos, que un día estamos poniendo una pica en Flandes (por cierto, Países Bajos también nos ha dicho adiós, aunque sigue en pie la Bélgica de Roberto Martínez, otra de las firmes candidatas a coronarse de gloria)  y al siguiente estamos descendiendo a los infiernos. Extremistas que somos. Aunque cabe recordar que no conviene generalizar. 

El fútbol, que es una pasión infantil, se ha mantenido a lo largo del tiempo, si bien sólo sigo Mundiales, Eurocopas o algunos partidos internacionales, al resto ni caso le hago. 

El legendario César, originario de Noceda

Y como el fútbol es tal vez un estado de ánimo, como dijera al parecer Valdano, los jugadores españoles, después de las recientes victorias por goleada, deben estar con el ánimo subido a la azotea de las ilusiones, lo que les dará el impulso definitivo para alzarse con los laureles ansiados. Lo veremos el viernes. Qué se vaya preparando Suiza, ese país relojero, de hermosas montañas y románticos lagos, al que fueran a parar muchos emigrantes españoles en los sesenta del pasado siglo. 

Confiemos en el buen juego de la Roja y que el azar nos ayude también, porque la casualidad también es determinante en el fútbol. 

La vida (y por ende el fútbol) es una tómbola. 



sábado, 26 de junio de 2021

El eco de la montaña

 Se alegra uno de que al gran Julio Llamazares, sin duda una de nuestras voces narrativas y poéticas más grandes (devoción siento por toda su obra), le hayan dedicado, gracias al IES  Pablo Díez de Boñar y su proyecto Erasmus Plus Euroentornos, una ruta literaria conocida como El eco de la montaña, que tiene su venero de inspiración en dos de sus obras, a saber, Distintas formas de mirar el agua https://cuenya.blogspot.com/2015/09/distintas-formas-de-mirar-el-agua.html y Retrato de un bañista, que es el embrión de la parte protagonizada por el propio Julio en El Filandón, del berciano Chema Sarmiento (que se me antoja una película de culto, un documento esencial: https://cuenya.blogspot.com/2012/02/el-filandon.html). Por cierto, la música de esta peli está compuesta por el berciano Amancio Prada y el madrileño-berciano Cristóbal Halffter (recientemente fallecido)

Embalse del Porma. Foto. Cuenya

Hoy mismo ha dado comienzo esta ruta, que deseo hacer en algún momento, una ruta en torno al embalse del Porma, al que sí me he acercado en alguna ocasión, un pantano que sepultó, entre otros, pueblos como Vegamián, donde naciera el autor de La lluvia amarilla https://cuenya.blogspot.com/2009/07/llamazares-y-la-lluvia-amarilla.html, hecho que marcó para siempre su forma de ver y estar en el mundo. Y que queda reflejado en su obra lírica y romántica, teñida por la nostalgia, escrita con pasión, con emoción, con una fuerza vital sobrecogedora. 

Calambrazos siento cuando leo poemas como los que figuran en su Retrato de un bañista, por ejemplo, que se recogen en esta web: https://xn--elecodelamontaa-crb.com/# y también en esta ruta, en este camino ya legendario, que, como digo, algún día recorreré, tal vez (eso me gustaría) este mismo verano. 

Lago Isoba. Foto. Cuenya

Supe de este recorrido a través de la amiga Álida Ares hace unos días. Y luego Julio también me la envió recientemente, lo cual les agradezco, porque todos sentimos especial querencia por los viajes. Y en el caso de Llamazares (al que agradezco siempre su generosidad, ahí están asimismo las palabras que dedicara a mi libro de viajes Mapas afectivos) el viaje adquiere una dimensión literaria extraordinaria, como quedara plasmado por escrito en sus libros como El río del olvido https://cuenya.blogspot.com/2011/09/el-curueno-el-rio-del-olvido-y-de-la.html, Tras-Os-Montes, o bien Las rosas de piedra o Las rosas del sur https://cuenya.blogspot.com/2018/11/las-rosas-del-sur.html, entre otros.

Así que mis felicitaciones para Julio Llamazares y quienes han contribuido a que este proyecto se haya hecho realidad. 

Prosigamos viajando, viviendo, sintiendo, disfrutando de cada día. Carpe diem. 

viernes, 25 de junio de 2021

La fragua literaria leonesa: Manuel Vicente González (Manolo 'Cerebro')

LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Manuel V. González: "Me agrada saber que llevo en la memoria las teclas que he de tocar, las calles que conozco y que visitaré cuando salga a la calle"

El polifacético Manuel Vicente González, conocido como Manolo Cerebro y autor de 'El amante imaginario', entre otros varios, está ahora con su novela más larga, a la que ha cambiado varias veces su título. 


Manuel Cuenya | 25/06/2021 - 10:05h.

Periodista, editor, futbolista profesional, escritor. Todo eso y mucho más ha sido y es Manuel González, conocido como Manolo 'Cerebro' por haber sido organizador del juego del fútbol en sus tiempos de deportista.

Si bien lleva viviendo en Extremadura, en concreto en Badajoz, muchos años, su tierra natal, León, sigue siendo para él no sólo su lugar de nacimiento sino el ritmo de una canción, una de esas canciones que a 'Cerebro' le gusta tocar al piano, habida cuenta de su pasión por la música. "Me agrada saber que llevo en la memoria las teclas que he de tocar, las calles que conozco y que visitaré (y que visitaba viviendo en Puente Castro) cuando salga a la calle. Ese ritmo de felicidad me ha aportado el reconocimiento de su existencia, y esa nostalgia me rodea a diario en Badajoz donde, efectivamente, llevo viviendo muchos años", afirma Manolo González, que nació en el 53, "como dice la letra de una antigua canción", rememora él, que conserva en las estanterías de su casa los libros leoneses de su juventud y de su madurez. "Voy a menudo a León, y siempre regreso con los últimos ejemplares publicados", señala el autor de 'Regreso a Vadinia', un viaje a la capital española cuyo protagonista es precisamente un joven futbolista llamado Anselmo que es fichado por el Castilla, y se aloja en una pensión perteneciente a este club de fútbol, donde vive experiencias decisivas en su vida.

"En contra del leonesismo, que evoco a menudo, busco más la cantidad que la calidad; dispongo de libros leoneses en mi casa de León, en mi casa de Badajoz, en casa de cada uno de mis hijos y en la de mis amigos. Verdad es que quien más llama mi atención es Julio Llamazares: fue el primer escritor a quien conocí cuando ya había comenzado a leer sus libros, y desde entonces, y con mayores razones del añadido de nuestra amistad, reconozco su calidad literaria", agrega Manolo 'Cerebro', cuya vocación por la literatura surge durante su etapa deportiva, aunque en aquella época –recuerda– no era normal que un futbolista estuviera en contacto con los libros. Comenzó a interesarse por los libros con veinte años. Y entre sus autores preferidos están, además de Julio Llamazares, Luis Mateo Díez, Gonzalo Hidalgo Bayal, Rafael Chirbes, Roberto Bolaños y Luis Landero, entre otros.

(Puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace de ileon.com: https://www.ileon.com/cultura/119729/manuel-v-gonzalez-me-agrada-saber-que-llevo-en-la-memoria-las-teclas-que-he-de-tocar-las-calles-que-conozco-y-que-visitare-cuando-salga-a-la-calle)