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domingo, 23 de marzo de 2025

Valladolid, después de tantos años


Volví a
Valladolid después de tantos años el pasado fin de semana. Y espero volver en algún otro momento, porque el fin de semana resultó estupendo. Me encantó.

Creo que no estaba en esta ciudad castellana desde la presentación de mi libro Mapas afectivos en la librería Margen en 2016, o sea, que ya ha diluviado.

Recuerdo aquella presentación en compañía del gran periodista y escritor Aniano Gago (el cual también ejerció como presentador de mi libro La fragua de Furil en la Biblioteca de Castilla y León, situada en la plaza de la Trinidad). Por ahí andará Aniano. Supongo que estará bien, ojalá; le mandaré un mensaje, porque hace ya tiempo que no hablamos, aunque llegó a colaborar con la revista La Curuja; le hice un reportaje-entrevista para ileon.eldiario.es https://cuenya.blogspot.com/2018/03/la-fragua-literaria-leonesa-aniano-gago.html, le dediqué algún artículo https://cuenya.blogspot.com/2016/02/prosa-de-pan.html, él también me ha dedicado hermosas palabras https://cuenya.blogspot.com/2016/10/resena-de-aniano-gago-sobre-la.html, y es amigo de amigos comunes, como los periodistas Eduardo Keudell y Miguel Ángel García Rodríguez. En realidad, entré en contacto con Aniano Gago a través de Eduardo Keudell. Recuerdo asimismo que Gago estuvo impartiendo una clase/charla en la Escuela de cine de Ponferrada. Y tuve la ocasión de estar con él en la bodega de su pueblo de Cañizo, en Zamora.

Ruta de El hereje, de Delibes

https://cuenya.blogspot.com/2012/05/canizo.html

La verdad es que en esta reciente visita a Valladolid no avisé ni a Aniano ni a la gente de mi pueblo que vive allí. https://cuenya.blogspot.com/2012/05/valladolid.htmlTampoco a otros buenos amigos de la familia, Toni y Nieves. Ni a Conchi y Alfredo. Sí le dije a otro amigo, el profesor y escritor Alfonso Fernández Manso, que estaba allí, el cual se ofreció hospitalario para lo que necesitara. Pero ya había quedado con una buena amiga para asistir asimismo a un curso de escritura que imparte la médico-psicoanalista Mari Ángeles Jiménez en la librería Margen, que reconocí al instante, aunque hacía años que no estaba allí. Un placer asistir a su curso.

San Pablo

Ahora recuerdo que en Valladolid he estado en varias ocasiones invitado por las organizadoras del Festival de cine de La Fila, Isabel y Marina, a quienes tampoco veo desde hace tiempo. Por cierto, en esta ocasión he podido ver el monumento dedicado al cine o Decorado para una película, con una casa en equilibrio que está en lo alto de la estructura. Se encuentra en el Paseo Zorrilla.

Y a Valladolid llegué a viajar para estar en algunos conciertos, como el de la banda irlandesa Nightnoise o el del compositor belga Wim Mertens en el Teatro Calderón, o celebrar el Festcine (que llegamos a realizar con la Fundación Gabarrón, en estrecha colaboración con Juan Manuel Gabarrón, que ahora vive en Hong Kong).

A este respecto, cabe destacar al artista Cristóbal Gabarrón (el padre de Juan Manuel), cuyas puertas de Valladolid
simbolizan, como su propio nombre indica, la entrada a un nuevo Valladolid.

Puertas de Valladolid, de Gabarrón

Se trata de dos obeliscos, que están decorados con grafismos que representan paisajes, objetos y acontecimientos de la historia de la ciudad. Este monumento se encuentra en una rotonda donde confluyen el Paseo de Zorrilla y la Carretera de Rueda, en el centro de tres nuevas zonas residenciales hacia el sur de la ciudad, entre ellas Covaresa. 

Rosa Chacel

Cabe recordar que Cristóbal Gabarrón estuvo en más de una ocasión en Noceda del Bierzo de la mano su amigo Pepe Álvarez. Y también de la mano de su otro amigo Miguel Ángel García Rodríguez. https://cuenya.blogspot.com/2010/11/miguel-angel-garcia.html

https://cuenya.blogspot.com/2012/08/ilustres-en-ilustrados-en-noceda-del.html

"Sí, conocí a Pepe Álvarez de Paz por mi padre y eran muy buenos amigos. Una pena que el cáncer se lo llevara así… Y Miguel Ángel es un gran amigo y un señor, con él sí que tengo más años de conocernos, desde que trabajaba en Valladolid, y de buena amistad", me contaba Juan Manuel en uno de sus correos. 

Jorge Guillén

Recuerdo aquella comida, con motivo de la celebración del Festcine, en compañía de Juan Manuel Gabarrón y del ya desaparecido actor Agustín González en el hotel AC Palacio de Santa Ana, en tiempos monasterio de los Jerónimos, en Arroyo, a las afueras de Valladolid. De esta ciudad es también Ana Isabel, con quien compartí buenos momentos en Disney, en mi etapa como cast member de este reino de la fantasía en París.

Cuna de reyes y grandes escritores

Felipe II

Me gustó volver después de tanto tiempo, como ya dijera, a esta cuna de reyes, donde nacieran, entre otros, Ana de Austria, Felipe II (con estatua en la plaza de San Pablo, donde también se hallan el palacio Real y el palacio de Pimentel) y Felipe IV, así como grandes escritores, entre ellos Delibes https://cuenya.blogspot.com/2019/02/el-maestro-miguel-delibes.html, por cuya obra siento auténtica devoción (en el propio curso de escritura en la librería Margen salió a relucir su novela Los santos inocentes https://cuenya.blogspot.com/2022/04/los-santos-inocentes.html, y hace unos días nomás le hablaba a mi alumnado tanto de Cinco horas con Mario https://cuenya.blogspot.com/2010/03/cinco-horas-con-mario.html como de Los santos inocentes), o Zorrilla, todo un fenómeno, cuya casa-museo pude visitar de la mano de una guía extraordinaria, que me ha dado ganas de leer sus memorias, las de Zorrilla, claro está.

No sólo el autor de El Camino y el de Don Juan Tenorio son originarios de Pucela (Pucelle), sino Rosa Chacel, la autora de Memorias de Leticia Valle, que el cineasta Miguel Ángel Rivas -con quien tuve un contacto estrecho durante mi etapa en la Escuela de cine de Ponferrada-, llevó a la gran pantalla.

Rosa Chacel, incluida en el grupo de "las sin sombrero", cuenta con una escultura situada en un rincón cercano a donde se halla la de Jorge Guillén, el creador de Cántico, poeta perteneciente a la Generación del 27.
El círculo de Recreo

El monumento dedicado a Guillén se halla en el Parque de Poniente, donde también se encuentran las esculturas de dos niños que están jugando.
Sólo por la figura de Delibes, si uno es devoto de su obra, ya merece la pena, mejor dicho la alegría, una visita a la ciudad del Pisuerga. Al lado del monumento a Zorrilla, ubicado en el inicio del emblemático paseo Zorrilla (que supera los cuatro kilómetros de longitud), se halla una estatua del autor de La mortaja, justo antes de adentrarse en el Campo Grande (al que le digo el Campón, un sitio maravilloso para pasear y encontrarse con pavos reales -como si uno se adentrara en la fantasía fílmica de Amarcord- y diversas esculturas, como la del fotógrafo, Neptuno o Fuente del cisne... también aquí se encuentra otra de Rosa Chacel).
Delibes

A poca distancia de donde se colocó la escultura de Delibes, en la Acera de Recoletos, número 12, nació este gran escritor el 17 de octubre de 1920. Y en esta casa escribió una buena parte de su obra. A la izquierda de la puerta de la casa una placa nos dice que allí nació. Y en el marco de la placa podemos leer esta frase suya: «Soy como un árbol que crece donde lo plantan». 
En 1980, Delibes y sus hijos se mudaron a la calle Dos de Mayo, que sería su última vivienda, donde falleció, como nos recuerda otra placa.
Existe el auditorio Miguel Delibes, incluso una ruta literaria dedicada a su obra El hereje, que comienza en la plaza de San Pablo (me entusiasmó la iglesia de San Pablo, donde fueron bautizados Felipe II y Felipe IV, aquí me encontré por pura casualidad con mi alumna de la Experiencia Elia) y termina en Campo Grande, una ruta que transita por lugares de esta novela en la que su autor reconstruye la ciudad en el siglo XVI.
Casa natal de Delibes

Además de un escritor extraordinario, Delibes fue director de El Norte de Castilla, y mentor del coloso Umbral, que merecería un capítulo aparte.

Umbral vallisoletano

De madre leonesa, de Valencia de don Juan, según contara él mismo en Las palabras de la tribu, Umbral vivió su infancia y juventud en Valladolid como botones del Banco Central, dedicado a encender la calefacción, distribuir correspondencia, hacer recados callejeros y cobros a domicilio, "una infancia cruel y una adolescencia atroz", donde comenzó su carrera periodística en 1958 en El Norte de Castilla gracias a Delibes, que era el director del periódico en ese tiempo. Umbral, que ansiaba ser sublime sin interrupción como el poeta Baudelaire, también trabajó como locutor en La voz de León, con colaboraciones para el periódico Diario de León.

De esa época es su relato Días sin escuela, donde narra sus andanzas por la ciudad de León.
En la Acera de Recoletos, calle en la que nació Delibes, conoció a la fotógrafa María España en Valladolid, con quien se casó a finales de los cincuenta en la iglesia de San Martín.
Si rastreamos en la obra de Umbral, aunque no la mencione de un modo explícito, sabemos que está haciendo referencia a la misma como "ciudad del plateresco.... levítica... de procesiones..." en algunos de sus libros como Los males sagrados, Balada de gamberros, Las giganteas, El hijo de Greta Garbo (con alusiones a León), Las ninfas, Los cuadernos de Luis Vives o La capital del dolor. Aquel Valladolid que compartió con algunos de sus amigos como el berciano Luis López Álvarez https://cuenya.blogspot.com/2013/12/la-fragua-literaria-leonesa-luis-lopez.html
"A la Casa de Zorrilla yo iba a aprender y a pasar la tarde del domingo, con frío pero con versos, sintiéndome muy literario… Comprendí pronto que no éramos sino la herencia espuria que podía dejar don José Zorrilla", escribe Umbral.
Rosa Chacel en Campo Grande


"Al Frondor -así le llama Umbral al Campo Grande de Valladolid- iba yo solo con frecuencia, no a descubrir grutas secretas y municipales, o altos palomares de la tarde, sino a posar ante mí mismo de Shelley de pueblo, con un libro en la mano, aislado en un banco… La infancia que resumía el universo en un parque con países de arena y pavos reales; la adolescencia turbia que se embozaba de parque para el amor y la aventura; la juventud lírica que estaba dentro del parque como dentro de un libro… El Frondor era un mundo populoso de barquilleros, amantes, ancianos, parejas, golfos, guardas y pandillas, pero yo estaba en la edad de ignorar la vida (que sería la materia de mi prosa) y concentrarme en el árbol o el ave… La adolescencia no es sino una silenciosa batalla de vocaciones".
"Tampoco leí nunca en la Casa de Cervantes, porque no me lo pidieron y porque mi fascinación era la prosa de periódico y no el recital público, el sarao literario y cursi".

Casa-museo de Cervantes


En esta reciente visita también estuve en la casa-museo de Cervantes, quien llegó a Valladolid como encausado ante la justicia por impago de fondos públicos y se aposentó con su familia en la capital castellano-leonesa, que llegó a ser capital del Imperio, capital de España, la Corte, desde 1601 a 1606. Esto ocurrió durante el reinado de Felipe III. En este tiempo también llegaron a la capital del Pisuerga Quevedo, que inició su carrera poética y sus andares en la prosa satírica, burlesca, y Góngora. Y comenzaron las disputas entre ambos (el creador de El Buscón y el autor de Soledades).
Me fascina la figura y la obra de Cervantes. Sólo por escribir el Quijote, el manco de Lepanto ya se merecería todas las glorias literarias.

En 1551 Cervantes se trasladó con su familia a Valladolid, aunque pronto regresará a Alcalá de Henares. También vivió en Córdoba y en Sevilla (en la pasada Navidad viajé a Sevilla y anduve tras algunas de sus huellas https://cuenya.blogspot.com/2025/01/sevilla-cairo-espanol-babilonia.html).
Estuvo en Roma.
Participó en la batalla de Lepanto, donde perdió el uso de la mano izquierda. Más tarde intervino en la toma de Túnez y, cuando se disponía a regresar a España en 1575, la galera donde viajaba fue asaltada por corsarios y fue apresado junto a la tripulación y a su hermano Rodrigo.

Tras varios años de cautiverio en Argel y repetidos intentos de fuga, fue redimido en 1580. Siguiendo los pasos de la Corte, fue a Portugal.
Regresó a Lisboa y después fue a Madrid, donde en 1582 comenzó una intensa actividad literaria.
En varias ocasiones estuvo en la cárcel por acusaciones relacionadas con asuntos de la hacienda real.

En 1604, esta vez siguiendo a la Corte de Felipe III, que se había convertido en capital del reino en 1601 (gracias a la intervención del duque de Lerma), Cervantes se estableció en Valladolid con sus hermanas Andrea y Magdalena, su hija Isabel, su sobrina Constanza y la criada, como contara la magnífica guía de la casa museo de Valladolid.
Pisuerga
Una estupenda visita guiada por esta casa que, a pesar de diferentes obras a lo largo de los siglos, ha mantenido íntegra su estructura y disposición interior. En la actualidad conserva una fachada de sillería y mampostería en la planta baja y de ladrillo visto que oculta el original entramado de madera en los pisos superiores. Sus balcones, que en origen eran de madera, ahora son volados y de forja antigua. Con un zaguán con pozo y un jardín que ha experimentado variaciones en estructura y decoración.
Esta casa se hallaba en otros tiempos extramuros de la ciudad y muy próxima al cauce del río Esgueva (afluente del Pisuerga).
En Valladolid, Cervantes coincidió con Quevedo y Góngora, entre otros grandes literatos.
Se cree que en esta casa museo -la única residencia de Cervantes que se conserva en su estado original en España- escribió el prólogo y los poemas preliminares a la primera parte del Quijote y probablemente algunas de sus Novelas Ejemplares, como El coloquio de los perros, El casamiento engañoso, La ilustre fregona, El licenciado Vidriera o La gitanilla, pues contienen referencias a Valladolid.
"...nuestra señora Margarita salió a misa de parida en Valladolid" (La gitanilla).
"-De Madrid, cielo y suelo; de Valladolid, los entresuelos" (El licenciado Vidriera).
“Salía del Hospital de la Resurrección, que está en Valladolid, fuera de la Puerta del Campo…” (El casamiento engañoso). Algunos escenarios, que aparecen en sus novelas, son, como recuerda alguna placa, el desaparecido Hospital de la Resurrección, del que se conserva la fachada.
La Puerta del Campo, además, es en La ilustre fregona el punto de encuentro que fijan Avendaño y su ayo. El río Pisuerga y el Hospital de la Resurrección se mencionan en El Coloquio de los perros.
Hubo un tiempo en que esta casa estuvo a punto de derruirse para hacer un ensanche moderno, pero se pudo evitar gracias a la intervención del mecenas Benigno de la Vega-Inclán, que consiguió las reparaciones y compras pertinentes con su propia ayuda además de otras ayudas.
Monumento al cine

Y, como no sólo de historia y arte, cultura y recuerdos, vive este viajero, pues también tuve la ocasión de degustar la gastronomía pucelana en sitios como Vinos Merino o Los zagales, entre otros. Y tomar café en un edificio llamativo, histórico, glamuroso, como El círculo de Recreo.
En la próxima visita espero ahondar en la huella de Colón en Valladolid, el cual cuenta con una casa-museo (en Las Palmas de Gran Canaria visité otra casa suya https://cuenya.blogspot.com/2023/12/gran-canaria-con-su-exotismo-palmeral-y.html
Monumento a Colón

https://cuenya.blogspot.com/2024/07/una-isla-cautivadora-gran-canaria.html) y un monumento precisamente en la plaza de Colón.
Se cuenta que Colón falleció en la capital del Pisuerga, aunque sus restos están en la catedral de Sevilla, que también pude visitar en mi viaje de la pasada Navidad.
Hasta la próxima.

sábado, 22 de marzo de 2025

A Sara García Alonso, bióloga molecular y astronauta

 Me ha alegrado poder saludar a Sara García Alonso en el campus de Ponferrada de la Universidad de León. 

Me hizo mucha ilusión, la verdad, porque me pareció una chica extraordinaria, lo es, sin duda, habida cuenta de su trayectoria, con lo joven que es, porque tiene mucho presente y futuro. Le deseo lo mejor. Seguro que llegará muy lejos, casi seguro, porque es la primera mujer española que está entrenada para viajar al espacio, lo cual es todo un referente, un logro, de lo que deberíamos alegrarnos todos los leoneses, todas las leonesas, porque Sara es además leonesa y formada en la Universidad de León, doctorada en biología molecular del cáncer y premio extraordinario fin de carrera. Portentosa. Es un encanto, me dijo su tía. Orgullosa estará de ella. También estuvo la madre de Sara en la visita al campus. 

En su reciente visita al campus de Ponferrada el pasado miércoles la percibí cercana y sonriente, con un buen manejo del lenguaje, con una gran capacidad transmisora. Y encima fue muy amable conmigo porque nos hicimos una foto. 

Sara, con la Rectora y la Vicerrectora

Gracias, Sara, por tu visita, en compañía de la Rectora de la Universidad de León Nuria González y la Vicerrectora del campus Pilar Marqués. A ellas también mi enhorabuena. 

Lástima que ya no pudiera asistir a la presentación de tu libro Órbitas en el colegio mayor  La Tebaida de la capital del Bierzo porque tenía otros compromisos de clases. 

La poesía como una forma de estar en el mundo

 Dedicado al Día de la poesía, que deberían ser todos los días. Y todas las noches. 

La poesía como algo auténtico, esencial, una forma de estar y ser  en el mundo, en este mundo subyugado a lo material grosero en detrimento de lo espiritual. Por desgracia, todo lo manda y lo puede el dinero, que es mierda, o sea, el significante que pudre cualquier significado. 


Otro gallo nos cantaría si nos convirtiéramos en seres más espirituales, más poéticos, más trascendentales, a la vez que más solidarios, humanitarios... Más fraternos con los demás congéneres. 
La poesía como algo que nos sacude las entrañas y nos ayuda a reflexionar acerca de la realidad o irrealidad en la que estamos sumergidos. Una realidad que, por momentos, se nos atraganta con sus buenas dosis de enfermedad y muerte. La poesía como una belleza sensorial que nos emociona profundamente, que nos conmueve hasta hacernos saltar las lágrimas de vida, la vida en estado puro, la pureza de los sentimientos. 
Conviene saber que la poesía no sólo está en los poemas, poesía puedes ser tú mismo, tú misma, la poesía ni siquiera les pertenece a los/las poetas, sino que florece en la vida en estado puro, en la naturaleza, en una mirada cariñosa, en un aroma inspirador, en la caricia de alguien querido, en una voz que taladra con su ritmo, en el sabor picante del pulpo aderezado con aceite de oliva extra virgen y pimentón, en un amanecer, ay, el amanecer como milagro, también en una puesta de sol a orillas del Atlántico o en los campos de nuestra ancha Castilla, nuestro montañoso León, nuestro romántico y fabulador espacio del Bierzo.
La poesía como ritmo, esa música que nos hace vibrar, que nos conmueve, haciendo que se nos ericen por ende los huesitos de la alegría.
La poesía será ritmo o no será nada.
La poesía será belleza o no será. 
La poesía será música o se quedará en palabrería, incluso inservible.
La poesía como lenguaje universal que nos ayuda a comunicarnos, incluso a religarnos con la especie humano-animal. 
La poesía como antídoto contra la barbarie en este mundo podrido hasta la médula. 
¿Os habéis dado cuenta de que la Tierra comienza a convertirse en un basurero? Al menos en algunas partes del mundo.
Creo que deberíamos ser conscientes de que en casi todo el orbe, en todo, los humanos vivimos bajo el yugo de la ignorancia y el miedo, esclavizados a la pobreza, embadurnados por la hambruna y el sufrimiento. 
¿Por qué consentimos los seres humanos estas aberraciones, por qué somos nosotros mismos aberrantes?  
Ojalá pudiéramos salvar el mundo a través de la poesía, de la luminosidad, que también tenemos, del arte en general, de la belleza. Ojalá la poesía fuera un genuino bálsamo. 
Incluso después de los holocaustos y las guerras, de las catástrofes, podemos hacer hacer poesía. Y que la poesía siga brotando de la realidad en que vivimos. De la naturaleza que nos permite seguir viviendo. 
Eso espero y deseo. 

martes, 11 de marzo de 2025

El padrino II, de Coppola

Sólo por haber filmado la trilogía de El padrino (1972), Francis Ford Coppola ya sería uno de los más grandes directores de la historia del cine. Como guionista fue premiado con el Óscar por El padrino y El padrino II (1974), como director por El padrino II y como productor también por El padrino II

La trilogía de El padrino, que me resulta fascinante toda ella -basada en la novela homónima de Mario Puzo-, está considerada una de las más importantes de la historia del cine. 

Siento devoción asimismo por sus películas Apocalypse Now (1979), inspirada en El corazón de las tinieblas, de Conrad, y Drácula, de Bram Stoker (1992). 

https://cuenya.blogspot.com/2022/12/dracula-de-coppola.html

En esta ocasión me centraré en su película El Padrino II porque me apetece hablar sobre la misma en una clase. 

Ver de vez en cuando esta película -son varias las veces- es un auténtico deleite audiovisual, porque la banda sonora, compuesta por el genial Nino Rota (compositor habitual de las películas de Fellini) resulta inolvidable. 

Una música fúnebre acompaña los créditos iniciales. Y, con esta música de fondo, aparece el rostro en primer plano de Michael Corleone (Al Pacino, que intimida con su forma de mirar) y un plano en el que le besan la mano. Al Pacino se convierte en el nuevo padrino, como sucesor del padre, interpretado de un modo extraordinario por Marlon Brando en la primera película de la trilogía (Mario Puzo estaba muy interesado en que Brando hiciera el papel, y al final lo consiguió).

Visualmente El padrino II es estupenda (así que eso de que segundas partes nunca fueron buenas es una estupidez, creo incluso que es más redonda la segunda que la primera), con secuencias portentosas, que han calado hondo en nuestro subconsciente. 

Después de los planos iniciales se produce el primer salto temporal de cincuenta años hacia el pasado (un flashback), con un plano general de Sicilia (me apasiona esta isla, en la que he tenido el gusto de estar en dos ocasiones, y a la que volvería encantado). 

https://cuenya.blogspot.com/2017/04/sicilia.html

Unos rótulos nos anuncian que el padrino nació como Vito Andolini en el pueblo de Corleone (Sicilia). Su padre fue asesinado por la mafia local... Sigue sonando música de funeral. A través de una panorámica vemos a una mujer enlutada con su hijo. Se escuchan disparos. Han matado a un joven. Se impone el dolor. Bajo una atmósfera soleada, con los grillos como banda sonora, la mujer de luto, acompañada de su hijo, se enfrenta al tirano don Ciccio (Giuseppe Sillato), cuando comprende que don Ciccio tiene la malsana intención de no dejar vivo, por temor a represalias, a ningún ser de su familia. Sabemos que don Ciccio mató al marido de la mujer de luto. Y esta le implora que no mate a su hijo de nueve años. Don Ciccio le responde que cuando su hijo sea un hombre intentará vengarse de él. La mujer de negro intenta matar con un cuchillo a don Ciccio, pero es ella la que acaba asesinada a tiros por los esbirros del capo. El niño (Vito, encarnado por Oreste Baldini) logra huir de las garras de sus matarifes. Y, aunque don Ciccio (espantoso como personaje) da la orden de capturar al pequeño Vito Andolini, éste, como un héroe de tragedia griega, consigue esconderse, con la ayuda de sus paisanos, en los serones de un burro. Y escapar de los asesinos en la noche. 

Se muestra una panorámica de Nueva York, con el símbolo de la estatua de la Libertad (la estética es de una tonalidad amarillenta cálida, como en las películas de otra época). Seguimos al pequeño Vito entre la muchedumbre que abarrota el barco. Se produce el desembarco. Y en la aduana el funcionario de turno le pregunta el nombre al pequeño, el cual no responde. Alguien dice: Vito Andolini, de Corleone. Y el funcionario escribe Vito Corleone. Debe permanecer en cuarenta durante tres meses. La migración como gran tema. 


De la imagen del pequeño Vito cantando (Ellis Island, 1901) se encadena la imagen de su nieto, más de cincuenta años después, haciendo la primera comunión (Anthony Vito Corleone, Nevada, 1958). Asistimos a un choque de imágenes, como diría el gran cineasta y teórico Eisenstein, a un salto temporal, que nos impacta. En realidad, El padrino II tiene varios saltos temporales, unos doce he percibido a lo largo de la película, aunque estos saltos no nos hagan perder el hilo de la historia, en realidad de las dos historias, la de un padre (De Niro), desde su infancia en Sicilia hasta que se convierte en un gran capo en Estados Unidos;  y la de un un hijo (Al Pacino), como nuevo jefe de la mafia. Ambas historias están montadas en paralelo.

A continuación asistimos a la  fiesta de cumpleaños de Anthony Vito Corleone, a orillas de Lake Tahoe (en la frontera entre California y Nevada), donde se nos presentan algunos personajes esenciales en la trama, como al senador (interpretado por el actor Spradlin), Pentangeli (antiguo socio de Vito Corleone, interpretado de un modo magistral por Michael Vincenzo Gazzo, dramaturgo, actor y miembro del Actors Studio), el astuto Johnny Ola (interpretado por Dominic Chianese), o Fredo Corleone (actorazo John Cazale, quien fuera novio de la estrella Meryl Streep), que tiene una estrecha relación con Pentangeli, a la vez que se nos muestra que Pentangeli está distanciado de Michael Corleone. 

El senador resulta ser un personaje diabólico. Y, en el propio despacho de Michael Corleone, lo insulta, se mete con su familia. Le hace chantaje. La mirada de Michael Corleone (Al Pacino) lo dice todo: "Somos todos parte de la misma hipocresía... pero no se meta con mi familia". Michael se niega en redondo a lo que le propone el senador. "Mi oferta es esta, nada", agrega Michael. 


La fiesta animada, el jolgorio, continúa a orillas del lago, como si nada hubiera pasado. El contraste entre la luminosidad del exterior y la oscuridad de los interiores nos sobrecoge. La iluminación en exteriores de día es muy brillante, no se da contraste, porque no hay nada que ocultar. En cambio, se impone el estilo tenebrista, como de tragedia griega, en los interiores. En los interiores se da un alto índice de contraste y sub-exposición. Asimismo, la iluminación nocturna en exteriores mantiene la estética de los interiores, porque lo que sucede de noche, en términos narrativos, son asesinatos. 

"... Prefiero tener personajes que se muevan entre la luz y la sombra. Para mí, resulta fuertemente dramático un grupo de gente hablando en un rincón oscuro, o un personaje que muere en un plano largo, porque, a veces, lo que no se ve puede ser tan efectivo como lo que se ve”, llegó a expresar Gordon Willis, el director de fotografía, habitual en varias películas de Woody Allen, como Annie Hall, Manhattan, Zelig o La rosa púrpura del Cairo.  

Asistimos también en el despacho de Michael Corleone a una conversación entre este y Johnny Ola, donde sale a relucir el mafioso Hyman Roth, que controla negocios en Miami, porque Johnny Ola es el hombre de confianza de Roth (interpretado por el genial Lee Strasberg, quien dirigió el famoso Actors Studio -la mítica escuela neoyorkina fundada en 1947 a partir de las innovaciones del método Stanislavski con la memoria emocional, donde se formaron grandes de la interpretación, entre ellos, Marilyn Monroe, Marlon Brando, James Dean, Al Pacino, De Niro, Dennis Hopper, Sissy Spacek, Hackman (recientemente fallecido), Harvey Keitel, Paul Newman o Dustin Hoffman, entre otros).

En esta reunión entre Michael Corleone y Johnny Ola, Michael excluye de la misma a su mano derecha, el abogado Tom Hagen (gran actor Robert Duvall), quien abandona el despacho. 

En la siguiente secuencia en el exterior, llena de comicidad, vemos a Pentangeli burlándose de la música americana, pidiendo a gritos a la orquesta, encargada de amenizar la fiesta de cumpleaños, que tararee al menos alguna melodía italiana, pero los músicos acaban tocando música norteamericana. 

A continuación, en el interior de la casa de los Corleone (como con una luz de bodega), vemos a Connie Corleone (Talia Rose Coppola, esta actriz es hermana del director) pidiéndole dinero a su hermano Michael para viajar a Europa. Y este le reprocha que aún no se ha secado la tinta de su divorcio y está mariposeando con desconocidos. "Si te casas con él, me decepcionarás", le dice Michael a su hermana delante del novio. 

A propósito de la la luz empleada en esta película, a la que ya hice referencia, ahora como luz de bodega en alusión al tenebrismo, se ha escrito mucho, porque el director de fotografía empleó el claroscuro en las escenas de interiores, una forma de iluminar característica del cine negro, que hereda a su vez del expresionismo y de la pintura tenebrista de Rembrandt, el cual solía pintar con una sola fuente de luz. 

Después de una cena familiar, prosigue la fiesta, donde vemos a Fredo Corleone intentando calmar a su mujer, la cual insulta a su familia. Se masca la tensión entre el pusilánime Fredo y el despiadado Michael. Algo que acabará explotando a lo largo de la película. 

A continuación, se produce una terrible discusión entre el acalorado y borracho Pentangeli y el frío Michael, con el abogado Hagen, la mano derecha de Michael, al fondo, en silencio. Una escena también filmada en interior en estilo tenebrista. Pentangeli acaba de cavar su tumba. 

La fiesta continúa en la noche con Michael y su mujer Kay (Diane Keaton, que está estupenda) bailando. Michael se enternece con el dibujo que le hace su hijo Anthony. Y ese momento de felicidad se rompe de un modo abrupto con un tiroteo en su propia casa. "Los quiero vivos", grita enfadadísimo Michael refiriéndose a quienes acaban de disparar contra su casa a orillas de Lake Tahoe. Al Pacino nos intimida con su mirada, con su modo de moverse. En cuanto sufre el tiroteo, podemos percibir que Michael comienza a planear su venganza. 


Michael conversa a solas con Tom Hagen (el abogado), al que antes había echado de una reunión, pero ahora le confía el futuro de su familia, otorgándole plenos poderes, porque no se fía de su hermano Fredo, al que califica de débil y estúpido. Se percibe la traición en la familia Corleone. "Intenta pensar como piensan los que te rodean", le recuerda el astuto Michael a Hagen. 

Antes de poner tierra de por medio, Michael (Al Pacino) se acerca a su hijo, envuelto en claroscuro en la cama, transmitiéndole su cariño, contándole que tiene que irse, que algún día, cuando sea mayor, le ayudará en su trabajo. La escena se encadena con otra mediante un salto temporal hacia atrás, Vito Corleone, Nueva York, 1917, en el que Vito observa también a su bebé, como si fuera la misma escena que la anterior.

Asistimos como espectadores, al igual que Vito y su amigo, a un espectáculo melodramático en Nueva York. Y de entre el público aparece por primera vez el capo don Fanucci, que se me antoja uno de los personajes que da un juego fantástico en esta película. Excelente el actor que lo interpreta (Gaston Moschin). 

Vito (De Niro) le pregunta a su amigo quién es ese tipo. Y el amigo le responde que es Fanucci, la Mano Negra, al cual vemos amenazador, violento, quedándose con una sustanciosa parte del dinero del espectáculo. Fanucci recibe pagos de los negocios de todo el barrio (Little Italy). Magnífica la reconstrucción de este barrio neoyorkino, con un plano en el que el joven Vito transporta una caja de alimentos cruzando una calle de principios del siglo XX. Al que seguimos a través de un travelling. Podemos respirar el ambiente de ese tiempo, de ese mercado al aire libre. 

Vito vive de forma humilde y honesta como ayudante de una tienda. Pero don Fanucci, que reaparece en escena, le obliga a transformarse en otra persona, entonces comprende que su estabilidad laboral depende de un mafioso, y a buen seguro piensa que él también podría ser otro mafioso (quitar un santo para poner otro), porque Fanucci acaba enchufando a un sobrino suyo en la tienda en la que trabaja Vito y este se queda sin trabajo. 

Resulta enternecedora la escena, filmada en planos/contraplanos, en la que el tendero le dice a su empleado Vito que no puede seguir trabajando con él porque Fanucci le ha pedido que el puesto lo ocupe su sobrino, una escena que se resuelve en un abrazo entre ambos. Bueno, en realidad la escena continúa, porque vemos al jefe de la tienda, provisto con una cesta de productos, acercarse a Vito para hacerle un obsequio mientras Vito, quien no acepta el regalo, camina tranquilo por el barrio, con orgullo y a la vez agradecimiento a su jefe.  

Vito llega a casa sonriente con una pera para cenar. Vaya gesto. Se percibe en su rostro que se siente feliz con su mujer compartiendo lo que tiene. 

Vito se deja llevar por su amigo Clemenza para robar una alfombra en la casa de un amigo, con el consiguiente allanamiento de morada. Clemenza está incluso dispuesto a dispararle a un policía que aparece en escena tocando a la puerta de la casa. 


Llevamos una hora de película y se produce otro salto temporal hacia adelante, con Michael subido a un tren, acompañado por su gorila

Encuentro de Michael Corleone y Hyman Roth

Michael arriba a la luminosa Miami bajo una música de suspense. Y se dirige a la casa de Hyman Roth, que lo recibe con poco entusiasmo, más pendiente del fútbol en la televisión que de charlar con Michael, el cual desea averiguar quien ha intentado asesinarlo en su propia mansión.

"La salud es lo más importante de todo, más que el dinero, más que el éxito, más que el poder", le dice Roth (me entusiasma la interpretación de Lee Strasberg) a Michael. El poder lo es todo en El Padrino II.  

La escena de conversación entre Michael y Roth está filmada en planos/contraplanos en claroscuro. A continuación, en la siguiente secuencia Michael visita a Frankie Pentangeli en la que fuera en tiempos la casa de su padre Vito, porque desea saber quién de los dos lo ha traicionado. Michael se pone hecho un basilisco. "Quiero vengarme y tú me ayudarás", le dice Michael a Pentangeli. "Fue Hyman Roth quien intentó matarme", prosigue diciéndole Michael. 

Fredo Corleone recibe una llamada de teléfono a media noche del tal Johnny Ola, la mano derecha de Hyman Roth. Una escena de pesadilla con música de suspense. "Ya me habéis liado bastante... Me engañasteis una vez", le contesta Fredo a Ola. 

¿Será Fredo el traidor de la familia Corleone? 


En la siguiente secuencia se intuye que algo extraño ocurrirá porque Pentangeli acude a una cita en un bar y su interlocutor le da un billete de cien dólares en la puerta de este bar, cuyo interior está filmado en el característico estilo tenebrista. "Michael Corleone te saluda", le dice un tipo a Pentangeli, el cual pone todo su empeño en asfixiarlo. La secuencia finaliza con un tiroteo entre bandas rivales, y con la policía.

Al senador, a quien vimos al inicio de la película -el cual llega incluso a insultar a la familia Corleone-, le tiende una trampa el abogado de la familia Corleone (Tom Hagen), haciéndole creer que ha matado a una prostituta en estado ebrio en un prostíbulo que regenta Fredo. Una escena dantesca. El senador está asustado. "No tiene familia. Como si no hubiera existido... Lo único que cuenta es nuestra amistad", le dice Hagen al senador. 

A continuación, nos trasladamos a la finca de los Corleone, donde Tom Hagen, que ha recuperado el gran poder en ausencia de Michael, le impide a la mujer de Michael (Kay, Diane Keaton, otrora actriz fetiche de Woody Allen) salir de la finca porque peligra su vida. "Prisionera en mi propia casa", dice la maravillosa Keaton. 

De la casa de los Corleone saltamos a Cuba a ritmo de Habanera tú: En Cuba, la isla hermosa/ del ardiente sol,/ bajo su cielo azul,/ adorable trigueña,/ de todas las flores/ la reina eres tú... Michael viaja en automóvil a esta isla, en compañía de su guardaespaldas, para reunirse con Batista y grandes empresarios americanos, mafiosos, claro. Por cierto, en mi visita a la Escuela de cine y televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), a las afueras de La Habana, me contaron que Coppola impartía clases magistrales en esa escuela. Su firma aparece estampada en alguna pared. 

En vez de filmarse en Cuba, El padrino II se rodó en la República Dominicana -una gran labor de la dirección artística-, logrando que pareciera la Cuba prerrevolucionaria de finales de los cincuenta. 

En la reunión de los magnates atrae la atención cómo se miran desafiantes Michael y Roth. Y posteriormente vemos cómo Michael es testigo, desde el auto en el que viaja, de la inmolación de un revolucionario cubano al grito de viva Fidel Castro. No parece impactado por la violencia. Y de ahí se pasa a otra escena luminosa en la terraza de un hotel con la tarta de cumpleaños de Roth. Michael, en el transcurso de esta celebración, cuenta lo que presenció acerca de un rebelde revolucionario, que se mató antes de que lo cogieran vivo, y hace la siguiente reflexión:  "Los soldados cobran por luchar, los rebeldes, no", dice Michael. A lo que Roth, todo oídos, responde: "conclusión". "Los rebeldes pueden vencer", añade Michael. Roth le reclama a Michael dos millones de dólares. 

Michael se reencuentra con su hermano Fredo en la isla cubana. Fredo (el hermano traidor interpretado por el fenómeno John Cazale) se ha encargado de traer los dos millones de dólares a la isla. Michael, aun no sabe que Fredo es el traidor de la familia, pero no tardará en descubrirlo.  Se sientan en la terraza de un bar para tomar un vaso de soda (Michael) y un banana daiquiri (Fredo) y compartir intimidades. La secuencia del diálogo entre ambos está filmada en plano/contraplano. Fredo le cuenta que lo odiaba y Michael le desvela sus planes: asesinar a Roth. "Roth no verá el nuevo año", le dice Michael a su hermano Fredo. 

A continuación asistimos a una secuencia de alto voltaje, también filmada en planos/contraplanos, en la que vemos a Roth y Michael hablando con la mirada. La tensión se dispara. "Voy a echar un sueñecito, cuando despierte, si el dinero está en la mesa, sabré que tengo un socio, si no, sabré que no lo tengo", le dice retador Roth a Michael.

Michael y Fredo celebran el nuevo año con una fiesta que incluye un espectáculo de baile sensual. Fredo baja la guardia y acaba revelando su amistad con Ola. La mirada de Michael lo dice todo al descubrir que su hermano Fredo lo ha traicionado. Johnny Ola será asesinado inmediatamente por el matón guardaespaldas de Michael, cuando Ola acude al balcón alertado por algo extraño. Este mismo matón, que da miedo, será el encargado de asesinar a Roth, el cual está postrado en la cama de un hospital en Cuba, como lo estaba Vito (Marlon Brando) en El padrino. Eintento de asesinato fracasa.  

El beso de la muerte

Es extraordinario el beso de la muerte (il bacio della morte) que le da Michael a Fredo mientras celebran el nuevo año: “sé que fuiste tú Fredo, me rompiste el corazón…me destrozaste el corazón”, le dice con ira. Se monta una revuelta en la calle. "Viva Fidel", grita la muchedumbre. Fredo huye despavorido. No escucha la llamada de su hermano Michael. El desconcierto es total.   

Michael regresa a casa. Conversación privada entre Michael y Tom Hagen acerca de Fredo. Filmada en planos/contraplanos. "Está asustado... Roth lo engañó", le dice Michael a Tom Hagen, el cual le cuenta que Kay tuvo un aborto y perdió a un bebé. 

"¿Era un varón?", pregunta Michael desaforado, salido de sí mismo. "Es que no lo sé", responde el dubitativo Hagen -siempre le toca a él dar terribles noticias, como lo hiciera con la muerte de Santino-, mientras vemos a Michael fumando pensativo. Esta secuencia se encadena con la siguiente, donde vemos a Vito Corleone (De Niro) observando expectante, triste, a su bebé Fredo, aquejado de neumonía, el cual es tratado con un remedio casero. Se produce un flashback, aunque presente y el pasado parecieran tocarse a través del sufrimiento que sienten los padres por sus hijos. 

Don Fanucci, un personaje espantoso

Reaparece en escena don Fanucci, que se sube al auto que conduce Vito por el barrio italiano de Nueva York. Fanucci intenta por todos los medios amedrentarlo, reclamarle dinero, pero no lo consigue. Vito se muestra sereno, con gran manejo de la situación. Me fascina esta breve secuencia, al igual que la siguiente, donde vemos a Vito reunido con sus dos amigos mientras estos comen pasta. Vito se muestra seguro de sí mismo, dispuesto a hablar con Fanucci para que los deje en paz. Después de una charla con ellos, Vito logra convencerlos de que él se ocupará de todo.  Los amigos le dicen a Vito que no podrá ir contra la Mano Negra, pero él los convence con sus dotes verbales. Piensa pagarle a Fanucci, pero una cantidad razonable de dinero. "Yo le haré entrar en razón... Dejadme hablar con él... Encima os hago un favor", les dice Vito a sus colegas. "Le haré una oferta que no podrá rechazar", le asegura Vito a su amigo Clemenza. 

Don Fanucci espera, en una oscura cafetería del barrio, a Vito para que le entregue su tajada. La conversación entre ambos -filmada en plano/contraplano, no tiene desperdicio. "No he tenido trabajo. Deme un poco más de tiempo". "Tienes cojones... Cómo no había oído hablar antes de ti... Tienes muchas agallas... Te encontraré un trabajo bien pagado", le dice Fanucci a Vito, mientras el mafioso sorbe el café como un bruto, que lo es. Fanucci se despide de Vito tocándole el rostro. Acaba de sentenciar su muerte. A Vito parece no haberle gustado nada ese gesto paternalista del mafioso, que se pasea de un modo harto chulesco por el barrio en fiesta. Lo que sigue es realmente antológico. Creo que es una de las secuencias que más me gustan. La procesión, lo digo de un modo literal, continúa. Y Vito, como un aguilucho, sobrevuela la ciudad. Es un decir. Desde los tejados y chimeneas humeantes otea a su presa, que viste traje blanco y sombrero de igual color, entre la muchedumbre. Una secuencia filmada mediante travellings. Fanucci se muestra devoto religioso. A la subida de escaleras por parte de Fanucci se contrapone la bajada de las mismas por parte de Vito, así como su acción de aflojar la bombilla del rellano. A esto se añade el plano del Cristo lleno de dólares. Los planos de la celebración eucarística se alternan con los planos de Fanucci subiendo. Una subida que parece interminable. la imagen de Vito, con su pistola envuelta en una toalla, causa pavor. La bombilla, parpadeante ante el toqueteo de Fanucci, parece anunciar el final. Don Fanucci incluso le sonríe a Vito cuando lo ve. Pero Vito no duda en dispararle a bocajarro, en el pecho y luego en la cara. Incluso, cuando ya está abatido, le introduce la pistola en la boca y aprieta el gatillo una tercera vez. Luego le coge la cartera y empuja su cuerpo de una patada. Este asesinato ocurre mientras asistimos a la fiesta del exterior (una constante de montaje en esta película, porque también vemos la toalla incendiada en paralelo con los petardos de la fiesta). El montaje en paralelo con la liturgia es algo habitual porque Coppola nos cuenta dos historias, cada una con un protagonista distinto, separadas por más de medio siglo. 

Coppola nos traslada desde una época a otra, con suaves transiciones a través de encadenados y fundidos poéticos, confiando en la perspicacia de los espectadores. Hacia el final de la película tenemos la sensación de que ambos tiempos, pasado y presente, coexisten. 

La secuencia del asesinato de don Fanucci concluye con Vito deshaciéndose del arma, cuyos trozos va introduciendo en las chimeneas de las casas.  Y luego camina entre los devotos de la fiesta religiosa (motivo en esta trilogía para cometer un asesinato), ajeno a la fiesta, preocupado sólo por su familia, que lo espera en las escaleras de su edificio. "Michael, tu padre te quiere mucho", le dice Vito a su hijo, al que vemos en su regazo. Suena la música-añoranza de Nino Rota. Funde a negro. 

Se abre el plano con un auto desplazándose sobre la nieve. Y vemos a Michael circunspecto. Se produce otro salto temporal. Michael ha regresado a casa después de lo acontecido en Cuba. Se nota la frialdad, también del hogar, con una mujer, Kay, ausente, que está tejiendo. 

Hyman Roth, que logró sobrevivir al intento de asesinato por parte del matón de Michael, somete a Michael a una comisión de investigación del senado. Vemos a Michael caminando sobre la nieve abatido.  

En la siguiente secuencia Michael mantiene un bello diálogo con su madre acerca de su mujer Kay. Se nota que está preocupado por perder a su mujer, a su familia. Esta breve secuencia se encadena -con salto temporal- a otra en la que vemos a Vito comprando naranjas en el barrio, aunque el tendero se las obsequia, signo evidente de que Vito ya es todo un capo. Una vecina, que tiene que abandonar la casa alquilada donde vive porque el dueño no quiere que viva con el perro, le pide el favor a Vito para que el dueño no la eche. "¿Cómo se llama el dueño?", le pregunta Vito a la señora. "Señor Roberto", responde ella.  

Escena cómica, propia de Chaplin o Fellini

Vito intenta convencer al señor Roberto de que deje a la vecina en su casa con el perro. Pero este se niega diciéndole que ya tiene alquilada su casa a otra persona. A través de un travelling seguimos la conversación de los dos personajes, Vito y el señor Roberto, el cual se siente ofendido aunque Vito le ofrece bastante dinero. El dinero lo puede todo, es el significante que fulmina cualquier significado. A partir de ese momento, el señor Roberto -ya se ha enterado de quién es Vito-, se muestra sumiso con el nuevo capo del barrio. Resulta una escena cómica, digna de una película de Chaplin, o bien de Fellini. "Puede quedarse la señora y el perro en su casa", le dice el señor Roberto a Vito. Incluso le baja el alquiler. El señor Roberto, con los nervios a flor de piel, es incapaz de salir del despacho de Vito. 

Nuevo salto temporal. Michael está sentado en el banco de acusados. Su mujer Kay está detrás de él. También lo acompaña su abogado Hagen. La comisión del senado lo interroga. El senador defiende a los italoamericanos. Le debe una a Michael, que niega cualquier acusación, al tiempo que reta a la comisión a presentar testigos o evidencias, después de leer una carta en la que miente como un bellaco. "No he querido acogerme a la quinta enmienda", dice él. 

"Pentangeli vive", le aclara el abogado Hagen a Michael. Pentangeli parece dispuesto a testificar contra Michael, con lo cual estaría perdido. 

Michael está dispuesto a hablar con Fredo con el fin de que pueda echarle un cable. Fredo se disculpa ante Michael, diciendo que no sabía que le habían tendido una emboscada. Esta secuencia, con el muelle nevado al fondo, es formidable, con un Fredo explosivo. El diálogo entre ellos es magistral. Michael reniega de Fredo, al que no quiere ver nunca más. 


La declaración de Pentangeli ante el jurado resulta sorprendente. Se produce un giro inesperado, que nadie se espera, con lo cual Michael sale airoso. Y el hermano de Pentangeli, para fortuna de Michael, tampoco declara nada. 

Kay también sorprende a Michael diciéndole que se va con los niños de la casa. "No pienso volver a Nevada... Eres demasiado listo para dejarte vencer por nadie", le dice a su marido. "¿Cuál es la verdad de la historia de Pentangeli?", pregunta Kay a Michael. 

Escena de un matrimonio roto

Comienzan una discusión verbal. A Michael se le salen los ojos de las órbitas. Kay está atacada, herida. No soporta más absurdo, más crímenes. "No siento ningún amor por ti", le dice. A lo que Michael parece hacer oídos sordos: "Esperabas de mí que te dejaría ir en paz... Con el tiempo cambiarás de idea... Sé que me culpas de la pérdida del niño... Cambiaré... Tendremos otro hijo".  

"Michael, sigues ciego, fue un aborto provocado... igual que nuestro matrimonio... No quería otro hijo tuyo... ahora se ha terminado", cuando le dice esto, Michael monta en cólera y la agrade físicamente. Un momento escalofriante.  

Vuelta al pasado (Sicilia)

Se produce un corte al pasado. Vito (De Niro, Óscar al mejor actor de reparto) visita Sicilia para vengarse del viejo don Ciccio, para vengar el asesinato de su madre. "¿Cómo te llamas?", le pregunta don Ciccio a Vito. "Vito Corleone", le responde. Entonces, se sonríe el viejo matarife. Es un momento potente cuando Vito le raja la barriga de abajo a arriba a don Ciccio. 

Nuevo salto temporal. Vemos muerta a la madre de los Corleone, la mujer de Vito. Fredo la está llorando. Connie se acerca a Fredo y lo abraza. Fredo habla con Tom Hagen y éste le dice que su hermano Michael no quiere verlo. Pero Connie intercede por ellos. Michael se muestra frío y rencoroso. Le pide que perdone a Fredo. Entonces, Michael se acerca a Fredo. Resulta conmovedor cuando Fredo abraza desesperado a Michael, creyendo ingenuamente que su hermano Michael lo ha perdonado. Pero la mirada asesina de Michael lo delata. No siente empatía por nadie. Incluso pone en ridículo a su abogado Hagen en la siguiente escena. "Nada es imposible... Se puede matar a cualquiera", le dice. "No siento la necesidad de eliminar a todos... A mis enemigos sí, solo a ellos... Si te sientes con fuerzas para ayudarme, dímelo, de lo contrario, coge a tu mujer, a tu familia, a tu amante y establécete en Las Vegas", agrega con mala baba Michael. "¿Por qué me ofendes, Michael, he sido siempre leal contigo?", le responde Hagen. 

En la siguiente escena vemos en una barca en el lago a Fredo con Anthony, el hijo de Michael, a punto de ir a pescar. Se porta como un padre con su hijo. Esta breve escena se corta de un modo abrupto. Y nos vamos a la conversación que mantienen Tom Hagen y Pentangeli en la base militar, donde permanece Pentangeli. Filmada en un solo plano secuencia, también empleando un travelling de seguimiento. "La familia Corleone era como el Imperio romano", le dice Pentangeli. "Sí, lo fue...", aclara Hagen. 


Aparece Connie en la siguiente escena para anunciarle a Kay que tiene que marcharse de la casa de Michael. Vemos a Kay con sus hijos.  Se demora en despedirse y llega Michael, que la echa de la casa sin mediar ni una palabra con ella. La mirada de Michael está encendida de ira. Le da un portazo en las narices. Sobrecogedor. 

Se retoma en cierto sentido la secuencia de Fredo con Anthony, pues desea llevárselo a pescar al lago, que se halla al lado de la propiedad de Corleone, pero Connie lo llama porque le dice a Fredo que el niño tiene que viajar con su papá a Reno. Fredo esta sentenciado. La música de Nino Rota nos anuncia la muerte de Fredo. Es una secuencia con un gran poder narrativo y simbólico. Vemos un plano medio de Fredo a contraluz. Y luego un plano fijo de Michael mirando por la ventana. 

El viejo Roth le dice a los medios que le hubiera gustado vivir sus últimos días en Israel como judío, también como un inversionista retirado que vive de su pensión. Pero le han denegado la entrada en ese país. Y mientras concede la entrevista a los medios, alguien le dispara a bocajarro. También aparece asesinado en su bañera el lenguaraz Pentangeli, lo mismo que le ocurre a Fredo con un disparo -que escuchamos fuera de campo-, mientras está rezando una oración en una barca en medio del lago. 

Otro salto temporal. Con los hermanos de la familia Corleone reunidos, celebrando el cumpleaños del padre, al que no vemos. Asistimos asimismo a un enfrentamiento entre Santino y Michael. 

 Michael se queda solo, fumando, pensativo, mientras los demás le cantan el cumpleaños al padre -en fuera de campo- porque sólo los escuchamos. 

Se produce otro salto temporal que nos devuelve un primerísimo plano de Michael en la actualidad, reflexivo, solo. Comienzo y final se tocan, son similares. Con una estructura circular. 

Suena la música de Rota con la fuerza de la nostalgia mientras se suceden los títulos de crédito finales.