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jueves, 19 de diciembre de 2013

La luz de tu noche

Os dejo este artículo publicado ayer miércoles 18 en la Nueva Crónica. 

La luz es fuente de vida. Nos ilumina y nos procura calor. Embellece la realidad. Con luz las cosas parecen y son de otro modo, acaso más lírico. Aseguraba el genio Pessoa que "a luz do sol vale mais que os pensamentos/ de todos os filósofos e de todos os poetas". La luz es, sin duda, esencial en la vida pero también en el arte, que en realidad se me antoja otra forma de ser y estar en el mundo, no menos emocionante. A uno le gustaría vivir siempre de claridades, con la luz poética de la sonrisa que nos invita a movernos con ritmo en la salsa de nuestro tiempo. La luz de tu día, animada, protectora, plástica, la luz de tu noche o de mi noche como el título de la obra de José Luis Presa, que acaba de ser galardonada por la Diputación de León en la categoría de mejor Libro de Creación, tanto por sus bellas imágenes como por los textos literarios que las acompañan. Una extraordinaria fusión de fotos y palabras. Algo parecido a lo que vemos en ‘París, Texas’, la obra maestra de Wenders.

        En este premiado libro las imágenes podrían hablar (y hablan) por sí mismas, porque este mago de la luz ilumina nuestro universo y nos invita a realizar un fascinante viaje al fin de la noche, “entre la peña sagrada y el fuego purificador”, a la vez que sentimos la textura aromática de la belleza bajo firmamentos estrellados.
        El autor de ‘La luz de mi noche’  logra retratar, con una mirada original, hecha con el hechizo que procura la luz, una buena parte de nuestro patrimonio natural y cultural, esos espacios y símbolos de la provincia leonesa, que definen y configuran nuestra identidad, nuestro paisaje, que es memoria afectiva, entre ellos, monasterios e iglesias; castillos y palomares; pallozas y bodegas; ríos, lagos, pantanos y montañas, entre otros.
        Desde Las Médulas, pasando por la ribera cereal del Órbigo, hasta las Hoces de Vegacervera, sin olvidarnos de las entrañas de alguna mina, o los emblemáticos xardón de Otero, el arce de Fombasallá o el milenario tejo de San Cristóbal de Valdueza, en el eremítico valle del Oza, Presa nos lleva de la mano, como buen cicerone, enseñándonos la luz de su noche.

        Sus imágenes, como las de Storaro en el cine o bien los cuadros de Vermeer o Hopper, nos ayudan a reflexionar sobre nuestras esencias aproximándonos al encanto de lo cercano y nos acaban mostrando, en definitiva, el espíritu de nuestra tierra. Ojalá que, en tu próximo proyecto, estimado José Luis, también logres reinventar nuestros paisajes y nuestros sueños. 

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