Día triste por el fallecimiento del amigo Rafa, Rafael Giner Sola, al que conocía desde hacía años gracias a mi hermana Cini y mi cuñado Paulino, que eran familiares suyos, porque Rafa era el marido de Sara, prima carnal de mi cuñado. A Rafa siempre lo recordaré, lo recordaremos, por ser una buena persona, que sin duda ha dejado huella emocional en quienes tuvimos el gran placer de conocerlo, de tratarlo, porque Rafa siempre tenía buenas palabras y buenos gestos. Era afable, culto, con sentido del humor.
Era un paisano hospitalario, cercano. Sigo recordando aquel mi viaje a Barcelona hace ya años en compañía de mi hermana y mi cuñado. Daba gusto estar, conversar y pasear con él por la ciudad condal, donde vivía.
Con su saber estar y esa forma suya de ser te hacía sentir muy a gusto. Se le veía disfrutar mucho con lo que hacía, y se notaba que también disfrutaba mucho del Bierzo, de Losada -su pueblo en el Bierzo Alto-, donde solía pasar el verano, salvo en los últimos tiempos, que ya no andaba del todo bien de salud, aunque ahora, que parecía que había superado los obstáculos, va y le arrea un trombo o algo por el estilo y lo deja literalmente fuera de juego.
Qué cabrona se revela y rebela a veces la vida. Y qué tristeza que este verano ya no podamos vernos y echarnos unas risas.
Te extrañaremos, querido amigo Rafa, pero te seguiremos llevando con nosotros, siempre en nuestro corazón, en nuestra alma.

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