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martes, 9 de enero de 2018

La fragua literaria leonesa: Ana Isabel Conejo (Ana Alonso)

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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Ana Isabel Conejo: "La escritura es una necesidad, un instrumento de comprensión pero también de reinvención de la realidad"

Manuel Cuenya | 09/01/2018 - 10:32h.

La poeta y narradora Ana Isabel Conejo (Ana Alonso), autora de 'Zapatos de cristal', entre otros, espera que la editorial Hiperión pronto le publique un libro de poesía titulado 'Concierto para violín y cuerpo roto'. También es posible que publique otro libro de poemas en una editorial leonesa. Además, sigue con su producción literaria para una población infantil y juvenil.

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Ana Isabel Conejo
Tu silencio es tan rojo como el antro de sangre en el que 
habitas.

Vives dentro de mí un existir callado

que se anuncia tan solo a través de la danza
de tus brazos y piernas diminutos
contra mi vientre, que es
tu límite.
Tanteas.
Exploras ciego dentro de mi cuerpo
un universo.
Luego verás que no es tan diferente
existir en la luz: la misma búsqueda
de la piel y la sangre
contra algún muro blando e invisible,
y la misma sospecha
de que el silencio oculta
un latido gigante
de pájaros y océanos.
(Ana Isabel Conejo, 'Tu silencio', poema incluido en 'Zapatos de cristal') 

Premiada recientemente con el galardón Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española (México), Ana Isabel Conejo es una poeta y narradora leonesa, aunque haya nacido en Tarrasa (Barcelona), porque León es la ciudad en la que viviera su infancia, adolescencia y también la primera juventud. Incluso estudió la carrera de Ciencias Biológicas en la Universidad de León.
En cualquier caso, sigue muy vinculada a esta ciudad a través de su familia y amistades, según ella. "Nunca me he desvinculado de la ciudad. Desde el afecto, la veo como una ciudad encantadora donde la gente, en general, sabe disfrutar de la vida. Me siento leonesa, por supuesto... Aquí es donde elegí vivir el penoso proceso de mi enfermedad el pasado año 2017", reconoce con transparencia Ana Isabel, que también firma sus libros de narrativa bajo el nombre de Ana Alonso.
Precisamente, su poemario premiado en México, cuyo título es 'Todo lo abierto', es un libro muy estructurado, en su opinión, en cuyos poemas se aborda desde distintos aspectos el problema de la identidad femenina, después de una vivencia que fue para ella muy dura: "un cáncer de mama, una mastectomía y la decisión de no practicarme una cirugía de reconstrucción", apostilla con valentía la autora de 'Rostros', un volumen sobre las estrellas de cine del Hollywood clásico.
Cuenta que en los poemas de este libro entabla un diálogo abierto sobre la visión de la mujer en la historia del arte, en tanto que objeto de la mirada del artista -hay poemas sobre Giacometti, Picasso –aclara–, De Kooning, Matisse, Millais, Blake-, y también en tanto que sujeto productor de arte (poemas donde aparecen Louise Bourgeois, Lorna Simpson, Sheela Gowda, entre otros).
Aparte de este prestigioso premio Manuel Acuña, Ana Isabel (Ana) ha recibido otros importantes galardones como el Hiperión, un accésit del Adonáis, el Antonio Machado, el Ojo Crítico de poesía o bien el Anaya y El Barco de Vapor.
Todos estos premios le han supuesto, a su juicio, la posibilidad de publicar en editoriales de renombre, así como de llegar a más público, "y siempre desde la independencia, sin tener que adscribirme a ninguna camarilla literaria ni suscribir planteamientos estéticos que me son ajenos", aclara Ana Isabel, que comenzó a escribir de un modo creativo con nueve años, siendo una niña.
Recuerda que empezó a escribir en los espacios en blanco de una antología para niños de Federico García Lorca. Y, desde entonces, no ha parado de escribir, tanto es así que en la actualidad se dedica en cuerpo y alma a la escritura, porque para ella la escritura es una forma de existencia, "una necesidad, un instrumento de comprensión pero también de reinvención de la realidad. Supongo que a los demás la escritura les sirve para lo mismo que a mí: para construir significados en un mundo donde nada tiene sentido de antemano".
"No hay lectura tan intensa y enriquecedora como la que se hace cuando se traduce. Es muy gratificante"
En el ámbito poético reconoce sobre todo la influencia que en su escritura han ejercido Rilke y Saint-John Perse. En cuanto a la narrativa, su autor preferido es Henry James, a quien ha tenido la ocasión de traducir del inglés al español. No en vano, otra de sus facetas es la de traductora. En este sentido, destaca que la  traducción de los clásicos supone para ella una oportunidad para leerlos en profundidad. "No hay lectura tan intensa y enriquecedora como la que se hace cuando se traduce. Es muy gratificante", precisa Ana Isabel, que también se siente deudora de la narrativa de Tolstoi, Dostoievski, Bernhard, Borges, Shakespeare, Racine, Cervantes, "todo el teatro clásico español", matiza esta creadora, que en tiempos ejerciera como profesora en varios institutos. Y que tuvo la ocasión de vivir y formarse en Escocia y Francia. Algo realmente enriquecedor, tanto desde un punto de vista personal como profesional.

lunes, 8 de enero de 2018

La fragua literaria leonesa: Rafael Saravia

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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Rafael Saravia: "Hay algo especial en nuestra provincia que hace que la literatura sea un foco de interés"

Manuel Cuenya | 28/12/2017 - 11:35h.

El poeta, editor y gestor cultural Rafael Saravia, autor de 'El abrazo contrario', entre otros, está ahora con algún proyecto para Leteo, algún otro que se desarrollará en México, y un libro manufactura de Gabriel Viñals para la edición artesana de 'Ejemplar Único'.

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"Todos los días eran invierno./ Eran calor forzado y lanas imborrables,/ Todas las tardes eran el peso que justifica la vida./ Las campanas nacían discretas,/ su ego se repartía en el silencio blanco./ El hielo aterido de sí mismo./ Lo triste sembrado con la ternura momentánea de los geranios secos/ y apenas una mujer rompiendo la mansedumbre del gris"
(Rafael Saravia, 'Lo habitable', 'El abrazo contrario')
Aunque lo nacieran en Málaga, donde vive su familia en la actualidad, Rafael Saravia (Rafa) ha crecido en León, primero en la montaña leonesa, en concreto en Sotillos de Sabero, donde cursara primero de EGB. Y luego, a partir de los ocho años, en la ciudad de León. Hace unos meses se ha mudado a un pueblo cercano, Pobladura del Bernesga –aclara él–, donde está construyendo hogar.
Por tanto, el autor de 'Carta blanca' (Calambur, 2013) es leonés, pues uno no es de donde nace sino del lugar en que pace, según el refranero popular.
En todo caso, reconoce que no es afín a los límites y fronteras, esto es, que se siente ciudadano del mundo, comprometido con la sociedad, con la relidad de su tiempo, habida cuenta de que "las fronteras y los encasillamientos territoriales nunca me han convencido".
Hubo un momento en que pudo haberse ido a trabajar a Madrid, pero prefirió quedarse en León, porque le encanta esta ciudad, esta provincia, "un entorno cómodo", que le ofrece "todo lo que necesita de buenas maneras", porque allá donde va –precisa– León sale con orgullo de su boca.
Y es en León donde se ha fraguado como poeta, como fotógrafo, como editor. Como artista, en definitiva. Y por supuesto como un magnífico gestor cultural al frente del Club y Ediciones Leteo, que, además, ha entregado premios a autores de prestigio internacional como Ledo Ivo, Paul Auster, Houellebecq, Arrabal, Juan Gelman, entre otros.
"Gracias a esta faceta de editor/gestor, que sigo ejerciendo aunque de manera más moderada, he conocido a infinidad de autores y voces que generan belleza y pensamiento. Mi manera de entender la vida, el mundo y por tanto el arte que representa lo que hay y lo que puede haber, se ha forjado gracias a mis experiencias con todos estos autores con los que he compartido mesa... Me ha hecho feliz y construido como soy... Para mí Leteo ha sido imprescindible y una de las actividades más importantes en cuanto a formación vital se refiere", rememora con emoción Rafa, consciente de que las Jornadas Leteo (Premio incluido) han llegado a su fin, al menos temporalmente, a resultas, entre otras cosas, de la precariedad económica, pese a su relevancia internacional.
"Yo animo mucho a los nuevos creadores que hay en nuestra ciudad para que se organicen y proyecten nuevas maneras de hacer, entender y gestionar el panorama literario tan rico que tenemos".
Aparte de lo económico, se suma, en su opinión, el cansancio acumulado así como la falta de renovación en el plantel organizativo de Leteo.
"Si bien son muchas las personas implicadas cada año en las Jornadas Leteo, la organización y gestión llevaban recayendo en mí desde hace varios años", se lamenta Rafa, que no descarta que en un futuro surja una nueva oportunidad, pero cree que este primer ciclo, "que ha durado 17 años", ha llegado a su fin, pero "con dignidad, altura de miras y responsabilidad con la creación".
Optimista, está convencido de que las nuevas generaciones lograrán mover nuevas propuestas. "Yo animo mucho a los nuevos creadores que hay en nuestra ciudad para que se organicen y proyecten nuevas maneras de hacer, entender y gestionar el panorama literario tan rico que tenemos".
En este sentido, cree que León es uno de los focos más importantes, en cuanto a literatura se refiere, de todo nuestro país.
"Tenemos Premios Nacionales, Académicos, Cervantes, escritores que publican en las mejores editoriales del país y que son valorados por otras ciudades y países y sin embargo aquí cuesta trabajo que puedan desrrollar actividades con la dignidad que merecen", apostilla el creador de 'Llorar lo alegre', que recientemente publicaba una columna de opinión en 'Diario de León' mostrando la gran desolación que sufre esta literatura en nuestra provincia y comunidad por parte de las instituciones.
"Me apena el ninguneo institucional... Y me alegra la vivacidad, la intensidad y el buen hacer que generan desde los más jóvenes hasta nuestros maestros más veteranos... Hay algo especial en nuestra provincia que hace que la literatura sea un foco de interés para el resto del mundo, se generan autores de un nivel excelente que mantenemos por generaciones".
En esta línea, reivindica a poetas consagrados, como el maestro Antonio Gamoneda, quien además ha prologado (con un frontispicio) su reciente poemario 'El abrazo contrario' (Bartleby Editores, 2017), una obra que le está dando, a su juicio, maravillosas sorpresas, "un trabajo reposado y reflexionado y el hecho de que lo acompañen unas palabras de Antonio lo hacen más emocional. Ya tengo invitaciones para presentarlo en Granada, Jerez de la Frontera, Valencia, Barcelona... además de las ciudades por las que ya ha girado. Estoy disfrutando de lo que me descubre su relectura y la lectura de algunos lectores que me hacen llegar sus impresiones".
'El abrazo contrario', nos advierte Saravia, es ese abrazo que no une, que desune. Un abrazo de no amor y sí egoísmo –escribe Óscar M. Prieto en 'La Nueva Crónica (25/ 10/2017)–. "Todo lo que representa la ausencia de fraternidad entre iguales. Y su libro, poemario, por tanto, es una denuncia y un anhelo de lo contrario".
Una brizna cualquiera.
Corre el año treinta y uno y los enseres se vuelven modernidad.
Sin la corporeidad de los levantados no confiaríamos en el calor,
en la prótesis, en la mancha de carbón,
lo que supone en nuestros pantalones la libertad de campana.
Corre el año ochenta y siete y las Páginas de fuego se reivindican,
se apresuran entonces los caciques a cultivar futuro
y la copa de angustia ya sólo necesita de veinte años en barrica de madroño.
Los cormoranes naufragan en el cemento que alicata costas y robledales,
nos untan de sal los labios y lo llaman esperanza.
Fijan el sabor de la desolación tres puntos por encima de la cayena.
Apelan los indeseables al voto transgénico,
queriendo hacernos ver las bondades de los tomates olor cian.
Se tacha en el calendario el quince de mayo del dos mil trece.
Pintan bastos en los mercados internacionales.
La revolución se regala con cada ramillete de franqueza
y el desierto es una inmobiliaria en época de saldos.
Los herederos del juego quieren vender piolets
a los lectores del Manifiesto por un arte revolucionario independiente
y la nieve ya no limpia los fracasos cosidos al pulóver de los embargados.
Una brizna cualquiera.
Pasan las horas cosidas a una adormidera.
En la esquina de la Calle Antonio Gamoneda,
un vendedor de lotería pronostica el cambio:
Le niega la suerte al portavoz del ministerio.
Ese día, los niños de San Ildefonso
confunden las partituras con las de La Internacional.
(Rafael Saravia, 'Altazor y la subida de (la) luz, 'Carta blanca')

(Puedes seguir leyendo esta fragua en ileon.com: http://www.ileon.com/cultura/081154/rafael-saravia-hay-algo-especial-en-nuestra-provincia-que-hace-que-la-literatura-sea-un-foco-de-interes)

jueves, 21 de diciembre de 2017

Entrevista por Marta Muñiz Rueda

Agradezco, amiga Marta, la entrevista que me has hecho. Ojalá el proyecto en que estás ahora, como Corresponsal en Europa de “Visítame Magazine”. Sección España, tenga larga vida. Mis felicitaciones a tu labor. Y mi enhorabuena también a su promotora Hilda Serrano Lemes desde Nueva York.

Comenzamos con una entrevista al escritor berciano Manuel Cuenya, que recientemente ha publicado su último libro: “Mapas afectivos”, en el que describe cómo debería ser o cómo siente él la temperatura afectiva y emocional de cada lugar que visita. Viajero intrépido e incansable, recorre desde lo humano, lo vital y lo literario diferentes rincones del mundo hasta volver a casa. Siempre vuelve a casa, a su hogar, a su Bierzo natal, matria y patria mágica donde encuentra el fuego. Muchos ya le conocen, y quienes no hayan oído hablar de él, tendrán la suerte inmensa de descubrirlo (Marta Muñiz)


 




Con Marta Muñiz
Entre fuentes y montañas, en el útero de esa región mágica y subyugante que es El Bierzo, nació el escritor Manuel Cuenya, en el bendito pueblo de Noceda, a los pies de la Sierra de Gistredo. Este viajero infatigable se ha dedicado y se dedica en cuerpo y alma a la enseñanza y la literatura. Ha sido profesor en Francia y México y actualmente coordina el programa interuniversitario de la Experiencia en el campus de Ponferrada, donde imparte clases de literatura, teatro y escritura creativa en la Universidad de León (España). 
“Tengo la impresión de que la vida es también un viaje sin retorno”
Colabora habitualmente con medios periodísticos como los diarios La Nueva Crónica o ileon.com. A través del Colectivo Cultural La Iguiada edita la revista cultural ‘La Curuja’ y mantiene activo un blog muy interesante: /Cuenya.blogspot.com.es/


Ha entrevistado a numerosos autores y artistas leoneses en su Fragua Literaria y gracias a él su obra se difunde y también sus semblanzas, pero si algo debemos destacar acerca de la trayectoria vital y literaria de Manuel Cuenya es su condición de viajero incansable. Su alma trotamundos parece haber heredado la esencia de Hemingway. 
Manuel es un forjador de palabras, un nómada tras las esencias, como él mismo reconoce. ‘Viaja, vive y cuenta lo vivido y viajado’, es su lema. Heredero de la gran tradición berciana que ennoblece la historia de la literatura de viajes con autores como Ramón Carnicer, Gil y Carrasco, Antonio Pereira o Juan Carlos Mestre —que es un poeta o un juglar que recorre el mundo a su manera— Cuenya nos regala sus impresiones líricas e íntimas de cada lugar que recorre en libros inolvidables como “La fragua de Furil”, “Viajes sin mapa”, “Trasmundo”, “El Bierzo y su gastronomía” o su último libro, sus “Mapas afectivos”, con prólogo de Valentín Carrera y epílogo de Julio Llamazares, editado por La Nueva Crónica. Un recorrido por diversos países y continentes, por sus pueblos y sus ciudades, desde Canadá a Estambul, desde Galicia a Marruecos, pasando por Oporto, Salamanca, Urueña y ese viaje nostálgico y mediterráneo en el que evoca su juventud de Atenas a Budapest. ‘Háblame de tu pueblo y hablarás del universo’, nos dice Manuel. Y es que, como buen viajero, que no turista, Cuenya se mimetiza con los paisajes y paisanajes que va descubriendo y a la vez, los siente suyos, se reconoce en cada rostro, en cada sabor y aroma, se sabe parte de sus raíces ancestrales, porque en el fondo, el ser humano busca los mismos caminos en todas partes. Sobre este último libro, sobre estos ‘Mapas afectivos’ en los que Manuel busca la temperatura afectiva de cada tierra que pisa, dice Julio Llamazares con acierto: “Es literatura pura, literatura viajera y poética, geografía sentimental y fantástica, relato y cuento de profundidad”. 

(Podéis continuar leyendo la entrevista en este enlace: https://www.hildafusion.com/copia-de-de-petalo-y-de-rosa)