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martes, 10 de marzo de 2015

La fragua literaria leonesa: Ildefonso Rodríguez


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La Fragua Literatia Leonesa

Ildefonso Rodríguez: "Yo siempre le pido a un poema que me cuente algo"

Manuel Cuenya | 10/03/2015

El poeta, narrador y saxofonista de jazz Ildefonso Rodríguez, autor de 'Disolución del nocturno', está con una nueva obra en marcha, de la que nos adelanta el título y subtítulo de la misma: 'Ciclo Tierra de Campos (inacabado). Aventuras de tres amigos en los tiempos del nacionalcatolicismo'.

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Ildefonso Rodríguez. Foto Vega
Poeta, narrador, saxofonista de jazz, miembro fundacional de revistas como 'Cuadernos leoneses de poesía' o 'El signo del gorrión', Ildefonso Rodríguez es uno de los grandes valores actuales de la provincia de León.
Eligió vivir en su tierra, donde se siente a gusto, aunque "uno nunca sabe del todo cuánto hay de elección en esto de vivir aquí o allá", se plantea Ildefonso, sobre todo "si pensamos en grandes números (emigraciones, exilios, destierros, deportaciones), qué privilegio pasar la vida en el lugar de origen. O qué condena, claro. Yo paso un día no y otro sí por delante de la casa donde nací (suena a copla)". En la actualidad vive en Villabalter, el pueblo de su amigo, el entrañable Justo Fernández Oblanca, quien fuera Decano de la Facultad de Educación de la Universidad de León. "Qué bien se vive aquí, si podemos tener, de cuando en cuando, lo que otro gran poeta, Juan Larrea, llama 'Afueras periódicas'", apostilla con ingenio.
Autor de varios poemarios, además de libros narrativos como 'Son del sueño', 'El jazz en la boca', o bien un libro-disco titulado 'Inestables, intermedios' (Editorial Eolas, 2014), el músico y escritor Ildefonso no distingue entre contar y cantar. No en vano, es profesor de un Aula-Taller de Improvisación en la Escuela Municipal de León desde hace bastantes años. Y la relación entre escuchar y tocar, leer y escribir, es absoluta en su caso, y sólo le resulta concebible desde la perspectiva del deseo, porque la enseñanza que no excite el deseo, según él, es inútil y dañina. "El problema es que el Sistema lo es por algo y tiende a amordazar". No obstante, reconoce que él ha tenido la suerte de contar con buenos maestros y maestras como Lucio García Ortega,  Doña Carmen Lorenzana, o su propio abuelo, el maestro Don Eutimio...
"Si pensamos en grandes números (emigraciones, exilios, destierros, deportaciones), qué privilegio pasar la vida en el lugar de origen. O qué condena, claro".
Si bien Ildefonso comenzó con la escritura y la afición al saxo le llegó después, hubo algo que apareció junto desde el principio: "la escritura libre y el jazz", aclara este artista que sigue escribiendo sin saber qué forma tiene lo que escribe, que sigue tocando fiándose del primer impulso improvisado, siempre procurando que el saber acumulado a lo largo de los años no sea impedimento. De ahí surge 'El jazz en la boca', un libro escrito con apuntes experienciales, "iluminaciones, estampas, sueños que pueden aclarar (o confundir aún más) el terreno de juego, pues no nos engañemos, estamos hablando de juegos, es de lo que se trata, de jugar (jouer, play). El libro tiene un último capítulo, 'Número y neuma',  dedicado por completo a la escritura en libertad. Todavía no sé de nadie a quien hayan beneficiado sus posibles enseñanzas".
Esta pasión, tanto por la escritura como por la música, le ha llevado a publicar su hasta ahora último libro-disco, 'Inestables, intermedios'. Un 'librisco', en afortunada expresión de su amigo el poeta Ricardo Pochtar, que está funcionando bien, porque quienes lo leen y escuchan a la vez le dicen a su autor que van bien juntos, el oído y el ojo. "Un privilegio, publicar por fin juntas poesía y música gracias a la generosidad de Héctor Escobar...  Ahora Héctor es amigo (y no es poca su ayuda). Editor fogoso y lanzado, tiene ilusión, que es lo más importante en este negocio y en todos, en la vida. Además es cuidadoso, atento, educado. ¿Qué más puedo pedir? Hombre, que un día, salvadas las distancias estilísticas (yo no seguí mucho a los Flechazos, estaba en otras zonas, y eso que soy más mod que otra cosa) toquemos un mambo juntos".

1 comentario:

  1. Ya sabemos Manuel q el noroeste nuestro tiene profundidad de campo, pero tú nos descubres cada día un pedazo más de horizonte. Abrazos

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