Páginas vistas en total

martes, 3 de febrero de 2015

La fragua literaria leonesa: Alfonso García


Cultura cultura
0 votos
 Disminuir fuente / Aumentar fuente
La Fragua Literatia Leonesa

Alfonso García: "Nunca se puede olvidar que somos lo que hemos sido"

Manuel Cuenya | 03/02/2015

El escritor y periodista Alfonso García, autor de 'Tres cuentos leoneses en La Habana', sigue escribiendo con intensidad, y confiesa tener varios frentes abiertos. Como la recuperación de algunos personajes poco o nada conocidos, la reunión de varios asuntos dispersos para su publicación conjunta, o la escritura de dos novelas infantiles, muy avanzadas.

Imprimir
Enviar por correo
Comparte: Facebook Twitter Google + Menéame 
Votar noticia Vota
Alfonso García. Foto: Manuel Cuenya.
Conozco a Alfonso García desde hace años. Recuerdo que nos vimos por primera vez en un Festival del Botillo de Bembibre, a finales de los años noventa, porque él había sido el ganador de este certamen literario con un relato titulado 'Fundación mítica de Bembibre', que aparece recogido, junto a otros relatos ganadores, en un libro editado el pasado año 2014 por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de la capital del Bierzo Alto. Y, a partir de ese momento, hemos estado en contacto, siempre por asuntos culturales, y hemos coincidido en varios eventos.
Alfonso, además, es una persona bien conocida en el mundo de las letras leonesas porque ha dedicado una buena parte de su vida a 'El Filandón', que es sin duda uno de los grandes suplementos culturales de nuestro país, avalado con el Premio Nacional de Fomento a la Lectura. Un gran esfuerzo y a la vez una enorme satisfacción tanto para su coordinador como para quienes amamos la literatura, la cultura. Una excelente manera de "difundir la literatura, generar amor por la lectura, provocar permanentemente la curiosidad. No otra cosa puede ser, a mi juicio, la cultura en general. Sin poner nunca fronteras, sino buscando el equilibrio entre la más cercana y la universal", según el autor de 'Leyendas de León', quien siempre ha pensado que la cultura es como un gran río que se nutre de múltiples afluentes. Y que las leyendas explican con frecuencia la realidad o aspectos de la misma. Al margen de algunas clásicas, Alfonso ha buscado y encontrado otras nuevas, habida cuenta de que las leyendas están permanentemente gestándose, haciéndose, "pues no en vano representan uno de los aspectos más notables de la tradición oral, de lo popular, del sentir de las gentes". En estos momentos, está preparando otras leyendas no conocidas para una nueva edición.
"El equipo de 'El Filandón' organizó algunos congresos sobre literatura en León y se responsabilizó de la 'Biblioteca leonesa de escritores', que llevó más de medio millón de libros a los hogares leoneses. Es un poco el símbolo de lo que pretendíamos"
Recuerda con afecto el hecho de contar, en 'El Filandón', con un extraordinario grupo de amigos animados por la misma idea básica que los mantenía siempre en la tensión de la cercanía de los hechos, de las publicaciones, de los nuevos movimientos y voces, "aunque después cada cual trabajaba una parcela con más intensidad. El equipo organizó, en esta línea, algunos congresos sobre literatura en León y se responsabilizó de la 'Biblioteca leonesa de escritores', que llevó más de medio millón de libros a los hogares leoneses. Es un poco el símbolo de lo que pretendíamos", explica este crítico literario aparte de buen conocedor de la literatura leonesa, de la literatura en general, que tanto ha indagado y escrito sobre la provincia de León, contribuyendo de un modo extraordinario a dar a conocer a varios escritores y escritoras. En este sentido, Alfonso está convencido de que la literatura leonesa es muy rica y diversa. Hay, según él, dos razones de fondo que sustentan la vitalidad literaria como fenómeno, como hecho curioso que ocurre en nuestra tierra. "Por una parte, la fuerza de la tradición oral: historias, cuentos, filandones, cánticos y anécdotas crearon una disposición natural a narrar, a contar. La oralidad se nota en no pocos escritores. En segundo lugar, la tradición de las revistas literarias, que han aglutinado grupos amplios y heterogéneos de escritores, muchos de los cuales, por supuesto, no están dentro de estos parámetros. La escritura responde, en general, a razones muy diversas", aclara Alfonso, que destaca no sólo a los 'clásicos' sino a magníficos poetas y narradores de una generación muy joven que conoce bien el camino. "Me parece que el enlace generacional se está produciendo con una calidad más que estimable y con voces muy personales... Si la literatura de la memoria fue un enfoque inequívoco, la pluralidad de enfoques que se está produciendo ahora me parece una garantía de pervivencia del pulso literario leonés. Sin ninguna connotación, por supuesto", reconoce este "curioso", como el mismo se define, que intenta estar en permanente estado de vigilia y que se siente muy satisfecho de haber dedicado parte de su vida a dar a conocer el trabajo de otros. "Si comunicas –en esa acción mutua que se da entre los seres humanos- lo que hayas aprendido, mejor. Cada uno tiene un cometido en la vida. No lo dudo", apostilla este narrador, poeta y profesor cuyo amor profundo por la Literatura le ha llevado al análisis de obras y, "en alguna medida por mímesis, a la creación, sea o no esporádica". Su compromiso personal, en todo caso, siempre ha estado vinculado a la enseñanza y difusión de la literatura como elemento enriquecedor, incluso placentero.
"Me parece que el enlace generacional se está produciendo con una calidad más que estimable y con voces muy personales... Si la literatura de la memoria fue un enfoque inequívoco, la pluralidad de enfoques que se está produciendo ahora me parece una garantía de pervivencia del pulso literario leonés".
La infancia, la memoria y los sueños
Leonés de Santa Lucía de Gordón, Alfonso habla con devoción de su territorio de la infancia y, por tanto, de la memoria, de los recuerdos y los sueños. "Un puente que une el pasado y el presente" porque "nunca se puede olvidar que somos lo que hemos sido". La cultura minera, en su más amplio sentido, los paisajes del territorio y sus personajes han sido determinantes en su vida, sin duda alguna, para este escritor al que le entusiasma viajar y conocer otras culturas, otras maneras de ser y estar en el mundo. El viaje, en su caso, es algo fundamental para vivir y para escribir. "Recalco lo de viajar, que tiene poco que ver con ser turista. Viajar así sorprende, nos permite descubrir hechos, circunstancias y personajes que en algunos casos más parecen de ficción que reales. Las cosmogonías, por ejemplo, de algunos pueblos son verdaderamente fantásticas pero maravillosas. Creo que viajar es, al menos lo es para mí, un verdadero nutriente de la creación". Tanto es así que recientemente acaba de publicar, bajo la editorial Eolas, 'Tres cuentos leoneses en La Habana', fruto de sus viajes a la capital cubana, "una ciudad, además de mágica y luminosa, profundamente literaria". En realidad, sólo hace falta escuchar los cuentos, las ficciones, las historias que se enredan en al aire cálido de sus calles, según Alfonso. "Y como la presencia leonesa tiene allí una larga y a veces curiosa tradición histórica, después de escuchar recreas lo que has oído, recomponiendo datos, hechos y personajes".
Presentado ayer mismo en la Casa de las Culturas de Bembibre, con motivo de los actos culturales programados dentro de esta semana dedicada a la exaltación del botillo, 'Tres cuentos leoneses en La Habana' recoge, en palabras del investigador y profesor Jovino Andina Yanes, tres cuentos de sabor cubano-leonés, aderezados estupendamente por Alfonso García, en los que la historia y la ficción se entreveran en prosa fluida y jugosa que invita a leerlos de una sentada. "Anillo al dedo para la ocasión –agrega Jovino–, porque el segundo de los relatos se titula precisamente 'Botillo navideño en el Caribe'. Algo así como un guiño pícaro en el que aparece un berciano de Bembibre, Felipe Seijas, listo como un gallego, que le metió en el estómago al comandante Cartaya las pasiones de chorizos y longanizas... Andando el relato, la cosa termina con una opípara botillada cubano-leonesa y navideña, regada con vino berciano y bendecida literariamente con versos de Vatemar y de Antonio Pereira".
 (puedes seguir leyendo esta fragua en este enlace):
http://www.ileon.com/cultura/048060/alfonso-garcia-nunca-se-puede-olvidar-que-somos-lo-que-hemos-sido

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada