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lunes, 15 de julio de 2013
domingo, 7 de julio de 2013
Porto, o sea, Oporto
Oporto desde la torre de Clérigos
Vuelvo a Oporto, creo que por tercera vez, y es que las ciudades, como las personas, por más veces que se visiten, nunca se acaban de conocer del todo, o sí, vaya usted a saber. En todo caso, se requiere de tiempo y de "observância" fina para llegar a medio-entender y medio-conocer una ciudad (y también una persona). Se dice que cada ciudad (y cada persona) tiene un olor o aroma que la caracteriza, incluso la define (se podría hablar de feromonas citadinas?), y Porto tiene naturalmente olor portuario, feromonas marinas. No en vano está situada en un enclave estratégico, excelente, mirando al mar, aunque el Porto Viejo parece consolarse mirando solo a su río, el Douro, que se hace mar en su desembocadura: un punto este que merece la pena visitar, porque aquí se abre una nueva ciudad, en todos los sentidos, se abandona ese Porto de de casas descascarilladas (en cuyas ventanas luce la colada, una estampa pintoresca) y ruas estrechas y en ocasiones semioscuras para dar paso a una ciudad moderna y luminosa, elegante.
La vez pasada, que tuve a bien visitar la ciudad en dulce "compagnia" (disculpad que no encuentre la ene de Espana), me dio un vuelco la cabeza al visitar ese Porto marino, aunque en aquel momento (era otra estacion) no estaba atestado de oriundos y turistas en busca de sol, un sol que por lo demás está atizando durísimo, com temperaturas superiores a los 35 grados.
Puente Luis I
Pero hoy creo que me voy a ir a dormir temprano porque estoy algo "matadín" después de dar votios por Porto. Hasta la próxima.
miércoles, 3 de julio de 2013
La fragua literaria leonesa: Alejandro Gallo
Alejandro Gallo en Aveiro (Portugal)
«La realidad ha superado toda metáfora sobre el futuro»
Autor
de Morir bajo dos banderas, cree que es el momento de escribir una
réplica a 1984 de Orwell, a Fahrenheit 451 de Bradbury y a Un mundo feliz de Huxley
Licenciado en Filosofía, Ciencias Políticas y Ciencias de la Educación, Alejandro M. Gallo, que en la actualidad ejerce como Comisario-Jefe de la Policía Local de Gijón, es un ensayista y narrador astorgano especializado en la Memoria Histórica y en la novela negra, que cuenta con la publicación de varios libros sobre estas temáticas, como se refleja en su última obra, Morir bajo dos banderas (Rey Lear, 2012), acaso su libro más ambicioso, “una novela sobre nuestra Memoria Histórica, pero escrita a ritmo de novela negra”, según su autor, que se confiesa seducido por la Memoria Histórica “porque la época de la dictadura franquista ocultó la voz de los vencidos: la de la intelectualidad que tuvo que buscar asilo político principalmente en Latinoamérica; la de los que se exiliaron en Europa o la URSS y vivieron una Guerra Mundial unidos a las fuerzas de los Aliados o terminaron en campos de exterminio nazis; los que se quedaron en el interior de España como resistentes en el maquis o como simple ciudadano que sufrió la represión…”.
http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/la-realidad-ha-superado-toda-metafora-sobre-futuro-_808379.html
«El mundo no se puede resumir en una frase»
http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/el-mundo-no-se-puede-resumir-en-una-frase-_808378.html
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