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miércoles, 15 de junio de 2016

Un bohemio en apuros


Después de un curso trabajando, por fin mañana representaremos nuestra obra teatral en Ponferrada, lo cual me ilusiona, porque siempre es una satisfacción ver subirse al escenario a gente para encarnar a unos personajes, en este caso algo extravagantes, grotescos, como salidos de un esperpento valleinclanesco, qué grande Valle, personajes que a uno le entusiasman, en definitiva, porque lo que siempre da juego, eso creo, son personas al borde, al límite, individuos al margen de las convenciones. No en vano, siento devoción por los desarrapados, los débiles, los sin voz, los llamdos perro flauta, los marginados, los trastornados, los que están fuera del sistema o contrasistema (esa aberración que nos tiene metidos en vereda, sin posibilidad de escapar de sus garras, Orwell acertó de plano en su 1984), acaso porque uno se siente identificado con ellos. 
Ha llegado la hora de la verdad, la hora de enfrentarse ante un público, que será amable, seguro, y no se fijará en los posibles errores que puedan cometer mis alumnos y alumnas. En todo caso, el alumnado de teatro de la Universidad de la Experiencia ha puesto, como siempre, la carne en el asador, se han dejado la piel. Y harán lo posible porque todo marche viento en popa y a toda vela. Ya lo están haciendo en los ensayos previos, como el que tuvimos hoy mismo.
Mañana jueves, 16 de junio, será la representación, a las ocho de la tarde, en la casa de la cultura de la capital del Bierzo, en tiempos ciudad pimentera, como queda constancia a través del monumento a las pimenteras, que está ubicado al lado del edificio que alberga la casa de la cultura, biblioteca municipal incluida. 
Este curso decidí, de motu proprio, reescribir y adaptar una obra de Mihura, en este caso la conocida Tres sombreros de copa, que al final reconvertí en Un bohemio en apuros. Teatro absurdo, surrealista, me atravería a decir, que tanto me gusta, quizá porque uno es y se siente surrealista, surrealista y buñuelesco y daliniano. Qué grandes, Dalí, Buñuel, el propio Miguel Mihura, al que ya adaptara en una ocasión (Maribel y su extraña familia, reconvertida en Pilarín y sus seres queridos).  
Y ahora esta comedia de enredo, que espero cautive a los asistentes, al menos que les haga pasar un rato divertido, entretenido, que tanto agradecemos en tiempos convulsos, de crisis, no sólo económica sino espiritual.

Un bohemio en apuros cuenta la historia de un tipito, Nisio, que se ve envuelto en un fenomenal enredo, casi sin quererlo ni beberlo, justo unas horas antes de que tenga lugar su boda. Una despedida de soltero un tanto absurda. O no tanto, a decir verdad, como hoy mismo me contaba María en el magazine de la 8 Bierzo (la tele de Ponferrada). 

Nisio, con cara de flipado, asiste a los tejemanejes que se producen en la casa rural donde se aloja antes de desposarse con su novia Margarita. 

Desde la dueña de la casa rural, donde se hospeda Nisio el bohemio esa última noche de soltero, hasta el resto de la clientela de esa casa están como chotas. 

Una casa rural que podría estar ubicada en la comarca del Bierzo, con sus molinos de viento y chimeneas con humo asomando en el horizonte  (cabe reseñar que ni siquiera el Bierzo bucólico se salva de la contaminación y esos armatostes que se han empeñado los cazasubvenciones en endilgarnos en nuestros sacrosantos montes). 

Toda la acción transcurre en esta casa/hotel rural, durante una noche loca, llena de música, baile, alegría y posturitas varias. 

Doña Charito, la dueña de la casa rural, es una mujer un tanto grotesca, que le canta nanas a sus huéspedes del alma y los arrulla con los sonidos de su trompeta para que concilien el sueño como bebecitos

El resto de personajes son igualmente excéntricos, como Madame Naraya, la artista-mujer barbuda que intenta seducir a Nisio. O bien las chicas desenfadadas (Sagra, Fanny y la francesa Lalita) que acompañan a Málu, el jefe de una orquesta, que es además un gigoló, para darle vuelo juerguista a la casa rural. 

En este reparto surreal también hacen su aparición los padres de Margarita (Cristiano y Domitila, unos católicos apostólicos con espíritu rancio), la prometida de Nisio, al que no le gusta madrugar, y a quien, por lo demás, le entusiasmaría viajar muy lejos, a Nueva York o Buenos Aires, sobre todo cuando conoce a Guiana en la casa rural, porque esta chica, joven y guapetona, lo embelesa, haciéndole dudar del amor que le tiene a su novia Margarita (una viejales espantosa), con quien, en principio, debería casarse en cuanto “rompa el día”, nomás amanezca.
Pues hasta que amanezca (y tal vez luzca el sol), asistiremos a todo un monumental enredo. Amanece, que no es poco. 

 http://www.bembibredigital.com/mas-noticias/9699-un-bohemio-en-apuros-la-adaptacion-de-manuel-cuenya-en-la-casa-de-la-cultura-de-ponferrada

http://www.diariodeleon.es/noticias/bierzo/comedia-enredo-basada-mihura_1076999.html 

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