Vistas de página en total

miércoles, 19 de septiembre de 2018

La fragua literaria leonesa: Felicitas Rebaque

LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Felicitas Rebaque: "La Literatura me ha dado grandes satisfacciones"

La narradora Felicitas Rebaque, autora de 'El latido del agua', entre otros, está ahora con la promoción de su reciente novela, 'Violeta... mara...mara... maravilla', que presentará este jueves, 20 de septiembre, a las 19:30 horas en la biblioteca Padre Isla de la ciudad de León. 

Manuel Cuenya | 19/09/2018 - 14:10h.
Originaria de Tudela de Duero, donde están concentrados los olores y los colores de su niñez y su adolescencia –durante muchos años disfrutó de todas las vacaciones escolares y fines de semana en la casa familiar de sus abuelos-, la narradora Felicitas Rebaque  llegó a Sena de Luna por casualidad hace  diecisiete años, buscando unos días de soledad y sosiego, en una época en la que necesitaba –asegura ella– dar un  giro nuevo a su vida.
Cuenta que recorrió las comarcas de Babia y Luna y se quedó atrapada en su paisaje, en sus montañas, en sus gentes. "Fue algo curioso porque, de alguna manera, sentí que pertenecía a esos lugares. Fue algo atávico", afirma. De modo que ahora mismo su corazón está ligado a León –el inicio de una nueva etapa– porque en esta tierra decidió desarrollar su faceta como escritora, dando un paso más adelante, haciendo de su pasión por la literatura algo más que un afición. Y en este sentido los parajes leoneses son fuente de inspiración para algunas de sus novelas y relatos. Además, la mayoría de sus libros han sido publicados por editoriales leonesas.
"Sería un gran honor para mí que se me considerase una escritora leonesa", especifica la creadora de la recientísima novela 'Violeta mara...mara... maravilla', que presentará el próximo jueves día 20 de septiembre, a las 19h30, en la biblioteca pública Padre Isla de la ciudad de León.
"Una novela arriesgada y comprometida", según ella, que, a través de sus dos protagonistas, nos muestra dos problemáticas: "la que sufren, en algunos casos, los adolescentes ante la separación de sus padres, y la soledad e incluso marginación que padecen los niños con síndromes de Down, al llegar a la adolescencia, sobre todo en el medio rural. 'Ese  ser especial' les imposibilita hacer las mismas cosas que los otros chicos de su edad, a pesar de que tiene los mismos anhelos y necesidades", explica Felicitas, convencida de que la provincia de León siempre ha sido literaria, "pero en la actualidad está viviendo una época extraordinaria". Por una parte, está la semilla que han ido dejando los grandes escritores leoneses, como Mateo Díez, Aparicio, Gamoneda, Llamazares, por citar algunos –agrega–, que ha germinado y está dando poetas y narradores de un gran nivel, entre los que podríamos incluir a Mónica Rodríguez,  "otra gran escritora", que, aunque nacida en Asturias, tiene orígenes bercianos (también le hemos dedicado una fragua en este mismo diario digital).
Felicitas Rebaque recuerda que conoció a la narradora Mónica  Rodríguez, "la última Premio Cervantes Chico" a través del escritor valenciano, residente en Asturias, Gonzalo Moure, cuando comenzaba a dar sus primeros pasos literarios, y le pronosticó que sería un referente en la literatura infantil y Juvenil,  como así ha sido. "Gonzalo y Mónica me han enseñado muchísimo y nos une una gran amistad".
Por otro lado, proliferan los encuentros literarios, presentaciones de libros, clubes de lectura y tertulias literarias en León, eventos a los que asiste encantada porque son enriquecedores. Y permiten –en su opinión–escuchar, debatir, aprender y alimentarse.
"La actividad que desarrollan grupos culturales como El Ágora de la Poesía, Cuento Cuentos Contigo, L'Ékole Poetique, por nombrar algunos de estos grupos, es muy prolífica. Me llama la atención el gran número de escritores que se dedican a escribir poesía. La actividad literaria poética en León es sorprendente. Yo no soy poeta, es un género que no domino. Se puede versificar pero no escribir buena poesía. Creo que el poeta nace, no se hace".
"Me llama la atención el gran número de escritores que se dedican a escribir poesía. La actividad literaria poética en León es sorprendente"
Su afición por la lectura comenzó desde muy niña, con lo cual siempre le ha gustado leer. Comenzó leyendo cuentos de hadas, que en aquel tiempo su tía se los compraba semanalmente en los quioscos. Leía todo lo que caía en sus manos, incluso aquellas novelitas del Oeste de Estefanía que a su abuela le encantaban. Con el transcurso de los años, descubriría 'El Principito', 'Alicia en el País de las Maravillas', 'David Copperfield', así como obras de la época clásica griega y romana. Y, como suele ser habitual, le lectura la condujo a la escritura creativa, con la redacción de textos escolares y la narración de historias que guardaba en una carpeta azul. En su adolescencia llegó a escribir una novelita de amor juvenil que le leía, por capítulos, a una de sus compañeras de colegio.

(Puedes seguir leyendo esta fragua en ileon.com, donde se  ha publicado inicialmente: https://www.ileon.com/cultura/089746/felicitas-rebaque-la-literatura-me-ha-dado-grandes-satisfacciones)

lunes, 17 de septiembre de 2018

Juanma G. Colinas, gran plumilla berciano

Conozco a Juanma G. Colinas desde hace algunos años. Al menos desde el año de 2010, puesto que fue invitado a participar en el Primer Encuentro Literario que celebramos en Noceda del Bierzo.
Juanma G. Colinas en Casa de las culturas de Bembibre. Foto: Cuenya

Y también ha colaborado en algún número de la revista la Curuja, lo cual que le agradezco mucho. 
https://www.plumillaberciano.com/
Ahora Juanma, "el Plumilla berciano", celebra el décimo aniversario de la apertura de su blog (un 16 de septiembre fue su primera entrada bloguera), toda una década dándonos a conocer nuestro Bierzo, nuestra comarca fermosa y alicaída, ya desde hace años, desde que la minería se fuera al carajo. Y con ella un montón de puestos de trabajo. A sabiendas de que la mina es buena para el amo, y no para el obrero. Qué sería del mundo sin los obreros, que son quienes lo mueven, qué sería de esta Tierra sin la mano de obra, siempre barata o tirada, para que los peces gordos engorden cada día más. El mundo está hecho un asquito, se mire por donde se quiera. Pero no he venido a este mundo (al menos ahora) a daros al matraca con mi rollete, sino a darle la enhorabuena a nuestro amigo Juanma, el aún joven periodista y bloguero toreniense (viva Toreno), que sigue haciendo Bierzo por donde quiera que va. Pues él es además gran viajero. Y desde Madrid (los madriles), donde tiene su base, "su campamento", sigue escribiendo y contándonos cosas siempre interesantes. 
En la capital del Reino (¡anda, si somos Reino!) Juanma ha ejercido asimismo de presentador de algunos de mis libros, al menos de La fragua de Furil y Mapas afectivos en la casa leonesa que existe en esa ciudad de ciudades. 
A menudo alguien que vive fuera (como es su caso) suele tener un punto de vista mejor y más acertado sobre la realidad que vivimos quienes estamos inmersos en el terruño. Por eso hay que salir, viajar, salir incluso de uno mismo, para poder otear el entorno con más claridad. Subirse a las alturas para poder mirar y ver mejor. Como hiciera el romántico y viajero escritor Gil y Carrasco. 
Tomar la distancia pertinente para poder configurarse una visión global. Y a la vez poder penetrar, candil en ristre, por los vericuetos de las profundidades. Como un minero dispuesto a arrancarle arpegios a las capas carboníferas, que aún son abundantes en el Bierzo. 
Plumilla Berciano 10 aniversarioJuanma G. Colinas, que en la actualidad ejerce como consultor de Comunicación Digital, especializado en Medios Sociales, nos ha ofrecido críticas de libros, reseñas..., incluso un pregón en su pueblo natal, con motivo de las fiestas patronales de San Juan (qué fiestas aquellas, donde llegamos a escuchar/ver a grupos como Burning o Ilegales, y aun a Melendi en una época algo más reciente). 
Como buen berciano, berciano de pura cepa, Juanma siente morriña por su tierra, aunque acostumbra a viajar con frecuencia a su matria chica para espantarla. En todo caso, la morriña es manantial de creatividad. Y fuente de vida. Y Juanma sabe sacarle buen partido. 
La Ciberbotillada, que cada año por enero organiza en La Moncloa de San Lázaro de Cacabelos, su sección de Bercianos x el mundo, el Premio Lambrión Chupacandiles (que el pasado año recibiera el humorista Leo Harlem, originario de Matarrosa del Sil) y ahora el Primer Congreso de Bercianos x el mundo (previsto para el sábado 6 de octubre en Toreno) son algunas de las actividades que nuestro querido "Plumilla berciano" se ha empeñado en sacar adelante. Con excelentes resultados. Así que te felicitamos por tu gran labor. Y te deseamos, de todo corazón, una larga vida en prosperidad. 

Entre Gloria Fuertes y Lorca (entrevista a Marta Muñiz)



Proyectos hechos realidad son los que nos ofrecerán, en el Espacio Vías de la capital leonesa, cuatro artistas, a saber, Marta Muñiz (pianista, poeta y narradora), Ángeles Rodríguez (actriz), Ulises Solís (músico) y Martín Castaño (director técnico).
Se trata de Gloria y los más fuertes, en claro homenaje a una de las grandes poetas españolas de la Generación de los 50, la escritora Gloria Fuertes. Y Lorqueando ando, dedicado al genio Lorca, uno de los más grandes del siglo XX. Ambas son obras de teatro musical para un público infantil, “pero para niños de todas las edades”, aclara la poeta, narradora y compositora musical Marta Muñiz Rueda.
Gloria y los más fuertes se representará el próximo 30 de septiembre, mientras que Lorqueando ando podrá verse el 7 de octubre.
Cuenta Marta Muñiz –quien se ha pasado todo el invierno componiendo y escribiendo, y en verano ensayando– que han invertido muchas horas y energía en estos trabajos, que esperamos tengan una gran aceptación por parte del público.
Marta Muñiz y Ángeles Rodríguez. Foto: Alejandro Nemonio Aller
“Surgieron como proyectos porque ambas familias mantenemos sólidos vínculos de amistad. Nos unen muchas cosas, Ángeles y Ulises son mexicanos, los niños tienen edades similares y sentimos idéntica pasión por el arte y la cultura. Por ello decidimos que sería bonito trabajar juntos. Primero surgió la apuesta por Lorca. Y después, al ver que nos encantaba trabajar juntos y que el tipo de formato (teatro musical) era atractivo, surgió Gloria. Todo de forma espontánea, en cenas familiares. Y así la idea original fue creciendo y creciendo”, apostilla Marta, que se muestra muy ilusionada. También con el hecho de que intervengan sus hijos y el de la pareja formada por Ángeles Rodríguez y Martín Castaño.
“Alex y Marcos saldrán a escena en una canción como un pato y un mono chinos. Y Carmen recogerá las entradas de Gloria. Nos gusta que se involucren y que se sientan parte de esta pequeña compañía que está naciendo”, nos explica la autora de Tiempo de cerezas, que pronto espera publicar nuevo poemario.
En Gloria y los más fuertes, que es un espectáculo concebido sobre todo para niños/as de entre 3 y 12 años (una obra perfecta para disfrutar en familia), podremos escuchar diversas canciones, cada cual, representando el ritmo de un país, desde un tango argentino pasando por un vals, ranchera, un chachachá cubano, samba, canción oriental o pasodoble español, entre otros, con el objetivo de que este espectáculo resulte de interés desde la diversidad cultural. Una diversidad que nos enriquece a todos. Y para ello el músico mexicano Ulises Solís (pareja de Marta Muñiz) contribuyó de un modo decisivo, con su aportación, los ritmos populares universales, habida cuenta de que ésta es su especialidad.
La puesta en escena se acompaña con marionetas y diferentes recursos, estableciendo un diálogo entre Gloria Fuertes y sus personajes (que están enfermos, si bien la enfermedad se presenta como una circunstancia natural en la vida), con el fin de captar la atención del público infantil. 
Esta obra, además, aborda otros temas transversales de suma importancia en el mundo infantil, etapa en la que se forjan los principios fundamentales de los seres humanos. La música como hilo conductor, universal y emocionante. “La obra es muy cómica y la dirección técnica la lleva Martín Castaño, que es genial creando atmósferas… Por su parte, la actriz Ángeles Rodríguez busca el acercamiento y participación del público, la interactuación, de tal manera que los más pequeños se sientan atrapados en todo momento por la historia que les estamos contando”, apunta Marta.
 En cuanto a Lorqueando ando, estamos ante un proyecto arriesgado a la vez que mágico, porque su creadora ha puesto música a siete poemas de Lorca para niños/as, entre ellos El lagarto está llorando, que a Marta le resulta emocionante. Incluso ha añadido un fragmento del Romancero gitano (Verde que te quiero verde), que en su día ya había ideado para Noceda del Bierzo, sólo que ahora –matiza– es más largo, tiene piano, introducciones, intermedios... “y un poema del Cante Jondo lo recita la actriz Ángeles Rodríguez con la guitarra de Ulises de fondo… Todo se centra en un sueño del poeta, con escenas de cuando era niño hasta una pesadilla incluida”, concluye la poeta, narradora y compositora Marta Muñiz Rueda. 

 - ¿Cómo surgió el proyecto de Gloria y los más fuertes. Y qué importancia tiene la escritora Gloria Fuertes en la vida y obra de Marta Muñiz?

-Recuerdo perfectamente el momento en que nació Gloria. Estábamos cenando en nuestra casa Ángeles, Martín, Ulises y yo. Era una noche oscura de diciembre y era Navidad. Afuera nevaba. El proyecto de Lorca iba avanzando y pensamos de pronto que podríamos hacer uno más para niños. Yo este año quería dedicar mi espacio creativo a los niños, porque veo crecer a mis hijos muy rápido y me gustaría que disfrutasen algo que ha hecho su madre antes de que la niñez y sus tesoros abandonen nuestra casa. Por eso yo creo que nacieron estos proyectos y un cuento de Navidad que escribí en su día para Carmen y que se publicará también en breve. Quería dedicar parte de mi labor a los niños. Y nadie ha escrito mejor para los más pequeños que Gloria Fuertes. Miles de adultos hemos crecido leyendo sus poemas, su obra la llevamos en nuestro “maletero emocional”. Gloria para mí es uno de los grandes referentes en poesía femenina del siglo XX. Fue una gran poeta social y actualmente se está divulgando mucho su obra para adultos, que leo y admiro. Sin embargo, escribir literatura infantil de calidad es muy difícil y también es un acto muy generoso. Pocos autores reconocidos han dedicado obras al público infantil, como si la categoría infantil no tuviese el mismo prestigio o renombre que la literatura adulta. Caer en este tipo de prejuicios es un grave error. Creo que es enormemente difícil llegar al corazón de un niño. Los niños son auténticos, no fingen. Y también muy exigentes. Creo que Gloria Fuertes se merece como nadie este y mil homenajes. Su poesía infantil tiene una gracia y una espontaneidad difícilmente superables. Es un patrimonio inmortal del que debemos sentirnos muy orgullosos.


- ¿Qué se va a encontrar el público viendo esta obra, sobre todo el público infantil a la que va dirigida?

-Se va a encontrar con una obra divertida, porque la poesía de Gloria lo es, al menos la infantil. Una historia simpática que trata de presentar la enfermedad como algo natural que no nos hace débiles, sino fuertes. El valor, en la vida, no consiste en hacer el viaje sin sobresaltos u obstáculos, sino en saber hacerles frente. Muchos personajes derrotan prejuicios, hay tortugas y caracoles que no son lentos, orangutanas presumidas, arañas que bailan, mosquitos que se enamoran… También creo que es importante destacar el papel fundamental de la música como elemento integrador. Vivimos en una sociedad cada vez más plural y diversa en la que conviven niños cuyos orígenes y culturas son muy diferentes. La música es un lenguaje universal que llega en vena a todos los seres humanos mediante la emoción. Es emoción a flor de piel, como el llanto o la risa. El público va a poder cantar con la actriz y los músicos porque escuchará melodías pegadizas en ritmos que seguro le son familiares. Hay géneros que los llevamos en el ADN, aunque no lo sepamos. Podemos sentir y reconocer fácilmente un chachachá, un vals, una samba, un tango, aunque los más pequeños no sepan ponerle etiqueta. Esa ya se la añadimos nosotros. Y sobre todo se van a encontrar con una Gloria divertida y solidaria, con su maravillosa poesía y su infinita ternura.

- ¿Qué destacarías de esta obra en homenaje a Gloria Fuertes?

-En cuanto al texto de la obra teatral, la escena planteada pretende ser lúdica y es en sí misma un viaje. Desde el minuto uno la actriz va a intentar romper la cuarta pared, el público forma parte del ensueño. De pronto todos habremos viajado a África. En el teatro todo es posible.
La parte musical me resultó especialmente complicada durante el proceso creativo, tal vez porque me impuse a mí misma el reto de escribir cada canción en un ritmo diferente. Quería resaltar esa capacidad integradora de la música como lenguaje universal. Pero claro, partía de un texto que no podía cambiar, porque no es mío, y debía tratarlo con el máximo respeto. Hacer coincidir tempos y ritmos entre los poemas de Gloria y esquemas preestablecidos, como pueden ser la samba o el vals, fue muy complicado. Hay una canción, El caracol herido, que me hizo sudar sangre. Tardé muchas horas y días en lograr el efecto chachachá. Y hacer de La tortuga presumida un tango también fue complejo. Uno lee los poemas de Gloria y al utilizar un lenguaje sencillo, cercano, al tener rima y ser muy musicales, podría parecer fácil ponerles música. Si me hubiese limitado a realizar canciones sencillas en un formato, digamos colegial, como de función escolar, con todos mis respetos a este tipo de canciones, hubiese sido más sencillo. Pero la métrica de Gloria da giros inesperados y de pronto comprendes que es difícil de acomodar a esquemas fijos. Y añádele a esto el hecho de que tiene que tener gracia. El poema es cómico, la música tiene que subrayar esa chispa. Fue tremendamente complicado musicalizar a Gloria. Sin embargo, una vez terminado, estamos disfrutando muchísimo los ensayos, espero que sea un buen presagio y que al público le guste.

 -Lorca, que es pura musicalidad, puro ritmo, pura poesía, ¿cómo crees que será recibido por los más pequeños?

 -Lorqueando ando es una obra completamente distinta a Gloria y los más fuertes. Aunque tratemos de repetir formato, teatro musical para niños, Lorca es tradicionalmente un autor para adultos. Un poeta y dramaturgo oscuro en sus temas, parece perseguirle en toda su obra un destino trágico que efectivamente terminó alcanzándolo. Por este motivo, desde el principio sabía que musicalizar a García Lorca para el público infantil era un reto de primera magnitud. Sin embargo, yo soy muy lorquiana y también muy perseverante. Federico es uno de mis poetas favoritos, mi poeta de cabecera, podría decirse, desde niña. He leído su obra toda mi vida. También he contemplado en varias ocasiones sus dibujos y he tocado su música, porque Lorca componía música para sus obras. He analizado su teatro y su poesía hasta la saciedad en la Universidad, en mis lecturas personales, en trabajos privados… Ya en el colegio era algo sabido por mis compañeras esta pasión lorquiana. Mientras otras adolescentes escribían en pupitres y árboles el nombre del chico que les gustaba yo sólo escribía LORCA y pintaba un corazón. Me miraban como si estuviese loca. Si cuento esta anécdota ahora es para que se entienda hasta qué punto realizar este proyecto para mí es un sueño cumplido.
Desde hace muchísimos años quería poner música a las siete canciones que Lorca dejó escritas para niños, pero no veía el momento de llevar a cabo este proceso hasta que Ángeles Rodríguez apareció en mi camino. Fue un instante revelador, casi evangélico, tipo Saulo. Paralicé todo lo que estaba haciendo en ese momento y me centré absolutamente en las canciones de Federico. Durante meses me absorbió por completo, casi era una obsesión. Cuando toco al piano El lagarto está llorando aún me emociono, y no es plan, porque los que deben llorar son los lagartos. Sé que el peligro máximo es que me supere esta emoción. Pero también sé que posiblemente sea esta la obra en la que más amor he puesto en mi vida. Creo que cuando el público la escuche, niños y adultos, va a advertir eso, que es un acto de amor. Por lo demás, acercar la figura y el universo poético lorquiano a los más pequeños es su principal objetivo. No hay tragedia en este Lorca, solo sueños. Nos vamos a encontrar un Lorca mágico, porque la magia es el puente entre su poesía y la infancia.

- ¿Qué te gustaría reseñar acerca de Lorqueando ando? ¿Por qué este título en gerundio?

 -Este título fue idea de Ángeles Rodríguez y yo acepté su propuesta porque me gustó de inmediato. El gerundio, como forma verbal no personal, que tantas veces va asociada al verbo ser, denota participación, interacción, nos lleva de la mano a un presente compartido, un presente continuo que dura toda la función y es además un juego de palabras que funciona como una puerta lúdica para el público infantil. Queremos que los niños se acerquen a Lorca y Lorqueando ando es una invitación a ese juego onírico y poético en el que les vamos a sumergir.
Transversalmente trata temas que es bueno acercar a los niños, el modo en el que afrontamos los miedos, la importancia de no rendirse, la libertad vista como un tesoro, y me encanta la última pieza de esta suite, en la que se funden la Nana de Yerma (un bosquejo breve que dejó escrito en notas el propio Federico para su obra de teatro) con la Canción tonta  a la que yo he puesto música en sol menor para que ambas se fundiesen, con el propósito de decirnos que el amor de una madre es un bien de incalculable valor para cada ser humano. Cuando vi el resultado final y cómo ambas piezas encajaban con precisión me parecía mentira, es como un milagro. Si tuviese que volverlo a hacer no sé si lo conseguiría.
Si Gloria representa la simpatía y la ternura, Federico será la música y la magia. Lorca era también pianista y muy bueno, además. Llegó a dar algún concierto de piano en su Granada natal. Esa musicalidad vocacional está presente en toda su obra poética. Su poesía es música escrita con palabras. Lorca es puro ritmo. Sin embargo, lograr captar su esencia es una tarea más delicada. Soy consciente de haber asumido un reto muy difícil. En mi defensa solo puedo alegar que, si es un delito, lo cometí por amor.

- ¿Qué dirías sobre las aportaciones de tus compañeros de trabajo Ángeles Rodríguez, Ulises Solís y Martín Castaño?

 -Las tres son de inestimable valor. Conocer a Ángeles ha sido decisivo en mi vida. A nivel personal creo haber ganado una amiga que es un ángel, una mujer todo corazón y a nivel artístico es una actriz descomunal. Devora el escenario, te secuestra el corazón, hace de tu emoción carne viva. Creo que su interpretación de la Dra. Gloria y de Teresita Guillén (la protagonista de Lorqueando…) no pueden tener mejor encarnación. Disfrutamos muchísimo los ensayos: reímos, lloramos, nos abrazamos… Está siendo muy emocionante.
Ulises me ha ayudado muchísimo con su visión y sus conocimientos de la música popular. Yo soy tremendamente clásica, muy academicista, por trayectoria y experiencias, y acercarse a los ritmos propios de la música popular es difícil cuando tu mente está amueblada musicalmente de otra manera. Gracias a Ulises cada canción pertenece a un subgénero que le encaja como anillo al dedo (creo).  Además, es un crítico muy exigente, tanto en lo literario como en lo musical. Jamás ha sido flexible ni condescendiente conmigo, todo lo contrario. Se lo agradezco mucho. Tiene infinita paciencia porque es el primer crítico y testigo de todo lo que hago. Yo sé que es un lugar difícil.

Y sobre Martín creo acertar si digo que es un hombre que domina muy bien el tiempo y el espacio, sabe crear atmósferas adecuadas, coreografías cuidadas y es muy delicado y puntilloso. También valoro mucho su sensatez, es el más maduro de los cuatro y nos contagia cierta calma que dada la pasión femenina de este clan, les aseguro que es necesaria. No le haremos caso siempre porque la locura debe estar presente, pero le escuchamos y le queremos muchísimo. Los tres son maravillosas personas y con grandes personas no sé si se hacen cosas grandes, pero sí cosas buenas.

- ¿Y qué señalarías acerca de tu aportación?

-Quienes me van conociendo saben que soy una mujer muy apasionada, que se vuelca en todo lo que hace hasta la extenuación. Para bien o para mal soy así. Lo mejor ha sido poder unir mis dos grandes amores: música y poesía. Creo que una parte que había olvidado de mí misma, la Marta niña, ha regresado a mi conciencia en estas dos obras. Cuando empecé a componer las canciones y a escribir los textos me parecía una aventura peligrosa. Todo era nuevo y estaba coqueteando con un mundo desconocido por dentro para mí hasta ahora: el teatro. Aunque pienso que mi sitio está en la poesía primero y en la novela después, escribir y componer estas obras infantiles está resultando una experiencia muy emocionante, inolvidable, sobre todo porque es un proyecto en el que participamos los siete. Es como si dos familias cogiesen un barco y se lanzasen mar adentro con el objetivo de conocer el mundo.
Por lo demás, he tratado de dar, como siempre, lo mejor de mí misma. No sé si he acertado o si he cometido una locura, incluso un delito, como ya he dicho. Eso tendrá que valorarlo el público. Es sin duda una gran lección. Aceptaré el veredicto con humildad, sea cual sea.

- ¿Qué importancia tiene México, habida cuenta de que dos de las personas que intervienen de un modo activo en estos espectáculos son de este país norteamericano?

-Pues, aunque parezca imposible o extraño que México se haya colado en dos obras inspiradas en poetas españoles, tengo que decir que ha sucedido. ¿Cómo no estando ahí Ángeles y Ulises? Toda huella se siente. Por ejemplo, en Gloria y los más fuertes, hay una ranchera que canta Ulises, El gallo despertador. Y El lagarto está llorando es una fusión muy sorprendente musicalmente hablando, porque la melodía es claramente española, con giros que se acercan al flamenco; el otro día una amiga me decía que advertía en algunas partituras de Lorqueando ando el poso de Granados, lo que no sería raro porque es un autor con el que he trabajado mucho, seguramente Beatriz acierta, pero el ritmo de esta canción es de Huapango mexicano. ¡Ojo a la combinación! Los lagartos son españoles, pero cantan en huapango mexicano. Me encanta la fusión de culturas y ese lazo omnipresente entre todo lo latino. Y algo muy conmovedor y a la vez bellísimo es el efecto contrario, como un boomerang, Ángeles Rodríguez en Gloria y los más fuertes es la araña de España. Ángeles, mexicana de “hueso colorao”, con bata de cola, peineta y clavel reventón cantando un pasodoble. Maravilloso.

- ¿Qué es para ti la música, la poesía, el arte… en definitiva?

 -Es mi aliento, mi respiración. No concibo mi vida sin la música y la poesía. No concibo un mundo sin arte, sería un horror. No comprendo que nadie pueda ser feliz sin experimentar esa descarga eléctrica que solo el arte aporta, ya sea como creador o como espectador. El arte es la categoría emocional y ontológica que más enaltece a los seres humanos, siempre y cuando sea efectivamente humano, es decir, no divino, sino hecho a la medida del hombre, por y para él. Aunque el arte acerque al creador a la divinidad, pues es una de las pocas formas en las que un ser humano da vida a algo desde la nada, eso no debe hacernos sentir dioses. Cuando llega la idea de dios a la cabeza del creador, el arte desaparece, porque el arte no es divino, es humano. Debe vivir tocando el suelo, aunque sepa y pueda volar.

- ¿Crees que la cultura debería estar mejor considerada en nuestro país? ¿Y por ende remunerada como se merece?

 -Desde luego. España nunca ha tratado como se merece a sus artistas. Se nos llena la boca hablando de Lorca, de Machado, de Dalí, de Picasso, de Velázquez… Pero si vivieran hoy entre nosotros les dejaríamos morir de hambre. Tenemos o se pretende que así sea, la idea de que la cultura debe ser gratuita. La cultura debe ser universal, es cierto, es un derecho de todo ser humano acceder a ella para crecer como persona, pero eso no significa que no haya que pagar a los artistas. Parece que incluso está mal visto que un autor cobre por sus pinturas, sus canciones, sus libros… No comprendo esto. Pagamos la consulta a un médico, a un abogado, pagamos el pan y la carne en el supermercado. Pagamos la gasolina, el alquiler, pero nos da pereza gastar en libros, cd’s, cuadros, etc. Si se pueden descargar gratis mejor. Y el artista que lo es a tiempo completo vive de su profesión porque ha dedicado su vida a formarse para ser un buen profesional. E invierte tiempo, dinero y mucho esfuerzo en sacar adelante sus obras. Es justo que se valore su trabajo, porque a todos nos gusta escuchar música, leer poesía, ir al cine, pero a muchos músicos se les sigue pagando con copas. Eso no es ético ni moralmente admisible. Los músicos no somos vagabundos vagos y perezosos. Somos profesionales como en cualquier otro sector. Y digo músicos como podría decir pintores, actores o fotógrafos. Hacen falta también más ayudas estatales a proyectos que merezcan la pena. La cultura es nuestro mayor patrimonio y el orgullo de un pueblo, pero si queremos que siga viva tendremos que hacer un esfuerzo.